Los jubilados le siguen poniendo el cuerpo a las marchas de los miércoles, aguantándose las provocaciones y represiones de las fuerzas represivas, mientras el problema de la inflación vuelve a crecer con cada mes que pasa. Pero el bono a los jubilados, que fue el “gran anuncio” del gobierno para subir el piso del ultraprecario monto de las jubilaciones apenas asumió, no subió su monto.
La medida fue anunciada con bombos y platillos en marzo del 2024 y su monto quedó paralizado desde su aparición en el haber jubilatorio, y hoy el bono a los jubilados sigue en los 70 mil pesos de principios del 2024. Con ese congelamiento, quienes lo cobran quedaron un 18,8% por debajo de su haber en el momento de su implementación. Si se hubiera actualizado el bono estaría en $198.015 (según datos del CEPA) que, aunque igualmente no alcanzaría para tener una vida digna, es una diferencia que ayudaría a paliar el despojo cotidiano.
También quedaron por debajo de los magros montos que se cobraban en el gobierno anterior, en el período 2017/18.
La situación de los jubilados no para de ser peor y peor con cada mez que pasa. Además de la miseria de sus haberes, se suman los deterioros en la atención médica y en la entrega de medicación, que no es solo una cuestión de dinero sino también de reducción de personal y calidad de los servicios médicos a los que pueden acceder.
La jubilación mínima pasa en abril a ser de 450 mil (miserables) pesos.
El salario mínimo le sigue los pasos al bono jubilatorio
En la Argentina del presidente Milei, donde “nada aumenta” pero todos los meses los precios son más altos, el salario mínimo, vital y móvil está anclado en $322.200. Con Milei, los grandes empresarios son los que están de fiesta mientras la inmensa mayoría se hunde en una miseria interminable.
Según un estudio de la Facultad de Económicas de la UBA, así fue la caída mes a mes de la capacidad de compra del salario mínimo: febrero (-2%), enero (-1%), diciembre (-0,9%), noviembre (-0,5%), octubre (-2,3%), septiembre (- 2%), agosto (-0,5%) y julio (-0,5%).
Todos los meses, sin excepción, el aumento del salario mínimo fue detrás de los aumentos de los precios. Así, siendo tan bajo, Milei intenta que el salario mínimo no cumpla ningún papel, que no le suba los ingresos a nadie.




