De acuerdo al Índice de Producción Industrial manufacturero (IPI manufacturero), realizado por el INDEC, en el primer cuatrimestre del año se acumuló una baja en la producción de 2,4%. Para mayor detalles, vemos los datos presentados en esta tabla que tomamos de dicho informe:

En total, 12 de las 16 divisiones que mide el IPI tuvieron caída, como reflejan estos datos: “Maquinaria y equipo”, -20,2%; “Industrias metálicas básicas”, -11,2%; “Prendas de vestir, cuero y calzado”, -15,9%; “Alimentos y bebidas”, -2,4%; “Vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes”,- 10,7%; “Productos textiles”, -22,2%; “Otros equipos, aparatos e instrumentos”, -11,4%; “Productos minerales no metálicos”, -6,4%; “Productos de caucho y plástico”,- 5,1%; “Muebles y colchones, y otras industrias manufactureras”,- 5,1%; “Productos de metal”, -1,4%; y “Otro equipo de transporte”,- 2,1%.
A pesar de esto, algunos productos industriales tuvieron una tendencia positiva: “Sustancias y productos químicos”, 16,7%; “Madera, papel, edición e impresión”, 4,1%; “Refinación del petróleo, coque y combustible nuclear”, 5,6%; y “Productos de tabaco”, 6,5%.
Con respecto a los datos anteriores, vale remarcar que los productos con una tendencia positiva son aquellos que están ligados a la industria primaria o el extractivismo. La excepción es el rubro de alimentos y bebidas, cuya retracción (-2,4%) se explica por la baja en la producción de carne vacuna (-12,9%) y de productos de panadería y galletitas (-6,3%), un descenso que se explica por la baja del consumo en el mercado interno.
En el caso de la construcción, pese a su caída en abril, cierra el primer cuatrimestre del año con un avance del 2,1%. Por otra parte, también muestra signos de agotamiento, producto de la caída de la obra pública por la “motosierra” del gobierno. Esto explica el retroceso de 4% del mes pasado y la caída en la compra de los siguientes productos: Mosaicos graníticos y calcáreos: 18,9%; Cales, 16,4%; Asfalto, 15,5%; Cemento portland, 12,7%; Hormigón elaborado, 10,2%.
Estos datos evidencian que Milei apuesta a la reprimarización y el extractivismo, a la vez que destruye gran parte del antiguo tejido industrial y económico del país. Como dijimos en notas anteriores, esto tiene un efecto negativo sobre la vida de miles de trabajadores, particularmente de quienes residen en las áreas urbanas del conurbano bonaerense, que ven como el “industricidio” que promueve el gobierno se traduce en la pérdida de sus empleos, caída de sus condiciones de vida y desestructuración de comunidades enteras.




