El 70% del incremento mensual se explica por los siguientes rubros: transporte, viviendas, alimentos, restaurantes y salud. El rubro más significativo fue el de transporte, que aumentó en un 5,4% y aporta 0,6 puntos porcentuales del índice inflacionario.
Con respecto a lo anterior, se puede ver como el aumento de los combustibles tiene un efecto directo sobre los precios, como bien lo señaló el informe porteño “las actualizaciones en los precios de los combustibles y lubricantes para vehículos de uso del hogar y, en menor medida, por las alzas en los valores de los pasajes aéreos y en el boleto de colectivo urbano”.
Por otra parte, los costos de vida ligados al hogar fueron significativos. La división “Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles” registró una suba de 2,2%, con incidencia de 0,45 puntos porcentuales. Esto se explica principalmente por los aumentos de los alquileres y expensas, así como también por el servicio de agua. Esto agrega más dificultades a los trabajadores y trabajadoras que, como reportamos en otra nota, destinan más de la mitad de su salario en el pago del alquiler.
Otros aumentos importantes se produjeron en el rubro de los alimentos. Los que más incrementos presentaron fueron la leche, los productos lácteos y los huevos (2,5%), y Pan y cereales (2%). Es decir, se incrementó el precio de varios de los productos más básicos para la alimentación.
Por último, anotemos algo importante: los servicios acumulan más aumentos a nivel nacional que los bienes, 12,6% contra 9,9%, respectivamente.
El dato de CABA es considerado un anticipo para la inflación nacional, la cual será actualizada este jueves por el INDEC. Dado que hubo una leve baja con relación a marzo cuando la inflación llegó al 3% en la ciudad, el gobierno no desaprovechó la oportunidad para decir que la nacional iba a retroceder en adelante.
Pero es un hecho que la inflación acumulada de CABA del primer cuatrimestre ya superó la meta anual prevista por Casa Rosada para todo el 2026 (10,5%). Esto es problemático para el gobierno, pues uno de sus “caballitos de batalla” era atacar la inflación.
Aunque se produzca una leve disminución en la inflación nacional de mayo, cada vez se evaporan más la posibilidades de que se cumpla la meta anual proyectada por Milei. De hecho, Caputo reconoció que para abril espera una inflación de entre 2,5% y 2,7%, un número cercano a los niveles de enero y febrero (2,9%), y que extendería aún más la racha de siete meses continuos sin romper la barrera del 2%.




