Las volteretas oportunistas del progresismo burgués



 

 

SCIOLI, CARTA ABIERTA Y LA CAMPORA

 

En las últimas horas se confirmó lo que era un secreto a voces, Cristina Kirchner “bendijo” la candidatura de Daniel Scioli para presidente y le impuso como compañero de fórmula a Carlos Zannini, un hombre de su absoluta confianza. Inmediatamente después del anuncio todos los integrantes del PJ y del FpV, salvo Florencio Randazzo, salieron a festejar el binomio presidencial y la continuidad del “proyecto”.

No haremos en estas nota una análisis de lo que significa e implica este anuncio, que por otra para esta desarrollado en nuestra editorial, lo que queremos marcar aquí es una característica que es propia del progresismo burgués, el alto grado de oportunismo que lo acompaña.

Acá no nos referimos a los simpatizantes de base que tiene el kirchnerismo, quienes entienden que dentro de ese proyecto se encuentra un camino para la lucha contra el imperialismo y la justicia social; en muchos casos honestos activistas con quienes mantenemos un franco debate sobre los estrechos límites de todo movimiento burgués y capitalista, más allá de las intenciones que declame. A quienes nos referimos es a los dirigentes y referentes de ese movimiento quienes tienen una responsabilidad mayor, y quienes en última instancia son los únicos portadores del poder de decisión en sus organizaciones.

 

Reescribiendo cartas viejas

 

Empecemos por los “intelectuales orgánicos” del Kirchnerismo. Con los integrantes de “Carta Abierta” no cabe la compresión que se debe tener con cualquier otro militante de base. Los autodenominados intelectuales se caracterizan por hacer del pensar su oficio y por lo que dicen, y al ser esto lo único que hacen, su palabra es lo que los determina.

Carta Abierta se ha definido como los pensadores del proyecto nacional y popular, como el ala izquierda K que defendía una supuesta doctrina kirchnerista de cualquier ataque tanto de la derecha, como de la izquierda, la que fuera en más de una oportunidad su blanco de sus diatribas. Ellos fueron los primeros en alertar contra el peligro derechista que encerraba Daniel Scioli y por lo tanto de ellos se podría esperar algún gesto de disconformidad.

Veamos que decían hace unos meses.

El verborrágico Ricardo Forter en una asamblea en la Biblioteca Nacional declamó: “A mí Scioli no me representa, en lo absoluto (…) Tenemos confianza en que Cristina no está dispuesta a entregar años de pasión, de sacrificio y de sueño a una alternativa que simplemente clausure, bajo el nombre de otro hombre que no tiene nada que ver con la historia del kirchnerismo».

En esa misma sintonía también declaro el ex hombre de Chacho Alvares, Eduardo Jozami : «alguien que va a reunirse con la Fundación Mediterránea no puede ser la continuidad del proyecto kirchnerista (…) Algunos plantearon que había dos candidatos: el Scioli y el no-Scioli. Y otros han planteado que sería peligroso y negativo que Scioli fuera nuestro candidato».

Mirá también:  Grecia: Llamamos a votar críticamente por el NO

Esas son verdaderas sentencias de Pensadores (con mayúscula) que alertan contra los riesgos conservadores… o son simples frases de charlatenes sin la mínima convicción.

Está postura fue sostenida, matiz más, matiz menos hasta hace unos pocos días, incluso los popes del espacio llegaron a invitar a la asamblea de Carta Abierta a Randazzo para que este exponga y se burle del gobernador ante el festejo de los presentes al afirmar que “con Scioli el proyecto se quedaba manco”; pero la realpolitik tiene cara de hereje, y a los pensadores K la firmeza les duró menos que un cubito de hielo en el Sahara. Apenas la balanza de Cristina se inclinó en favor del gobernador y contra el ministro, las cacúmenes del proyecto nacional y popular, los legionarios de la emancipación nacional, pegaron el volantazo y declararon su renovada fe en el gobernador como portaestandarte K. Fue Foster entonces quién en declaraciones radiales dio la voltereta. «Apoyo absolutamente la candidatura de Scioli como presidente. Scioli ha optado por alguien que garantiza la continuidad de un proyecto. Es una señal política elocuente, para la oposición, para el establishment. Se abre una etapa de características diferentes, no es un giro conservador como para algunos representaba la figura de Scioli.  Scioli va a seguir con los pilares del Gobierno de Cristina Kirchner».

 

«Estos son mis principios. Si no le gustan tengo otros.»

 

Otros que pegaron el volantazo fueron los dirigentes de La Campora. La conducción de esta organización está conformada por un conjunto de arribistas quienes se han acomodado holgadamente en los sillones de los ministerios y han probado las mieles del poder y del engrosamiento repentino de sus bolsillos y cuentas bancarias a la sombra del manejo del Estado. Estos dirigentes han dado una y mil vueltas en el aire con tal de quedar bien parados gozando al calor de las arcas del estado.

Tomemos como referente al secretario general de la misma, el “cuervo” Larroque, quien hace poco más de un año, cuando el ahora “bien amado” Scioli hubo anunciado la emergencia de seguridad en la provincia con la consiguiente multiplicación del aparato represivo de la bonaerense, puso el grito en el cielo y anunció: «Scioli no tiene nada que ver con nosotros y nunca va a ser nuestro candidato».

¡Qué grito de dignidad! ¡Cuánto espíritu progresista! Pero la política burguesa es mañosa y tiende a dejar en ridículo a sus protagonistas cuando posan de principistas. Será acaso por estas realidades que se suele sentenciar que no hay quien resista un archivo; y La Campora no lo resistió. No más pasar algunos meses y confirmar el dato de que la única opción de permanecer en sus puestos era llegando a un acuerdo con el ex motonauta, ex menemista, ex duhaldista, y ex cuco, los jóvenes dirigentes K no dudaron en desandar el camino y hacer las paces con el ahora “Compañero Daniel”. Claro que no fue el “cuervo” quien dio el giro, este personaje fue llamado a cuarteles de invierno luego de quedar relacionado con el affaire “Iran-Nisman”. En su remplazo empezó a brillar más fuerte la estrella de “Wado” de Pedro. Fue entonces él quien se dedicó a allanar el camino para que la Campora diera la bienvenida al gobernador de la provincia de Buenos Aires. Incluso fueron quienes llamaron a su lugar a Eduardo Jozami quien había fantaseado con una formula Scioli – Máximo Kirchner para después hacer renunciar a Daniel y dejarle el sillón de Rivadavia al primogénito de Cristina. Pareciera que Carta Abierta tardó en entender que su función no es pensar, sino simplemente encubrir con tintes progresistas cualquier decisión de Cristina.

Mirá también:  Grecia: Llamamos a votar críticamente por el NO

 

Una inmunda escuela de oportunismo

 

Lo sanción de Zannini junto a Scioli es la demostración de que a Cristina le alcanzó su fuerza política para imponerle la fórmula de Scioli, como también es cierto que Scioli tuvo la fortaleza para imponerse él a todo el kirchnerismo.

Todo joven realmente progresista tendría que meditar profundamente sobre esta realidad sin dejarse llevar por los argumentos de estos oportunistas de toda laya.

Estos últimos días fueron una cabal muestra de lo poco que valen las convicciones y los proyectos políticos dentro del progresismo burgués. Groucho Marx decía irónicamente que si sus principios no gustaban, él siempre tenía otros de reemplazo. La frase parece caerles como anillo al dedo a estos referentes “nac and pop”. Lo único que se puede decir en defensa de La Campora es que ellos si sostienen un principio a costa de cualquier veleidad progresista, su infinito apego a los lugares de poder y a las arcas del Estado, ese es quizá el único principio que no negocian. Porque en última instancia el oportunismo es la consecuencia inevitable de todo proyecto político que se construye en base al financiamiento estatal. Es la manifestación política del temor a perderlo y con él, luego, a la organización toda.

No se puede pensar un proyecto de emancipación nacional privilegiando el mezquino interés personal, por sobre las necesidades de la nación y los trabajadores. La juventud que quiere cambiar la realidad, y al mundo de raíz, debe mirar con suma atención estas volteretas, separar la paja del trigo y sacar sus propias conclusiones.

 

Martín Primo

 

 

Print Friendly, PDF & Email

Colaborá con la izquierda


Nuestra actividad se mantiene con el aporte solidario de los trabajadores, las mujeres y la juventud.

Suscribite para que podamos seguirte brindando la mejor información y análisis.

Me quiero suscribir




Recomendadas

Internacional

Lectura recomendada

Alain Badiou y el marxismo

Entre los intelectuales de izquierda, Badiou ha pasado a ocupar un lugar importante. Siglo XXI editó una conferencia del autor, que dio en el 2016 en el marco del seminario “Lecturas de Marx” en la Ecole Normale Supérieure de París. Este autor francés, que de joven estuvo  ligado a la izquierda (incluso su padre lo estaba) y al marxismo en particular, aporta elementos muy necesarios en la discusión de la rebeldía, la juventud y la izquierda. Frente a los populismos o bonapartismos Breve reseña crítica de la conferencia de Alain Badiou sobre ...

Trabajadores

Las Rojas

Últimas noticias