Por la satisfacción del reclamo de los trabajadores, en defensa de las paritarias y el gremio recuperado, y por un paro general ya.
El atentado a CFK polarizó la situación política. Hay que defender las libertades democráticas sin ceder un centímetro al ajuste del Frente de Todos, renovado luego de los compromisos asumidos en Washington.
Mientras los empresarios recorren los medios hablando del faltante de neumáticos, los obreros denuncian las duras condiciones de explotación por salarios de miseria.
La conducción de la CGT realizó una convocatoria ambigua. Los miles de trabajadores que participaron lo hicieron en reclamo por su poder adquisitvo.
Los capitalistas apuestan a Massa para estabilizar la crisis.
Tras la intempestiva renuncia de Guzmán y la asunción de Batakis, el gobierno redobló sus compromisos de austeridad con el FMI.
En un escenario en que la economía global empieza a convulsionarse, la falta de divisas en las reservas del BCRA vuelve a disparar la cotización del billete verde.
El problema de la inflación no reside en el peso en sí mismo, como pretenden los liberales, sino en la falta de inversión y productividad de la economía del país, que se apoya en la superexplotación de los trabajadores sin inversión ni desarrollo tecnológico.