Un mes después de que se lanzó la ofensiva israelí, ya se cuentan por 165 los palestinos asesinados en Cisjordania por la acción combinada de las fuerzas armadas y los colonos israelíes.
Ya son 25 los hospitales destruidos por Israel. El último fue el hospital de Al Shifa, el más importante de Gaza.
La cantidad de refugiados generados por la ofensiva israelí ya es el doble que la de 1948 y deja en claro lo que el sionismo ocultó en un primer momento: no se trata de un desplazamiento temporal, sino de borrar a Gaza (y su población) del mapa.
Millones de manifestantes ocupan las calles de las principales ciudades del mundo. Sindicatos y organizaciones obreras boicotean el aparato militar genocida israelí. Mientras internet hace circular en tiempo real por primera vez, a los ojos de todo el mundo, las imágenes  de un genocidio, la respuesta popular internacional puede darlo vuelta todo.
Entrevista a Enzo Traverso realizada por Mediapart.
Son decenas los ataques confirmados a centros de salud palestinos en la Franja de Gaza, con muertos y destrucción sistemática de infraestructura de salud.
Sobre principios, políticas, programas y métodos en Palestina.
Según Netanyahu, el ataque israelí sobre Gaza es “un éxito extraordinario”. El éxito en cuestión es el asesinato de más de 10.000 palestinos, entre ellos más de 4.000 niños.
El premier israelí dijo el día lunes que Israel tendrá “responsabilidad sobre la seguridad” en Gaza “ por un período indefinido” luego del “fin de los combates”. La frase es un tecnicismo bélico para decir que Israel pretende borrar hasta la más ínfima forma de autonomía palestina en Gaza y, en los hechos, a Gaza como tal.
Las declaraciones de Eliyahu sobre la posibilidad de lanzar una bomba atómica en Gaza no son un error ni un exceso: confiesan lo que realmente piensan que habría que hacer con los palestinos el sector sionista más radicalizado.