Represión en Jujuy: brutal ataque y tortura a una docente

Camila Müller, una docente y bailarina que fue parte de las movilizaciones populares en Jujuy, fue brutalmente torturada en su domicilio.

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Camila Müller

Camila Müller, una docente y bailarina comprometida con la lucha del pueblo jujeño, fue brutalmente torturada en su domicilio por un hombre con capucha y dos mujeres cómplices. La sometieron a torturas, asfixiándola con un cinturón y agrediéndola sexualmente mientras la golpeaban.

Los métodos de Morales

En Jujuy se conmemoró otro aniversario de «La noche del Apagón» pero, a pesar del tiempo transcurrido, las prácticas represivas aún persisten. El gobierno de Morales exhibe un repertorio de represión, con balas de goma impactando sobre cuerpos y ojos, y detenciones arbitrarias en camionetas sin patente. Ahora, la lista de atrocidades se ha ampliado con un ataque brutal contra una mujer que también se manifestaba.

Camila Müller sufrió el espantoso ataque la madrugada del 28 de junio. Había sospechado que estaba siendo vigilada después de que un patrullero sin patente intentara atropellarla el día anterior mientras cruzaba una avenida.

La madrugada del 28, Camila se comunicó con la abogada Lorena Cruz, representante de la Misión Solidaria de Derechos Humanos, para relatar el horror que había vivido en su propia casa. Un hombre acompañado por dos mujeres había irrumpido en su hogar y la había sometido a tortura. Su cuello y garganta estaban magullados, aparentemente por un cinturón o un cable utilizado por los agresores para asfixiarla repetidamente.

Camila denunció como fue maniatada y amordazada, y como el hombre de la capucha la agredió sexualmente mientras las mujeres la golpeaban sin piedad. Las palabras humillantes y las indicaciones del atacante dejaron claro para Camila que estas personas eran de Jujuy. Después de varias horas de horror, la dejaron con heridas y llaves tiradas en el suelo.

El Estado perverso se niega a reconocer sus crímenes

Aunque Alicia Montoya logró que fuera atendida por un médico, Camila no se sintió segura acudiendo a un hospital público. Alicia es parte de una misión de solidaridad internacional y derechos humanos que investigó los hechos ocurridos en Jujuy a raíz de la represión en junio. Sin embargo, la justicia jujeña no hizo lugar a la denuncia de habeas corpus presentada por la abogada Lorena Mamaní. Queda en evidencia la complicidad perversa del aparato Estatal en Jujuy.

Camila sigue sufriendo las secuelas físicas y psicológicas del ataque. Las heridas continúan manifestándose y cualquier ruido en su hogar puede devolverla a ese momento de horror.

En medio de esta situación, la lucha por los derechos humanos en Jujuy continúa, enfrentando un gobierno dispuesto a ejercer la represión y a atacar a aquellos que luchan. Camila, como docente, es consciente de que está en la línea de fuego, junto a otros defensores de los derechos humanos.

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