Pablo Grillo: «No está teniendo la evolución que se esperaba»

Él y su familia la siguen peleando, pero su evolución después de su última operación de cráneo no es la que el personal médico esperaba.

Pablo Grillo continúa en terapia intensiva en el Hospital Ramos Mejía y, según el parte médico, su evolución neurológica presenta complicaciones. El ventrículo cerebral derecho, por donde circula el líquido cefalorraquídeo, estaría dilatándose más que el izquierdo, lo que provoca una acumulación desigual de líquido que, según los facultativos, puede afectar el funcionamiento de esa parte del cerebro, dejándola menos protegida y expuesta a posibles daños.

Para tratar de controlar ese problema de acumulación de líquido cefalorraquídeo en exceso los profesionales le realizaron una pequeña incisión con el objetivo de cerrarle la válvula manualmente.

El nuevo posoperatorio está resultando más delicado de lo que todos esperábamos. Aún así, la fuerza de Pablo, su familia y amigos y las múltiples operaciones y tratamientos que fueron realizados por los trabajadores de la Salud siguen dando una pelea monumental con las consecuencias del disparo que lo dejó al borde de la muerte.

Un primer paso en la Justicia

El 2 de setiembre es la fecha establecida para la primera indagatoria al cabo Héctor Jesús Guerrero, identificado como autor del disparo de gas lacrimógeno.

Es un primer paso para iniciar la investigación y llegar no solamente al responsable material del fatal tiro de cartucho de gas lacrimógeno, sino también a los responsables políticos, a cargo del operativo de ese día, así como a las máximas autoridades del Ministerio de Seguridad.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida por CELS (@cels_argentina)

En julio, Gendarmería había emitido su balance del disparo de gas lacrimógeno que hirió gravemente a Pablo Grillo. «Fue un hecho fortuito” dicen, cuando en las imágenes se puede ver claramente que dispararon a quemarropa. Y agregan: el fotógrafo se ubicó imprudentemente en “la línea de tiro”. Así, para la Gendarmería de Bullrich, que Pablo Grillo haya sido casi asesinado por Gendarmería es culpa de Pablo Grillo por ponerse en la línea de tiro de los disparos.

Conclusión del expediente interno: no hubo agresión física con un arma letal de parte del gendarme que disparó el gas lacrimógeno en su cabeza.

Los desmiente su mismo Reglamento, que establece que las pistolas lanza gases no deben ser usadas en ángulo horizontal y dirigidas a las personas, ya que pueden provocar heridas de gravedad o la muerte. La conclusión de la Gendarmería es que la culpa fue de él, que estaba trabajando, sacando fotos de la movilización y de la represión, que se ubicó en el lugar incorrecto.

Seremos directos: Te necesitamos para seguir creciendo.

Manteniendo independencia económica de cualquier empresa o gobierno, Izquierda Web se sustenta con el aporte de las y los trabajadores.
Sumate con un pequeño aporte mensual para que crezca una voz anticapitalista.

Me Quiero Suscribir

Sumate a la discusión dejando un comentario:

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí