Como sabemos, Grillo fue herido de suma gravedad y aún continúa su recuperación pero, gracias a la atención de su familia, de los hospitales públicos por los que pasó y la solidaridad recibida, está en su casa y sacando fotos en las marchas.
Jonathan perdió la visión de un ojo. Directamente, sin que mediara ninguna tensión ni situación violenta alrededor, un gendarme le disparó una granada de gas lacrimógeno en el rostro, y perdió la visión de su ojo izquierdo a pesar de las cirugías a que fue sometido con las que intentaron reparar el daño.
El delito que cometieron tanto Pablo como Jonathan fue el mismo que el de miles: haber acompañado el reclamo de los jubilados en esa marcha histórica, en la que confluyeron miles y miles de trabajadores y jóvenes, fundamentalmente del Gran Buenos Aires.
La pelea en los Tribunales
El daño que le provocaron es irreversible, la lucha por Justicia está arrancando. Por resolución de la jueza María Servini de Cubría del 12 de agosto, se citó a la primera audiencia del juicio oral y público la causa contra Sebastián Emanuel Martínez, el efectivo de la Prefectura Naval Argentina que efectuó el disparo.
El Juzgado Criminal y Correccional Federal 1 en la causa CCC 13238/2025 es el que lleva adelante las actuaciones. Se dispuso la clausura de la etapa de instrucción y la elevación del expediente al fuero oral, de acuerdo a los pedidos formulados por la fiscalía y por la querella.
Según los datos que se conocen, ha quedado demostrado que el acusado disparó a la cara, a corta distancia, con una lanzadora neumática que se encontraba cargada con proyectiles químicos de gas pimienta. El ataque y quién lo llevó adelante está probado. Comienza la etapa judicial para que se determine el grado de culpabilidad del atacante y de la fuerza represiva a la que pertenece.
Aunque las pruebas son públicas, las instancias judiciales les hacen recorrer un largo camino. En el caso de Pablo, el imputado es el gendarme Héctor Guerrero y tramita en el Tribunal Oral Federal N° 6.
La pelea por justicia recién está empezando, y seguirá de pie hasta que los responsables de los ataques y las autoridades de los organismos de Seguridad presentes en la represión ese histórico día reciban las penas correspondientes.




