Un country perfecto para los Adorni
Empecemos por abordar los nuevos datos de este escándalo. El día trece de mayo, se presentó a declarar José Luis Rodríguez, vecino y ex arrendatario de Adorni en Indio Cua Golf Club. En calidad de testigo, declaró que el Jefe de Gabinete alquiló su casa en el Country durante un total de 18 meses por un total de $21.000 dólares, todo cancelado en efectivo.
El motivo que lo hayan citado a declarar viene del anterior capítulo de este caso, la declaración de Tabar. El contratista de Adorni, destacó en su declaración que, mientras duraban las refacciones, el funcionario estuvo alquilando varios meses en la localidad por un total de $13.000 dólares.
Pero, al llegar la declaración del nuevo testigo, se agregaron cosas. Previo a ese periodo, la familia había alquilado otros 2 meses esa misma casa a principios de 2024, específicamente en enero y febrero. En ese momento les costó $5600 dólares. Aun así, como el acuerdo se hizo en octubre de 2023, cuando Adorni aún no tenía función pública, no se suma a la investigación.
Luego de terminados esos dos meses, ya en marzo de 2024, Adorni firmó un nuevo alquiler de 13 meses mientras comenzaban las obras de su nueva casa, la cual se construiría en el lujoso country. Después de un año viviendo de alquiler, debido al atraso de las obras en su nueva casa, pidió una extensión de 3 meses, pagando unos $2400 dólares extra. El capricho de la cascada costó caro.
Y, lo más extraño de todo, canceló todo en efectivo. Pero, a pesar de no dejar ningún recibo, en el WhatsApp dejó pruebas que lo incriminan. El testigo presentó su teléfono y mostró los chats con el Jefe de Gabinete.
Para entender lo delirante de todo esto. La familia Adorni compró una casa en el country Indio Cua a $100.000 dólares (tal como marcamos previamente, ridículamente rebajado para un propiedad con 400m2 cuadrados), luego comenzó a refaccionarla con gustos extremadamente caprichosos que escalaron a un total de $245.000 dólares. Mientras incurría en estos onerosos gastos, pagaba un alquiler mensual que terminaría escalando a un total de $21.000 dólares. Todo en cash, y con pocas o ninguna factura.
¿Sus ingresos? «Bien, gracias». En ese periodo cobraba $3.5 millones de pesos, siendo vocero presidencial.
Por todo esto, Adorni no puede justificar los exorbitantes gastos que tiene a sus espaldas. No nos olvidemos que, mientras tanto, su familia necesitó cubrir gastos como la comida, el colegio y otras facturas. Que tampoco se nos pasen de vista los caros viajes dolarizados. Tal parece que más que un contador, para hacer su declaración jurada deberá contratar un dibujante, o alguien con mucha inventiva.
Además, una buena parte de las cosas, como venimos repitiendo, pagadas en efectivo. Visto lo anterior, surge la pregunta ¿Cómo Adorni pasó de la noche a la mañana a tener este lujoso estilo de vida post victoria electoral?
Las cuentas no cierran
Para ilustrar mejor la situación, hagamos un recuento para demostrar hasta qué punto es imposible hacer cuadrar sus gastos.
- $185.000 dólares en casas y departamentos. (120 mil en la casa de Indio Cua y 60 mil en el departamento de Caballito, además de 5 mil extra de entrada al Country)
- $245.000 en las refacciones, pagadas en efectivo a Tabar.
- $27.658 de viaje al exterior, para descansar de su “arduo” trabajo, a Aruba y Punta del Este
- $6000 dólares de viaje a Bariloche.
- Por último, sumémosle los nuevos $21.000 dólares de alquiler.
¡Un total de $484.658 dólares de gastos realizados!
Ahora, agreguemos sus deudas y compromisos:
- $70.000 dólares por la primera hipoteca. (Falta agregar intereses desconocidos)
- $200.000 dólares sin intereses por la segunda hipoteca.
- $65.000 dólares por un acuerdo de palabra con una inmobiliaria.
Eso suma un total de $335.000 dólares en deuda. Si adicionamos sus pagos y compromisos, la suma asciende a un total de $819.000 dólares.
Como apuntamos previamente, su sueldo era de tres millones y medio de pesos. Es decir, por donde sea que se le mire, no hay forma de justificar esos enormes gastos en comparación con sus ingresos y ahorros.
Pero, si no salieron de su sueldo, ¿pudo costearlo con sus ahorros? Menos todavía. En su última declaración jurada, presentada a fines de 2024, tenía registrado unos $48.729 dólares.
¡Las cuentas no cierran por ningún lado!
Adorni se tiene que ir
La situación es tan evidente que prácticamente no deja espacio para dudas. El Jefe de Gabinete no puede explicar el nivel de gasto que llevó (y lleva).
Genera indignación que, mientras el gobierno se niega aplicar la Ley de Financiamiento Universitario aduciendo que no hay plata, sostenga a un funcionario que cada día acumula más denuncias por supuestos enriquecimiento ilícito a costa del Estado.
Mientras Adorni despilfarra recursos del Estados, los nodocentes no tienen plata para pagar la sube e ir a trabajar, los edificios de muchas facultades se están cayendo a pedazos o están infestados de ratas y, para completar el cuadro, la cursada es miserable. Todo esto son consecuencias de la falta de presupuesto, dado que Casa Rosada se niega a implementar una ley que ya fue aprobada.
Adorni tiene que renunciar, tal como se escuchó en la masiva marcha educativa que catalizó toda la bronca social a la que este gobierno nos somete.




