Por la renovación de Izquierda

Lo que dejó la presentación de candidaturas

Con las cartas lanzadas, empieza la puja electoral en su sentido pleno, al tiempo que permite una primera caracterización de cómo se configurará el escenario electoral en los próximos meses.

Martín Primo
Director del semanario Socialismo o Barbarie.


Finalmente, el último fin de semana se terminó de definir el panorama electoral en el país. Tanto el Frente de Todos (actual coalición de gobierno) como “Juntos” (Pro-UCR-CC entre otros), presentaron oficialmente sus candidatos para las elecciones que se efectuaran el 12 de septiembre.

Con las cartas lanzadas, empieza la puja electoral en su sentido pleno, al tiempo que permite una primera caracterización de cómo se configurará el escenario electoral en los próximos meses.

Como primera definición, hay que señalar que las candidaturas en provincia de Buenos Aires y en CABA, tanto del Frente de Todos(FdT) como de Juntos, apuestan a una campaña volcada hacia el centro político. El FdT dejó de lado cualquier candidatura fuerte o con personalidad propia que pudiera profundizar la “grieta”. Victoria Tolosa Paz en Provincia y Leandro Santoro en CABA son dos figuras cercanas a Alberto Fernández y alejadas del camporismo. Al igual que en el 2019, la coalición ahora gobernante, apuesta a ampliar su espectro con figuras que, si bien no son particularmente convocantes por su peso específico, no aparecen como irritantes antes los sectores medios. El gobierno hace una apuesta de tintes plebiscitarios: el verdadero candidato es en sí mismo el gobierno de coalición panperonista encarnado en Alberto Fernández. Esto quedó puesto de manifiesto en el lanzamiento de las candidaturas en donde las principales figuras fueron Cristina Kirchner, Alberto Fernández y Sergio Massa; relegados atrás quedaron las cabezas de lista de cada distrito.

Por parte de la oposición patronal, busca una lavada de rostro desde el mismo nombre. El otrora Cambiemos, que luego fue Juntos por el Cambio, ahora quedó reducido a un escueto “Juntos”. Es la confesión más palmaria del fracaso del proyecto macrista. El actual Juntos, dejó a un lado a las figuras más reaccionarias y urticantes, empezando por el mismísimo Mauricio Macri (quien parece haber sido desplazado por Horacio Rodríguez Larreta como principal dirigente del PRO) y a la presidenta del Partido, Patricia Bullrich, y apostó a figuras más de centro y menos irritantes como son Diego Santilli y Facundo Manes en provincia, y Eugenia Vidal o la figura un tanto decorativa de Adolfo Rubinstein en Capital. El dato más significativo es el “renacimiento” de la UCR que decidió darle batalla al PRO abriendo numerosas internas en varios distritos, el primero de ellos la provincia de Buenos Aires tras el neurocientífico Facundo Manes quien arrancó su campaña tirando munición gruesa contra Larreta, a quien le pidió que no utilice fondos públicos para la campaña de sus candidatos. Como comentario al paso, es de notar que la relativa vitalidad del radicalismo frente al PRO sorprende ante la genuflexión de algunas fuerzas dentro del FIT.

En casi todo el país (salvo en Córdoba en donde Schiaretti tercia desde el PJ local), las elecciones se estructuraron alrededor de estos dos frentes políticos. Esta situación, sumado a la pretensión plebiscitaria del gobierno, y en la medida que no se ha verificado ningún proceso de radicalización política hacia la izquierda, es posible que se genere cierta tendencia a la polarización del voto entre estas fuerzas.

No obstante, el enorme malhumor social debido al deterioro económico, producto de la pandemia, pero también de la política de ajuste del gobierno, sumado a que estamos ante una elección legislativa de medio término, abre la perspectiva de que haya una franja de votantes para la izquierda que de conjunto se ha ganado un lugar en el escenario electoral en los últimos años.

El futuro acecha al presente

El gobierno de Alberto Fernández y el Frente de Todos apuestan a plebiscitar su gestión sobre dos pilares: la administración de la pandemia y el contraste con el fracaso rotundo del gobierno de Macri. Para poder llegar a buen puerto, necesita que las cosas no se desmadren antes de las elecciones para poder alzarse con la victoria. Después de eso, llegará el turno de cerrar con el FMI, con las consecuencias que esto significa de mayor ajuste.

Pero la cosa no es tan sencilla. La indefinición del acuerdo con el Fondo y la total ausencia de todo plan superador de ruptura con el FMI, deja al país a merced de la histeria de los mercados internacionales, que repercute en el precio de los bonos del país y el valor del dólar alimentando la espiral inflacionaria.

Así las cosas, el gobierno gana tiempo ahora solo para llegar a las elecciones, pero la contracara de esto es que aumenta el tamaño y la oscuridad de los nubarrones que se ven en el horizonte y que amenazan con desatar su tormenta antes de las elecciones generales de noviembre.

Pero vayamos paso a paso. Respecto a la valoración de su actuar en la pandemia, Alberto Fernández tiene a favor que la gente considera a la misma un hecho propio de la naturaleza, de la cual el gobierno no tiene mayores responsabilidades y que, pese a los más de cien mil muertos (una cifra inmensa en relación a la población del país), el sistema de salud no se vio abiertamente colapsado como sí ocurrió en otros países donde se mostraban imágenes de los cadáveres en las calles. Claro que esto se hizo a costa de una explotación infernal de los músculos y cerebro de los trabajadores de la salud por salarios de miseria, a quienes como compensación solo se les mostró el más profundo desprecio. A esto se suma que el mayor flujo de vacunas permitió reducir la crisis de escasez de las mismas, a una situación particular que es la de la segunda dosis de la Sputnik V.  Además, en relación con la pandemia, y más allá que la misma no ha terminado y por lo tanto el riesgo de un recrudecimiento sigue abierto, la sensación que se vive en amplios sectores, vacunación mediante, es que el virus está en vías de controlarse y que nos podríamos estar acercando a la finalización de la pandemia o algo semejante a eso. Esta dinámica ayuda a que la pandemia salga relativamente de la escena política.

Mirá también:  Último momento: se presentó lista de oposición a la burocracia en el hospital Posadas

Con esto, la oposición de Juntos por su parte queda desdibujada. Durante todo 2020 su apuesta fue a una crítica negacionista delirante de la pandemia, que se subía a cuanto banderazo reaccionario ocurriese contra cualquier medida de contención del contagio en nombre de las libertades individuales y de la propiedad privada. Luego se opuso a la vacuna, después se quejó de que no llegaban, para finalmente actuar como lobista del laboratorio Pfizer. Pero el corrimiento de la pandemia del centro de la escena, y el recuerdo demasiado cercano de su gobierno como para postularse como alternativa de recambio, los dejó fuera de lugar y obligados a recalcular toda su estrategia.

Ahora, en la misma medida que la pandemia va corriéndose del centro, afloran cada vez con mayor fuerza la crisis económica y social que afecta a millones de personas en todo el país.Eso es lo que se asoma detrás del enorme malhumor social que se ve en amplias capas de trabajadores y sectores de la juventud. Un malhumor que no siempre se traduce en bronca contra el gobierno al cual aún no se lo termina de hacer responsable de dicha situación y sobre el que todavía perduran algunas expectativas. Pero también sobre el que se monta la sensación de que es mucho más complaciente con los de arriba que con los de abajo.

Pero, sensaciones al margen, los números nos muestran que, en lo concreto, el gobierno de Alberto Fernández ha sido un gobierno ajustador durante toda la pandemia y que ha gobernado en beneficio de los sectores exportadores y para alcanzar un acuerdo con el FMI. Veamos esto.

Según un estudio del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) los trabajadores argentinos perdieron en los últimos tres años entre 3,5 y 7 salarios mensuales debido a la inflación. Según este mismo estudio, un trabajador no formal que ganase hoy 30.000 pesos debiera recibir un pago de una vez de 204.000 pesos solo para compensar la pérdida de poder adquisitivo de estos últimos tres años. Esto, claro está, antes de otorgarle un aumento de más del 25% con el solo fin de recuperar el monto de su salario a valores de marzo de este año. Así las cosas, toda discusión de paritarias debería empezar por ahí antes de charlar el aumento equivalente a este año. Recordemos que Alberto y Guzmán, con la complicidad de la burocracia sindical, quisieron fijar un piso al aumento de alrededor del 29%. Pero la inflación en la primera mitad del año superó el 25% y en la relación interanual (últimos doce meses) supera los 50% de inflación. Y por más que desde el oficialismo se quiera decir que en las últimas mediciones la inflación se desaceleró, esto es una mentira estadística. Si uno toma la medición interanual, esta no paro de aumentar, mes a mes, durante todo 2021.El ajuste al salario es tan agudo que según datos del Indec, hoy la canasta básica familiar equivale a 2,5 salarios mínimos.

A esto hay que incorporales los miles de puestos de trabajo que se perdieron pese a un decreto de prohibición de despidos que fue poco más que papel mojado y que ningún funcionario ni burócrata sindical se molestó en hacer cumplir. Así las cosas, según estadísticas oficiales hoy el 26,7 de los trabajadores (entre desocupados y subocupados) tiene problemas para conseguir trabajo.

Pero no todos perdieron. El campo y los sectores exportadores fueron los grandes beneficiarios de esta situación. La caída del valor de los salarios en dólares les brindo una fuente nueva de beneficios como no habían tenido en décadas. A esto hay que sumarle que el gobierno le bajó las retenciones tanto al maíz, al girasol, y al trigo los cuales se encuentran con retenciones del 12% contra el 25% del 2008. Esto en el marco que el precio de los granos en el mercado mundial está en niveles records y el valor real del dólar está alto. En estas condiciones, y pese al sempiterno quejido de la oligarquía, lo concreto es que el campo tiene las mayores ganancias en lo que va del siglo. Además, estos niveles de precios librados de toda retención repercuten directamente en el mercado local impulsando la inflación hacia arriba.

Un programa anticapitalista contra el ajuste

Durante la pandemia las patronales con el apoyo del gobierno y de la burocracia sindical han aprovechado para afectarnos el salario y las condiciones de trabajo. Ahora pretenden que esas condiciones sean un nuevo punto de partida desde donde seguir avanzando sobre nuestros derechos. Los jóvenes están siendo duramente afectados: son los que sufren las peores condiciones de trabajo y la mayor precariedad, son a quienes les cerraron las escuelas, terciarios y universidades por no invertir en una presencialidad realmente cuidada y segura, cercenándoles de esta forma la posibilidad de educarse y avanzar en sus proyectos de vida. La violencia de género, los femicidios y los ataques contra las personas trans fueron una segunda epidemia que creció al amparo de la justicia patriarcal. Por último, la pandemia en sí, es una muestra cabal del desastre que genera la depredación capitalista del planeta que transforma todo en mercancía y en objeto de ganancia para unos pocos.

Frente a esto desde el Nuevo MAS vamos a levantar un programa que hable de aquello que nadie habla. No puede haber ningún trabajador por debajo de la línea de pobreza, para esto impulsamos la elevación del salario mínimo, vital y móvil a $100.000.Que ningún trabajador o trabajadora gane por debajo de la canasta familiar. Es por eso que proponemos implementar un incremento salarial inmediato ajustado mensualmente según la inflación.

Basta de trabajo en negro, contratos precarios y tercerización en empresas privadas y el Estado: hay que imponer la efectivización inmediata de todos los trabajadores bajo convenios precarios, por el triunfo de la lucha de los trabajadores de EMA, de los tercerizados de todas las líneas del Roca, San Martín, Mitre, Belgrano Sur y todas las líneas del ferrocarril.

Mirá también:  Julia Di Santi invitó al cierre de campaña del Nuevo MAS

Exigimos al gobierno nacional y al Ministerio de Trabajo que reconozca al Sindicato de base de Trabajadores de Reparto por Aplicaciones (SiTraRepA) que luchan por sus derechos laborales y el reconocimiento de la relación laboral con empresas multinacionales como Pedidos ya y Rappi.

La crisis de la pandemia demostró que la salud no puede ser una mercancía más, la vida de las personas no puede ser objeto de lucro de unos cuantos mercaderes. Es por eso que planteamos en primer lugar la unificación y estatización de todo el sistema sanitario. La salud no puede ser un negocio. Junto con esto es imperioso un aumento inmediato del presupuesto para la salud pública financiado con el impuesto a las grandes fortunas y mediante el no pago al FMI.  El salario de quienes se encuentran en la primera línea debe triplicar la canasta básica familiar: aumento inmediato de los salarios de todo el personal de la salud

Al mismo tiempo planteamos que las vacunas producidas en el país sean declaradas bien público al igual que las empresas que las producen para garantizar el abastecimiento permanente de las mismas.

¡La juventud tiene derecho a progresar, basta de robarnos el futuro! Aumento urgente del presupuesto para la educación en todos sus niveles. Que se garantice de manera inmediata la vuelta a clases en condiciones seguras y con doble vacunación del personal educativo.

Defendamos el planeta frente a las ganancias capitalistas. Abajo la megaminería contaminante, la exploración sísmica para explotación petrolera en el Mar Argentino, y el acuerdo porcino.

En lo que va de 2021 ya hubo más de 137 femicidios y transtravesticidios. ¡Ni Una Menos! Basta de violencia y femicidios.  Exigimos la aparición con vida de Tehuel. Es necesario presupuesto para refugios, comedores, vivienda y trabajo genuino para que mujeres, trans y travestis puedan salir de la violencia y la explotación sexual. Impulsamos el cumplimiento efectivo del cupo laboral travesti trans en el Estado y en las empresas privadas.

La actual crisis económica impone la necesidad de priorizar las necesidades de los trabajadores, los jóvenes las mujeres y los personas LGTB, los principales perjudicados por el ajuste de Alberto Fernández y los gobernadores en provecho de las grandes empresas y el imperialismo. Es por eso que para llevar a cabo este programa es que hace falta tomar medidas anticapitalistas en beneficio de las amplias mayorías: impuestos directos a la riqueza, las grandes propiedades, la banca y las exportaciones agrarias e industriales para resolver las necesidades más acuciantes del pueblo trabajador. Frente a la falta de dólares y demás divisas para financiar el desarrollo nacional, planteamos la nacionalización de la banca, el monopolio del comercio exterior y de las divisas de la minería y el gran capital industrial y agrario bajo administración y/o control de los trabajadores. Que la crisis la paguen los capitalistas. Ruptura con el Fondo Monetario Internacional. No al pago de la deuda externa.

Hay que renovar la izquierda

El FIT ha sido el frente de la izquierda que mejor performance electoral ha tenido en las últimas décadas, ha proclamado en este tiempo seis bancas en el Congreso Nacional. Pero, ocho años de diputados del FIT de cualquiera de las fuerzas que lo integran han pasado sin dejar la menor huella en la experiencia colectiva de la clase obrera. Este dato por sí mismo ya encierra todo un balance. Nicolás del Caño, principal referente de dicho frente y dos veces candidato a presidente no supo ser más que una figura rutinaria en el concierto del parlamentarismo burgués. Lejos de propiciar la mayor desconfianza de la clase obrera y demás sectores populares frente a la institución parlamentaria, Del Caño fue un entusiasta difusor de las ventajas del parlamento burgués cuando está ocupado por diputados de izquierda, puro cretinismo parlamentario (lo mismo se puede decir de la experiencia del PO en Salta).

El FIT en su conjunto, y Del Caño como principal referente del mismo han reivindicado a libro cerrado la trayectoria del FIT. Pero lo concreto es que luego de 10 largos años, el FIT no solo fue incapaz de elevarse a una verdadera alternativa política de los trabajadores, sino que año a año se vio cada vez más encerrada, ensimismada y absorbida por la lógica porotera propia del parlamentarismo burgués. Una lógica que en esta oportunidad lo lleva a una interna bizarra en su interior.

La izquierda no puede ser una verdadera alternativa anticapitalista si no supera el oportunismo que ha signado la experiencia del FIT durante una década. Es por eso que nuestra compañera Manuela Castañeira le planteó oportunamente a Nicolás del Caño la necesidad de realizar un franco debate de cara a los trabajadores para clarificar las distintas estrategias de la izquierda para alzarse como alternativa política. La negativa de Del Caño y el posterior cierre de (des)acuerdos en el FIT, son una prueba irrefutable de que dicho frente se empecina en profundizar el mismo derrotero.

Ante la crisis que atraviesa la Argentina, la izquierda tiene la obligación de plantear una propuesta audaz, eficaz y renovadora que se postule como alternativa de los trabajadores junto a la juventud, las mujeres y las personas LGBT, frente al desastre a que la burguesía ha llevado al país y al planeta en su conjunto. Una verdadera alternativa anticapitalista y socialista requiere de una izquierda que sepa intervenir en las instituciones del Estado burgués para desenmascararlo frente a las amplias capas de trabajadores.

Invitamos a todos los simpatizantes y militantes de la Izquierda, a las activistas del movimiento de mujeres, a los miles de jóvenes que quieren recuperar sus derechos y a los que hoy luchan por el reconocimiento de sus sindicatos como el SiTraRepA,  a sumarse a la campaña de Manuela Castañeira en la Provincia de Buenos Aires y el NuevoMAS en todo el país para impulsar una verdadera renovación de la izquierda, con ideas, programas y energía militante, por una alternativa anticapitalista y socialista.

Print Friendly, PDF & Email

Colaborá con la izquierda


Nuestra actividad se mantiene con el aporte solidario de los trabajadores, las mujeres y la juventud.

Suscribite para que podamos seguirte brindando la mejor información y análisis.

Me quiero suscribir




Recomendadas

Internacional

Lectura recomendada

el capital

El Capital de Marx

El presente artículo es una de las reseñas de Engels del I tomo de «El Capital» con el fin de divulgar las tesis esenciales del libro. Fue originalmente publicado en  «Demokratisches Wochenblatt» («Hebdomadario democrático») , un periódico obrero alemán que se publicó de enero de 1868 a septiembre de 1869, bajo la dirección de Wilhelm Liebknecht. Desempeñó un papel considerable en la creación del Partido Socialdemócrata Obrero de Alemania. Publicamos aquí la primera parte.   Desde que hay en el mundo capitalistas y obreros, no se ha ...

Trabajadores

Las Rojas

Últimas noticias

DEJAR UN COMENTARIO

Ingresar comentario
Ingrese su nombre