Se viene un tarifazo brutal en servicios y transporte

Las medidas anunciadas por Caputo incluyen la eliminación de los subsidios en los servicios básicos y el transporte público. Un golpe brutal al bolsillo de los trabajadores.

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Tarifazo Caputo

Tras los anuncios de Caputo, fue el vocero presidencial Manuel Adorni el primero en dar algún dato concreto. La reducción de los subsidios comenzará a aplicarse desde el primero de enero, entre la sidra y el pan dulce.

El gobierno no creyó conveniente dar los números del aumento. Pero lo seguro es que, sumado a una devaluación del 100% y una inflación que correrá detrás del dólar, el tarifazo será un golpe brutal para millones de trabajadores.

Tampoco se aclaró si la reducción será “escalonada” o de shock, ni si tendrá o no graduaciones según escalafón de consumo y poder adquisitivo. Pero Caputo dijo que la mayoría de las tarifas estárían representando hoy “entre la mitad y un quinto del valor real de los servicios”. Dando a entender que el deseo del gobierno mileidista sería llevar las tarfias a dicho “valor real”, es decir duplicarlas o quintuplicarlas según el rubro.

También se anticipó que el aumento será mayor en el AMBA que en el interior para “mejorar la equidad de las provincias”. Algo así como hacer más igualitaria la miseria bajo el lema “subsidios para nadie”.

Contra todos y cada uno de los trabajadores

Milei hizo campaña diciendo que su ajuste recaería “sobre la casta política”. Parece que para él “la casta” son todos y cada uno de los trabajadores que utilizan el transporte público y pagan sus servicios básicos. Un aumento de las tarifas como el que propone Caputo implicará un salto inmenso en la pobreza. Todos y cada uno de los trabajadores argentinos se verán afectados, sin excepción. Tendrán que hacer frente a facturas mucho más altas en el marco de salarios que acaban de perder el 50% de su valor real frente al dólar (que Caputo y Milei llevaron a $800).

Y convengamos que los salarios argentinos no eran, de por sí, altos. El salario argentino medido en dólar viene cayendo hace casi una década, habiendo perdido el 86% de su valor entre 2015 y 2022.

Como si fuera poco, el aumento de las tarifas tendrá otras consecuencias estructurales en el funcionamiento de la infraestructura productiva de la Argentina que también golpearán a los trabajadores y a los más pobres. El aumento del costo de la energía encarecerá la producción y el transporte, sumando inflación en cada eslabón de la cadena de intercambios comerciales.

Las facturas aumentadas golpearán también al sector más débil de las pymes. Las llamadas “medianas empresas” (a veces no tan medianas) ocupan al 50% de la mano de obra formal del país. Mucho de esos puestos de trabajo podrían convertirse en “indeseables” para las “pequeñas y medianas” patronales. El eventual golpe del tarifazo sobre el conjunto de la economía no es casual. El gobierno de Milei ya dejó en claro que pretende bajar el “artificial nivel de ocupación” del país, como dijo la canciller Diana Mondino.

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