Desde hace más de una semana se mantiene el acampe en Ushuaia de los vecinos de los barrios populares contra el feroz ajuste al precio y cupos de gas envasado. Organizados en una mesa inter-barrial, han realizado marchas y reclamos a los legisladores y sostienen un acampe en temperaturas bajo cero, viento y lluvia.

En Río Grande se realizó una importante marcha unitaria con centralidad en los gremios metalúrgicos, docentes y estatales por la quita de subsidios y su impacto en las tarifas.
Tanto las restricciones a los subsidios para la red de gas natural como el achicamiento del cupo mensual a 400 kg de gas envasado por familia, sumado a la suba escándalosa de su precio convierten un bien de primera necesidad producido en la Patagonia en un verdadero lujo para unos pocos en una zona de frío extremo. Es el gas del que dependen las familias más pobres.

La provincia ya se había enfrentado duramente con Milei por su política de destrucción de la industria. La política antiindustrial de Milei implica miles de despidos y la destrucción del entramado productivo provincial. Pone en una situación de desventaja absoluta a las fábricas argentinas respecto a productos ensamblados fronteras afuera. Es una decisión consciente de subordinación económica y de atraso.

Mientras destruye la producción provincial, buscando conscientemente que haya despidos masivos, ahora empeora con la eliminación de los subsidios al gas. Con menos ingresos que antes, o con ninguno, el gobierno le arroja por la cabeza un precio ridículamente alto de gas al pueblo provincial en una zona de frío extremo.




