Georgina Orellano, referente de AMMAR, fue detenida en el marco de un operativo represivo para hacer escarmentar a quienes protestan por la terrible situación, cada día peor, de las personas en situación de prostitución. Las organizaciones feministas vienen denunciando el brutal crecimiento de la violencia policial contra mujeres y personas diversas en las calles.
«Exigimos la inmediata libertad de Georgina Orellano y sus compañeras detenidas ayer por la policía de la ciudad. Ellas estaban reclamando para que se investigue la muerte de una compañera de su organización» dijo Natacha Haeberer, referente de Las Rojas.
Exigimos la inmediata libertad de Georgina Orellano y sus compañeras detenidas ayer por la policía de la ciudad. Ellas estaban reclamando para que se investigue la muerte de una compañera de su organización. Esto sucede en el marco que las compañeras vienen denunciando el…
— Natacha Haeberer (@NatachaHaeberer) June 25, 2026
«Esto sucede en el marco que las compañeras vienen denunciando el hostigamiento de la policía de la ciudad en la zona de constitución. ¡Basta de persecución policial a mujeres y trans en situación de explotación sexual!»
Inmediatamente después de la detención de Georgina Orellano, hubo una convocatoria para exigir su liberación inmediata frente al Ministerio Público Fiscal (Suipacha 150).
La detención se dio en el marco de una represión desmedida a una acción de protesta «ante la muerte dudosa de una de sus compañeras”, según informaron. El reclamo era por la muerte en circunstancias «dudosas» de una de sus compañeras. En el marco de la creciente violencia en las calles que sufren, del hostigamiento policial permanente y la respuesta represiva, la responsabilidad del Estado en la situación es más que evidente.




