Esto se produjo luego de que el actor denunciara la conexión de la familia Ellison con el Estado sionista de Israel y su industria militar. Entre las firmas figuran actores como Todd Haynes, Joel Coen y Hannah Einbinder y Joaquin Phoenix, así como la escritora Naomi Klein y Bella Freud.
A continuación, reproducimos la carta en solidaridad con Ruffalo, la cual es un reflejo del creciente repudio al accionar colonial y genocida de Israel a nivel internacional, inclusive en los Estados Unidos.
Ya Basta
Somos artistas, escritores, profesionales creativos, líderes religiosos y pensadores judíos que, en respuesta a la escandalosa campaña de desprestigio contra nuestro respetado colega Mark Ruffalo, tenemos un mensaje sencillo que compartir con el mundo: ¡Basta! Basta de instrumentalizar de forma falsa y peligrosa las acusaciones de antisemitismo contra quienes tienen el valor de señalar lo obvio: que el ataque contra el pueblo palestino y el ataque contra nuestras libertades en casa están profundamente interconectados, y que no hay nada de antisemita en reconocer ese hecho.
La fusión propuesta entre Paramount y Warner Brothers Discovery no es una simple combinación de dos enormes multinacionales. Sí, destruirá miles y miles de puestos de trabajo. Sí, consolidará aún más el control oligárquico de nuestros medios de comunicación (como lo demuestra el desmantelamiento de CBS News). Sí, ahogará la competencia y la creatividad en la producción y distribución de cine y televisión.
Pero todo esto y más formará parte de un proyecto más amplio de dominación tecnológica, un proyecto que Larry Ellison y sus socios nunca han dudado en pregonar, y que ellos mismos han vinculado explícitamente a su apoyo a las atrocidades que se cometen contra el pueblo palestino y a su silenciamiento de los críticos de esos horrores. Todos lo vimos después de su adquisición de TikTok, mediada por Trump, una adquisición que proclamaron abiertamente que estaba motivada en gran parte por su deseo de impulsar la propaganda proisraelí.
Larry Ellison, personalmente, con sus supuestos 350 millones de dólares en financiación y promesas al Instituto Tony Blair para el Cambio Global, ha sido el principal patrocinador de Blair, quien asume un papel influyente en la toma de control de Gaza por parte de la “Junta de Paz” ideada por Trump, un territorio que se ha convertido en un laboratorio al aire libre para tecnologías de control y asesinato impulsadas por IA, como las que celebra la exdirectora ejecutiva de Oracle (y actual miembro de la junta directiva de Oracle y Paramount), Safra Catz.
El camino de la IA hacia WarnerMount pasa por Gaza, y Ellison nos ha dejado claro en repetidas ocasiones el mundo orwelliano que nos tiene reservado mientras consolida el control sobre lo que vemos y cómo lo vemos, sabiendo que mientras miramos, él y su corrupta camarilla siempre nos estarán vigilando: “Los ciudadanos se comportarán de la mejor manera posible porque estamos grabando e informando constantemente”.
Señalar las conexiones cruciales entre lo que sucede en Gaza y lo que sucede en Hollywood es precisamente lo contrario del antisemitismo. Para nosotros, es la esencia misma del deber ético judío. Según una reciente encuesta del Washington Post, el 61% de los judíos estadounidenses está de acuerdo en que Israel está cometiendo crímenes de guerra en Gaza; y cuatro de cada diez incluso coinciden en que estos crímenes equivalen a un genocidio. ¿Acaso quienes atacan a Mark Ruffalo tildándolo de antisemita creen seriamente que todos estos judíos estadounidenses también lo son? ¿O es que no vemos la conexión entre, por un lado, la impunidad criminal que ha llevado a Estados Unidos e Israel a un desastre interminable y, por otro, las maniobras de poder oligárquicas de los Musk, los Ellison, los Thiel y otros que trabajan para desmantelar nuestra democracia?
Pero la virulencia y falsedad de las calumnias que dirigen contra sus críticos evidencian la creciente debilidad de su postura, basada en insinuaciones. Hoy, cada vez más personas con conciencia se unen para proclamar con firmeza y de forma unívoca: se acabó el tiempo de esgrimir acusaciones falsas de antisemitismo, esta vez en defensa de la guerra, la oligarquía y la dominación de la IA. Esa estrategia ya no da para más.
Nos solidarizamos con orgullo con Mark Ruffalo y con todas las personas decentes que valientemente se alzan y dicen la verdad al poder.




