En contra del discurso oficialista, repartidores alzaron la voz y marcaron su contundente rechazo a la reforma laboral que impulsa la Casa Rosada. Según denunciaron, los propios abogados de las empresas de reparto estuvieron detrás de la concepción del proyecto que no hace otra cosa que “legalizar la esclavitud”.
Así lo explicó por Radio 750 Ezequiel Miqueas, secretario del Sindicato de Base de Trabajadores de Reparto por Aplicación (SiTrarePa), quien aseguró que la situación que viven los laburantes es cada vez más dramática.
“Cada vez somos más repartidores en la calle con situaciones de extrema precariedad laboral, sin ningún tipo de cobertura y teniendo que realizar jornadas cada vez más extenuantes. Estamos en una situación crítica, porque tenemos jornadas laborales de más de 70 horas para llegar a fin de mes”, dijo.
Y añadió: “Tenemos compañeros que no se toman vacaciones desde hace más de cuatro años. Compañeros que todas las semanas fallecen en accidentes y las empresas no se hacen cargo. Hoy hay que hacer más de 800 pedidos mensuales para poder llegar a fin de mes”.
“Y a partir de no tener ningún tipo de derecho laboral, porque no tenemos ART, seguro, aguinaldo, salario mínimo, y nos tenemos que hacer cargo de todas las herramientas de trabajo. Las empresas no ponen ni un solo peso. Hasta pagamos los pedidos de nuestro bolsillo”, se lamentó.
Pero, dijo, esto va más allá de su sector: “Y estamos en una situación de crisis económica producto de la política económica del Gobierno y de los despidos; hay cada vez más repartidores y menos pedidos. Y las empresas aprovechan para disciplinar aún más a los trabajadores”.
“Estas empresas llevan adelante un fraude laboral. Porque no reconocen ningún tipo de derecho laboral. Usan la tecnología para esconderse detrás del velo de la tecnología y no reconocer ningún tipo de derecho laboral. Y ahí está la discusión de lo que plantea el Gobierno”, vinculó Miqueas con la reforma laboral.
Tras lo que sumó: “Porque la vida que tenemos los trabajadores de reparto es la vida que quiere el Gobierno para el conjunto de los trabajadores. Que te puedan despedir sin causa, que no te puedas tomar vacaciones”.
Por eso, dijo: “Que los repartidores estamos a favor es mentira. El Gobierno vive en un sueño, no en la realidad. La reforma laboral es una contrarrevolución laboral. Quieren cambiar las relaciones. No es una reforma, porque no trae ninguna ventaja”.
“No sólo para los repartidores, donde se inaugura la forma de repartidor autónomo. Ataca derechos conquistados 200 años atrás. Pretenden legalizar la esclavitud. Intentan llevar a la clase trabajadora a la esclavitud. Quieren que te puedan pagar en especie, con un bolsón de comida, que te puedan negar las vacaciones”, afirmó.
Luego, señaló: “Y además, encima, te quieren prohibir el derecho a huelga. Nosotros rechazamos de pleno todo lo propuesto por el Gobierno. Con lo que decís de los repartidores, quieren legalizar el fraude laboral que están llevando adelante las empresas”.




