Myrian Bregman, gendarme de la proscripción

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Desde la implementación de las PASO en el 2011 se abrió una fuerte polémica en la izquierda alrededor de este punto. Nuestra corriente, en ese momento, planteó la propuesta de que la izquierda debía llevar adelante una fuerte campaña política contra este elemento proscriptivo y antidemocrático que pesa como una espada de Damocles sobre su cabeza. Las corrientes integrantes del FIT optaron por ningunearlo.

En 2011, luego de una muy pobre elección en Capital Federal, tomaron oportunistamente esta reivindicación, apelando al “milagro para Altamira”, pero licuando cualquier elemento de denuncia a la misma. Posteriormente, y apoyados en un relativo éxito electoral, este punto fue archivado en el cajón de los recuerdos.

Pero no sólo eso: con el transcurso del tiempo, el FIT se ha transformado en un verdadero gendarme de las PASO en el interior de la izquierda. El mecanismo es el siguiente: el FIT es un frente electoral que se autoproclama “el representante de la izquierda”, apoyándose en el único argumento de que ellos hasta ahora han logrado superar el piso proscriptivo que imponen las PASO. Y una vez que éstas eliminan competidores, pretenden apropiarse de los electores que quedan huérfanos de representación en las elecciones generales.

Ahora bien, si esto es problemático de por sí (apelar a una instancia restrictiva del régimen burgués para saldar las relaciones de fuerzas en la izquierda), el debate alrededor de la futura reforma electoral termina de pintar de cuerpo entero a algunas corrientes que han perdido por completo la brújula de clase y se han adaptado insensiblemente a las condiciones cada vez más restrictivas que impone el régimen electoral.

 Con el PTS hay PASO para rato 

En oportunidad de la reunión de comisiones que tenían que tratar la reforma política impulsada por el PRO, Myriam Bregman del PTS presentó un dictamen propio. No es nuestra intención referirnos al conjunto del documento, en el cual se presentan una serie de puntos que nos parecen correctos; sino señalar que el mismo lleva hasta el final lo que venimos señalando: el PTS está cómodo con la proscripción de las PASO.

El dictamen posee 15 páginas, de las cuales sólo 11 renglones se ocupan del tema en cuestión. Allí se caracteriza correctamente que la nueva reforma refuerza los aspectos más antidemocráticos de la anterior al dejar incólumes las PASO, y que las mismas son una intromisión del Estado en la vida de los partidos.

Uno tendería a pensar que mientras se discute una reforma política, la izquierda debiera batallar a brazo partido para eliminar esta cláusula. Pero no. Nada de eso se le ocurrió a la diputada del FIT. Bregman se limitó a decir que denuncia desde su creación este engendro, pero no se lee en ningún lugar del documento que plantee su eliminación.

Lo que hizo es todo lo contrario, al plantear (correctamente) la derogación del inciso  por el cual una fuerza política que no consiga superar el 2% de la votación durante dos elecciones seguidas, pierde la personería política, afirma que “se trata una herramienta creada para garantizar que la justicia pueda utilizar esta maniobra completamente antidemocrática como causal de caducidad para los partidos que habiéndose presentado en las PASO en dos elecciones sucesivas, no superen ese umbral proscriptivo del 1.5 % exigido por la ley, lo que les impide participar de las elecciones generales.”[i]. Es decir que la diputada del PTS ha naturalizado totalmente tanto la existencia de las PASO, como su piso proscriptivo del 1.5%. Según su dictamen, es decir su posición política, no existe ningún problema con proscribir de las elecciones generales a quienes no alcancen el 1,5%, eso sería correcto. Pero según su curiosa sensibilidad democrática, el castigo de estar proscriptos ya es bastante, y además quitarle la personería jurídica ya sería demasiado.

Nos conmueve la voluntad democrática de la compañera Bregman, no obstante esto nos preguntamos: ¿acaso las PASO no son también una “maniobra completamente antidemocrática”? ¿Que haya fuerzas que por medio de ellas no logren llegar a la elección general, no “se trata de una imposición de la propia legislación vigente”? Y si esto fuera así, ¿no sería correcto plantear la derogación de las PASO? Sinceramente, hay que restregarse los ojos para ver tamaña capitulación al régimen político burgués.

[i]  http://www.laizquierdadiario.com/Reforma-electoral-que-dice-el-dictamen-de-rechazo-presentado-por-Bregman.