Los resultados de las elecciones en CABA

Los resultados en la Ciudad no resuelven ninguno de los interrogantes sobre el futuro

La lista de Milei en la Ciudad se alza con un triunfo minoritario que no resuelve ninguno de los interrogantes sobre el futuro.

Primer balance político de la elección de Diputados de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, un balance de la campaña a pulmón llevada adelante por la joven militancia del Nuevo MAS y La Izquierda en la Ciudad

Un triunfo de Adorni con lĂ­mites y un peronismo que no sirve para enfrentar a Milei

La elección del domingo 18 de mayo en la Ciudad de Buenos Aires dejó muchísima tela para cortar. Fue la elección con menor participación desde 1983, con un 53,35%, casi la mitad del padrón no fue a votar. Manuel Adorni, el candidato de Milei, logró el triunfo con el 30% de los votos. En segundo lugar quedó la lista del peronismo, encabezada por el ex vocero de Alberto Fernández, Leandro Santoro, con el 27%. Entre tanto, Silvia Lospennato, la diputada de la Provincia de Buenos Aires que trajeron los Macri para competir en la Ciudad, quedó debajo del 16%, un derrumbe del partido que gobierna CABA desde hace 18 años. Fue una elección conservadora, donde se impuso el oficialismo nacional.

El resultado sorprendió al peronismo, que se entusiasmó con las encuestas que lo daban como ganador desde el inicio de la campaña: ante la fragmentación de Juntos por el Cambio, tenían la posibilidad histórica de salir primeros en las elecciones de la Ciudad, un distrito históricamente adverso al peronismo.

La campaña de Adorni empezó a levantar cuando el gobierno de Milei se aseguró los fondos del FMI. Una clara estafa electoral y financiera donde el gobierno nacional endeudó al país para asegurarse un triunfo en las urnas. La estabilidad trucha que logró Milei en el último mes le permitió a Adorni entrar con todo en la campaña de la Ciudad, nacionalizando el debate, como si la elección fuera un plebiscito sobre el rumbo del gobierno nacional. Incluso el presidente se metió en la campaña, por ejemplo cuando salió a cruzar a Federico Winokur por su propuesta en el debate de la Ciudad de un salario mínimo de $2.000.000 y apoyó a Adorni por su performance en la Expo EFI.

El peronismo perdió con la nacionalización. Decidieron apostar a una campaña más local, incluso polarizando más con el macrismo que con La Libertad Avanza, y en las últimas semanas se los notó fuera de eje, fuera de campaña. Una apuesta ultraconservadora, donde Santoro se guardó creyéndose ganador, que lo llevó al segundo lugar.

El gran derrotado de la elección es el PRO, que dilapidó la coalición que llevó a Mauricio Macri a la presidencia en 2015 y no logró estar ni cerca de los primeros dos candidatos. Un sector importante de la burguesía argentina, representado mediáticamente por TN, Clarín y La Nación, intentó con mucha fuerza impulsar el triunfo del PRO, como un primer mojón de una negociación política más nacional donde el partido de Macri, directamente representante de los empresarios del país, abrace al partido de Milei y le ponga límites . Esta estrategia se derrumbó el 7 de mayo, cuando llevaron a Lospennato a TN, en vivo, a festejar la aprobación de “su” proyecto de ficha limpia, y este fue rechazado en el Senado. Luego de eso, la campaña del PRO fue cada vez más errática, con un Mauricio Macri que salió a acompañar a su candidata, psicológicamente derrotado y admitió que iban a perder con Santoro 10 días antes de la elección en vivo por A24.

A pesar de los esfuerzos de la burguesía, el PRO y toda su ex coalición se derrumbó. En las elecciones de 2021, Juntos por el Cambio sacó el 47,72% de los votos. En 2023, el 44%. El 18 de mayo de 2025, la suma de los restos de la ex coalición -el PRO, Larreta, la Coalición Cívica, la UCR- no llega al 30%, y perdieron 400.000 votos. Pero lo peor es que el PRO, que hegemonizaba sin duda alguna Juntos por el Cambio, no llegó al 16%. Se prenden todas las alarmas de la burguesía de cara a la negociación en la Provincia de Buenos Aires: ¿qué límite le puede poner a Milei un Macri que viene de fracasar en su propia casa?

El Ăşnico dirigente del ex Juntos por el Cambio que parece feliz es Larreta, que logrĂł sacar la mitad de los votos del PRO y mantener su bancada en la legislatura.

La lista de La Libertad Avanza logrĂł el triunfo en las elecciones de la Ciudad porque se fagocitĂł el voto del PRO y de Juntos por el Cambio, los grandes derrotados. A nivel de cargos en la Legislatura, el gran ganador obviamente fue La Libertad Avanza, que venĂ­a de sacar un 12% en las anteriores elecciones legislativas, y sumĂł 5 legisladores.

También el peronismo logró sumar 2, y contradictoriamente también logró sumar el PRO, que, al ir solo, no necesitó repartir cargos con sus compañeros de coalición. Los grandes derrotados fueron la Coalición Cívica, la UCEDE, el FITU, los radicales, que perdieron entre 1 y 3 legisladores cada uno.

Queda conformada una Legislatura atomizada, donde no hay mayorías claras. El PRO tendrá que evaluar si logra rearmar la coalición que torpedeó en las elecciones dentro del recinto. El peronismo porteño, que históricamente ha negociado con el PRO siempre que este lo necesitó, será la primera minoría en la Legislatura, seguido por La Libertad Avanza.

La lista de Adorni ganó, pero lo hizo con evidentes límites que deben ser marcados. En 2023 Milei había hecho una muy buena elección en los barrios más populares de la Ciudad, por ejemplo, un 25% en la comuna 8 (Soldati, Villa Riachuelo, Lugano), su mejor votación en CABA e hizo su peor elección en los distritos más conservadores, donde se concentran los empresarios que viven en la Ciudad, Recoleta, Palermo, Belgrano. Este año, la lista de Milei se estancó en las barriadas populares y de trabajadores, pero fagocitó el voto del PRO en las comunas más ricas. Sus mejores elecciones fueron en Puerto Madero (50%), Recoleta y Belgrano (37%), Retiro y Palermo (35%). Si miramos más en detalle Retiro, que es un barrio con marcados contrastes de clase, podemos ver que Adorni sacó altos porcentajes en los colegios ubicados al oeste de la Avenida del Libertador, mientras que fue derrotado por el peronismo en los colegios al este, donde se encuentra la Villa 31. Un claro cambio que muestra a La Libertad Avanza como un partido más competitivo en la propia burguesía, pero que no progresa e incluso retrocede en los barrios populares y de trabajadores, un dato político fundamental no solo para la elección de Provincia de Buenos Aires, sino para los choques de clases que vienen.

ComparaciĂłn de resultados de La Libertad Avanza entre 2023 y 2025
Comuna (barrios)Porcentaje elecciĂłn presidencial 2023Porcentaje elecciĂłn legisladores 2025Porcentaje ganado
Comuna 2 (Recoleta)17,83%37,79%19,96%
Comuna 14 (Palermo)16,99%34,98%17,99%
Comuna 13 (Núñez, Belgrano y Colegiales)16,82%34,08%17,26%
Comuna 6 (Caballito)16,07%28,43%12,36%
Comuna 12 (Coghlan, Saavedra, Villa Urquiza y Villa PueyrredĂłn)18,03%29,85%11,81%
Comuna 11 (Villa General Mitre, Villa Devoto, Villa del Parque y Villa Santa Rita)19,12%30,51%11,39%
Comuna 1 (Retiro, San Nicolás, Puerto Madero, San Telmo, Montserrat y Constitución)21,16%31,60%10,44%
Comuna 15 (Chacarita, Villa Crespo, La Paternal, Villa OrtĂşzar, AgronomĂ­a y Parque Chas)16,97%26,49%9,52%
Comuna 10 (Villa Real, Monte Castro, Versalles, Floresta, Vélez Sarsfield y Villa Luro)20,16%29,31%9,15%
Comuna 5 (Almagro y Boedo)17,50%26,43%8,92%
Comuna 7 (Flores y Parque Chacabuco)21,02%29,55%8,53%
Comuna 3 (Balvanera y San CristĂłbal)20,95%29,44%8,49%
Comuna 9 (Liniers, Mataderos y Parque Avellaneda)22,39%29,19%6,80%
Comuna 4 (La Boca, Barracas, Parque Patricios y Nueva Pompeya)21,62%26,41%4,80%
Comuna 8 (Villa Soldati, Villa Riachuelo y Villa Lugano)25,50%26,79%1,29%
Total19,33%30,13%10,80%

 

Esto permitiĂł que el peronismo ganara en la Comuna 8va, la 4ta, la 5ta, la 15, la 9na y la 3era. Recordemos que el PRO, con Juntos por el Cambio, logrĂł ganar las elecciones locales de 2021 y 2023 en todas las comunas de la capital salvo la 8va, mostrando que era un proyecto competitivo en toda la Ciudad.

Otro de los límites de la elección de Adorni tiene que ver con el derrumbe de la participación electoral, que pasó de un 65% en 2023 al 53% de este año. Si miramos la votación del candidato de Milei no sobre el total de votantes sino sobre el padrón, lo votó tan solo el 16% del electorado. Adorni ganó, sí, pero La Libertad Avanza no aparece como un proyecto político que entusiasme, especialmente en los barrios más populares donde además la participación fue relativamente menor.

Además, Milei logró fagocitarse al PRO en la Ciudad, pero no queda claro si no fue a costa de la misma posibilidad de hacer un acuerdo de cara a las elecciones de Provincia de Buenos Aires de septiembre y las nacionales de octubre. La Libertad Avanza es una furiosa primera minoría nacional, pero para ser mayoría necesita aliados, y este triunfo puede ser a costa de ese proyecto más estratégico.

Con tantos ángulos de análisis, es importante tener una definición de la elección, para comprenderla en sus alcances y límites, y no impresionarse. Fue una elección conservadora, donde salió primero Adorni, pero no fue una elección reaccionaria. La lista de Milei salió primera, pero con menos de un tercio de los votos. La derecha y la extrema derecha (La Libertad Avanza, el PRO, Biondini, Yamil Santoro, Marra, el MID) sacaron el 50% de los votos, frente al 56% que tenían Juntos por el Cambio capitaneado por el PRO y La Libertad Avanza en 2023. La centroderecha antiperonista cosechó el 13% (Larreta, la UCR y la Coalición Cívica), el peronismo el 30% y la izquierda el 3,5%. Es un dato que la candidatura fascista de Marra, que proponía barrer a los trabajadores pobres de las calles de la ciudad, se derrumbara al 2%, cuando fue la anterior cara visible de Milei en la Ciudad y venía de sacar un 14% como candidato a Jefe de Gobierno en 2023,

El gran ausentismo y la derrota de la lista de Milei en los barrios de composición más popular y trabajadora son datos de que empieza a aparecer el descontento y la bronca por abajo, a pesar de la falsa estabilidad que le dio a Milei la estafa del nuevo endeudamiento con el FMI.

Nuevamente el peronismo demostró que no es alternativa a Milei: incluso con todas las de ganar, volvió a ser derrotado por La Libertad Avanza. Son los límites de una campaña “contra la derecha”, pero que no cuestiona el capitalismo, sino que pivotea alrededor de la defensa de la regulación estatista del capitalismo, que ya fracasó con el Kirchnerismo y con el Albertismo.

El fracaso de la polĂ­tica del FITU de divisiĂłn de la izquierda

Una mención aparte merece la elección del Frente de Izquierda, uno de los perdedores de la elección con un legislador menos y estando muy cerca (0,16%) de no ingresar a la legislatura. El FITU desarrolló una campaña vergonzosa, de la cuál es imposible entender el eje. El Partido Obrero encabezó la lista, pero demostró que no tiene fuerza en la capital del país para capitanear nada. Tuvieron que bajarse del debate de la ciudad, y en las pocas intervenciones políticas que tuvieron en la campaña su candidata Biasi se dedicó a tirar “carpetazos” sin contenido.

Por su parte, el PTS se jugó a una campaña autorreferencial y rutinaria que ya fracasó en los centros de estudiantes de la UBA. Una campaña de aparato, gastando millones de dólares en redes sociales, cartelería y medios de comunicación. A nivel de contenido, toda la campaña fue de algunos golpes de efectos y el recurso a la identidad y a los cargos. “Somos de izquierda”, “somos zurdos”, “si Milei no quiere zurdos meté un zurdo”, “la izquierda a la legislatura”, “Myriam Bregman es zurda”.

En el debate de la Ciudad la intervención del candidato del PTS[1] fue paupérrima. No representaron ninguna idea de izquierda, ni cuestionaron el capitalismo, ni defendieron un interés general o particular de la clase obrera, en el debate y en toda la campaña. Una intervención más digna de un competidor de Masterchef (¡ñoquis!). Además, prácticamente no se los vio en la calle: el único recurso electoral al que apelaron es el de las redes sociales y los medios de comunicación, relegando la militancia de base.

El FITU apela a un voto conservador: la población de izquierda que sigue votando a la izquierda por ser de izquierda y se referencia en el FITU que tiene un nivel de instalación. Piensan que, porque lograron instalar el sello del FITU, eso les ahorra pensar, elaborar, interpelar a los trabajadores y a la juventud. Esta orientación resultó en un fracaso rotundo, donde perdieron dos tercios de los votos que tenían en 4 años, desde la última elección legislativa, a pesar de que esta vez no se presentó Autodeterminación y Libertad de Luis Zamora. Pasaron de 150.000 votos (7,82%) en las generales de 2021 a 93.000 (4,63%) en las generales de 2023 para derrumbarse a 51.000 (3,16%) en las generales de 2025. Producto de estos resultados, perdieron un legislador, y estuvieron muy cerca del piso de 3% que los hubiese dejado sin representación en esta elección.

Incluso traspasaron cualquier tipo de principio cuando presentaron un amparo ante la justicia para defender la distribución de fondos públicos de campaña antidemocrática propuesta por el gobierno de Jorge Macri, que le daba más fondos al peronismo, al PRO y a ellos mismos por sobre el resto de las listas.

El derrumbe del FITU en las elecciones de la Ciudad pone sobre la mesa la necesidad de rediscutir la unidad y la renovaciĂłn de la izquierda, como propusimos desde el Nuevo MAS y La Izquierda en la Ciudad.

Una hermosa campaña militante de La Izquierda en la Ciudad

Desde el Nuevo MAS y La Izquierda en la Ciudad llevamos adelante una campaña militante, con ideas y anticapitalista. Entendimos desde el primer momento que la campaña se iba a nacionalizar, y que, paradójicamente, en la Ciudad se estaba discutiendo el rumbo del país. Por eso pusimos sobre la mesa un Manifiesto Anticapitalista, una herramienta para hacer un diagnóstico profundo de los problemas del país y de cuál es la salida para los trabajadores, la juventud, las mujeres y LGBTTINB. En la campaña denunciamos que el gran problema de la Argentina es el capitalismo, que fracasó en todas sus variantes: la regulación capitalista estatista del peronismo, y también la regulación vía el mercado que se ensayó en los 90’ (y fracasó rotundamente) y ahora con el anarcocapitalismo de Milei, que ante su fracaso tiene que recurrir nuevamente al FMI. La salida que expusimos en las calles, en nuestras intervenciones mediáticas, en las redes y en el debate es cuestionar el capitalismo, y llevar adelante una planificación democrática de la economía por parte de la clase trabajadora. Una campaña electoral revolucionaria.

También planteamos una respuesta por izquierda al desgaste de los “políticos profesionales”. La lista de La Izquierda en la Ciudad está llena de trabajadores: maestros y maestras, docentes, trabajadores nodocentes de la UBA, repartidores y repartidoras por aplicación, obreros fabriles, trabajadores de la salud. Los nodocentes y repartidores nucleados en el SiTraRepA fueron protagonistas de la pelea electoral. Parte de eso fue la campaña de “un maestro a la legislatura”, que sintetizó este cuestionamiento a los políticos burgueses de siempre, que no viven de su salario sino de la explotación.

El otro gran eje de la campaña fue la propuesta de un salario mínimo de $2.000.000, con la que empalmamos con el reclamo de los choferes de colectivos. Es que el salario, los ingresos de quienes vivimos de nuestro trabajo, es uno de los principales reclamos con este gobierno que redujo la inflación, pero que aplasta aún más los salarios. Hace 10 años que no para de caer el salario real, es la principal “política de estado” del capitalismo argentino y eso fuimos a cuestionar en la campaña de la Ciudad. Tanta repercusión tuvo la propuesta de un salario digno para la clase obrera afectando las ganancias de los empresarios, que en su conferencia de prensa matutina tres días después de las elecciones Adorni eligió nuevamente polarizar con la propuesta de La Izquierda en la Ciudad. Es el gran debate de hoy: qué pasa con el salario de las y los trabajadores.

Con todas estas ideas y propuestas intervinimos con mucha fuerza en el debate de la Ciudad, con nuestro candidato a primer legislador Federico Winokur a la cabeza, generando un gran impacto, que llevó a que hasta Milei saliera a respondernos. Fue notorio como, a partir del debate, aumentó el conocimiento de nuestra candidatura en las plazas y esquinas de la ciudad, asociándolo con “el maestro” y con la propuesta del salario de los $2.000.000.

Mención aparte merece la militancia del Nuevo MAS y de La Izquierda en la Ciudad, que llevó adelante una inmensa campaña militante a pulmón, poniendo mesas de campaña en más de la mitad de los barrios de la ciudad, yendo a debatir con los vecinos y trabajadores, con campaña en el transporte público “el subte anticapitalista”, en las Universidades de la ciudad, terciarios y colegios secundarios. En muchos de esos debates participó destacadamente la candidata a segunda legisladora de la lista, Violeta Alonso, estudiante avanzada de Letras en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA.

Con esta campaña, estas ideas, estas candidaturas y esta hermosa militancia, La Izquierda en la Ciudad logró aumentar su porcentaje de votos en un 37% desde la última elección legislativa del 2021, mientras el FITU perdió el 60% de los votos en el mismo período. Hemos logrado instalar una nueva figura de la izquierda para nuestro partido, Federico Winokur, junto con Manuela Castañeira, que tiene un alto nivel de reconocimiento en la Ciudad.

Se demostró que sin la maniobra proscriptiva de las PASO nuestro partido puede irrumpir en la elección por la fortaleza de su política, de sus ideas y de su militancia cotidiana, mientras que el FITU se sostiene sin pena ni gloria por el peso conservador de su aparato, sello electoral y nada más.

Salimos de esta campaña con un montón de nuevos compañeros y compañeras que se acercaron y se sumaron a volantear, a difundir nuestras intervenciones en medios y redes. Queremos ir con toda esa fuerza al próximo plenario del ¡Ya Basta! del 14 de junio y luego intervendremos con todo lo que conquistamos en las elecciones nacionales de octubre.

Sabemos perfectamente que el destino del país y de la clase trabajadora no se va a resolver en una elección. Nos estamos preparando para intervenir, con nuestra fuerza militante y orgánica, nuestras figuras y representaciones en una lucha de clases que seguramente se intensificará contra el gobierno de Javier Milei y toda la burguesía.

[1] Que reemplazĂł a Vanina Biasi del PO.

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