Milei se había desentendido de la crisis de la mora y de la deuda, como si no tuviera nada que ver con el derrumbe de los salarios, diciendo que «era un acuerdo entre privados». Ahora, el gobierno interviene directamente para tratar de beneficiar a los acreedores, para que tengan más «libertad» de imponerse sobre los millones de endeudados por el derrumbe de los salarios.
Con el nuevo mecanismo establecido por el gobierno, bancos y fintechs podrán debitar directamente de las cuentas bancarias en otras entidades para cobrarse las deudas. La nueva «herramienta» financiera se llama Cobro por Transferencia y es una versión actulizada del sistema Debin, que permitía también el débito automático de las deudas.
Tendrá vigencia solamente sobre las nuevas deudas, no sobre las actualmente vigentes. Con esta salvedad, en teoría no estarían afectando a los millones que ya son morosos. El problema es que la causa del endeudamiento es de fondo, el derrumbe de los ingresos de los trabajadores. Y, de esta manera, absolutamente nada dice que el problema no siga creciendo y creciendo. Entonces, básicamente, no ayuda a los millones de morosos; pero les dice a los acreedores que sigan prestando, que el gobierno les regala
La nueva reglamentación no obliga a ninguna entidad financiera a hacer uso de esta nueva normativa para poder corar sus deudas, pero sí las obliga a abrir sus cuentas ante cualquier tercero que sí quiera hacerlo. Hay bastante consenso en que el alcance real de la medida será bajo.
Las condiciones de uso del nuevo sistema de cobro automático son:
Tope de cuota: La amortización no podrá superar el 30% del nivel de ingresos del usuario para mitigar el sobreendeudamiento.
Cuentas alcanzadas: Si el crédito fue depositado en un banco o CVU distinto al originador del préstamo, la entidad prestamista podrá cobrar la cuota desde la cuenta receptora.
Aviso previo: La entidad debe enviar una notificación al cliente 24 horas antes de ejecutar el débito.
Límite de intentos: Se permiten hasta tres ejecuciones (el cobro inicial y dos reintentos a las 48 y 96 horas).
Revocación: El usuario mantiene la facultad de cancelar la autorización en cualquier momento con efecto inmediato.
Es muy marcado que esta medida está enfocada a meterse todavía más en los bolsillos de los trabajadores y los pobres: quedaron exluidos los «fondos de rendimiento», los saldos depositados en cuentas remuneradas, fondos comunes de inversión o compras de dólar MEP. Es decir, el dinero de un capitalista no se toca, pero la cuenta sueldo de un trabajador sí.




