
La detección de las nuevas cepas se realiza mediante un procedimiento llamado secuenciación genómica completa que es realizada por el ANLIS – Malbrán (Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud).
Según explicó en una entrevista la directora científico-técnica del Instituto Malbrán, Claudia Perandones: “Una de las mejores formas de conocer un organismo es secuenciar su genoma, que contiene las instrucciones necesarias para hacerlo funcionar. Cuando se produce una pandemia como la de COVID-19, conocer el genoma del agente infeccioso responsable proporciona información con gran relevancia para los investigadores. Les permite identificar qué es lo que causa la enfermedad, conocer su origen y evolución con el tiempo o desarrollar estrategias terapéuticas para hacerle frente”
Y agregó “realizar el seguimiento de estas variaciones a través de una vigilancia genómica de la población viral circulante en el país, especialmente, y después la presión vacunal, es fundamental para asegurar la correcta cobertura de los linajes circulantes en la estrategia elegida”.






