Los seis hospitales de la UBA están al borde de la parálisis. La causa es simple: a la fecha, no han recibido los fondos nacionales correspondientes al primer cuatrimestre del año. Una demostración más de que el gobierno de Javier Milei es un enemigo declarado de la salud pública y que, en su afán de sostener un superávit a toda costa, aplica la motosierra en los servicios más importantes, como es el sector salud.
Según informaron las autoridades médicas, los centros de salud universitarios atienden a cerda de 700 mil personas por año. Pero la atención a esos cientos de miles de personas podría colapsar en 45 días, debido a que el gobierno retuvo una partida de 80.000 millones de pesos, de los cuales un 25% tuvo que haberse ejecutado entre enero y abril. Entre lo adeudado, figura un pago pendiente de 1.400 millones de pesos del Instituto de Obra Médico Asistencial (IOMA).
Debido a esto, los hospitales actualmente están funcionando al 50% y, por tal motivo, ya se comenzaron a restringir varios servicios. Los centros médicos gestionados por la UBA son: el Instituto de Oncología “Ángel H. Roffo”, Clínicas, el Instituto de Investigaciones Médicas “Alfredo Lanari”, el Instituto de Tisioneumonología “Prof. Dr. Raúl Vaccarezza, el Hospital Odontológico Universitario y el Hospital Escuela de Veterinaria.
El próximo 12 de mayo se llevará a cabo una nueva marcha federal universitaria, cuya exigencia central es que el gobierno aplique efectivamente la Ley de Financiamiento Universitario.




