
La justicia dejó libre al asesino de Mariano Ferreyra, Pablo Díaz. Todavía le quedaban 8 de los 18 años de prisión que se le habían dado. Díaz fue uno de los implicados que atacaron en patota, bajo las órdenes de José Pedraza, a los trabajadores precarizados del Ferrocarril Roca el 20 de octubre del año 2010.
Los autores materiales de los disparos fueron Cristian Favale y Gabriel Sánchez, ambos barrabravas, junto a Pablo Díaz, el delegado designado jefe de la patota por Pedraza. Los tres recibieron una pena de 18 años.
El ataque final fue cuando las banderas estaban siendo replegadas y las organizaciones en retirada. En ese momento, Díaz dio la orden de correr con los ‘fierros’ hacia la manifestación, donde dispararon a matar y terminaron hiriendo gravemente a Elsa Rodríguez, y asesinando al joven militante del Partido Obrero, Mariano Ferreyra.
Durante la investigación judicial se comprobó la relación entre Díaz y la cúpula de la Unión Ferroviaria, los responsables intelectuales. Pedraza y el “Gallego” Fernández, quienes conducían la UF, fueron condenados a 15 años de prisión el 19 de abril de 2013.
Nada de esto se hubiera conseguido si no fuera por la insistencia de la militancia de izquierda de permanecer en la calle desde el comienzo, acompañando a los trabajadores precarizados, como exigiendo Justicia por Mariano Ferreyra y cárcel a los asesinos, denunciando la complicidad sindical-patronal, junto con la policía y el Estado.






