Todos los indicadores muestran que, en términos reales, los salarios cayeron desde la asunción de Milei. Según el SIPA, un 0,6% en comparación a noviembre de 2023.
Poir supuesto, alguien que no tiene un alto puesto en el Estado nacional o jerárquico empresario no necesita una encuesta para saberlo. Es más, probablemente se sorprenda que recién ahora aparezca. La razón es sencilla: las métricas del gobierno siempre tienen alguna vuelta para correr detrás de la realidad, dibujando la realidad con estadísticas. Pero la crisis se filtra aún en estos índices.
¿Nueva? Noticia: Cae el salario
Hay 2 indicadores principales del poder adquisitivo de los salarios registrados en blanco. Por un lado, el CCT (Promedio de los salarios de Convenios Colectivos de Trabajo) se encarga, como su nombre indica, de mostrar el promedio del poder adquisitivo de los salarios, usando de referencia los convenios colectivos de trabajo. Este índice muestra caída salarial desde el principio, solo llegando a empatar a noviembre del 2023 en noviembre del año siguiente (2024). Ahora mismo, marca que el salario cayó 6,5% desde la medición inicial (Noviembre 2023).
Por el otro, está la medición del SIPA (Sistema Integrado Previsional Argentino), que realiza el “Promedio de Salarios del empleo registrado privado”. Este último agrega en su medición bonos, premios, sumas no remunerativas y otros adicionales que pueden exceder lo acordado en paritaria. Hay problemas evidentes, como que el trabajador tiene que suplir con más trabajo y esfuerzo la caída de sus ingresos. Que este haya mostrado que, desde agosto de 2024, haya estado por encima del punto de partida no muestra exactamente una vida más fácil. Y sin embargo el SIPA tuvo una fuerte caída los últimos meses. Estas mediciones usan de referencia a 6,1 millones de personas.
En junio, el poder adquisitivo del salario promedio del sector privado registrado cayó 0,9% mensual en la serie desestacionalizada, luego de una contracción del 2,9% en mayo. En esos mismos meses, el índice de precios al consumidor (IPC) había bajado de 2,6% en abril a 2,1% en mayo y 1,9% en junio. En julio, en cambio, volvió a acelerarse a 2,1%. Este aumento es el que terminó por empujar el indicador al lado negativo.
En esos mismos meses, el índice de precios al consumidor (IPC) había bajado de 2,6% en abril a 2,1% en mayo y 1,9% en junio. En julio, en cambio, volvió a acelerarse a 2,1%. Este aumento es el que terminó por empujar el indicador al lado negativo.
Casi todos los sectores en rojo
El salario textil cayó 12,6% en términos reales; los metalúrgicos, 12,4%; comercio, 11%; y calzado, 10,5%, entre los que más perdieron. Seguidos varios más en negativo, pero cercanos a 0%. Mostraron crecimiento los encargados de edificios (5,9%), seguidos por camioneros (+3,1%), construcción (+2,5%), farmacia (+2,5%), entidades deportivas (+1,7%), aceiteros (+1,6%) y seguros (+1,6%). (La Nación)
Decíamos en otra nota: “Ante la pregunta ‘respecto al sueldo que usted recibe y el total de su ingreso familiar, ¿En cuál de estas situaciones se encuentra usted’, un 59% contestó que no le alcanza, en contraposición al 40% que afirma llegar a fin de mes.”
Entre despidos e informalidad
A esto hay que sumar la caída del empleo, que salió a resaltar el Boletín Informativo Techint, hecho por la empresa de Paolo Rocca. Desde el 2023, más de 1 da cada 3 despedidos del país vienen directamente de la industria, con casi 90000 trabajadores en blanco menos de un total de 241.176. Es un 35,5% para ser precisos. Además del aumento de 10% de la informalidad fabril.
Sigue creciendo la miseria, la informalidad. No se traduce todavía en desempleo masivo como en los 90′ gracias al fenómeno de la uberización, donde crece fuertemente el trabajo precarizado, absorbiendo a los despedidos de la industria y el comercio. Algo mejor abordado en una nota anterior sobre este tema.




