Desde el ¡Ya Basta! visitamos la ex ESMA para poder defender los espacios de memoria frente a los ataques del gobierno negacionista de Milei. Tal como votamos en nuestro Plenario Abierto en la Facultad de Ciencias Sociales, decenas de estudiantes de la Facultad de Sociales, Derecho y el CBC nos hicimos presentes para mantener viva la memoria y la lucha anticapitalista de lxs 30.000. Te contamos cómo fue la visita.
La ESMA (Escuela de Mecánica de la Armada) fue el mayor centro clandestino que funcionó en la última dictadura militar como un espacio de detención, tortura y exterminio, por donde pasaron más de 5000 militantes, trabajadores y estudiantes que dedicaron su vida a la militancia contra este sistema capitalista. Fue parte de un plan sistemático de tortura y exterminio que buscó erradicar la organización y los reclamos de les de abajo, de les explotados y oprimidos. Gracias a la lucha que logró derrotar a la dictadura y exigir Memoria, Verdad y Justicia, este espacio fue convertido en un museo y espacio de memoria, además de funcionar como prueba judicial en los Juicios por crímenes de lesa humanidad. Esta derrota de la dictadura fue una conquista enorme que marca un límite para los gobiernos capitalistas en Argentina por la tradición de lucha y movilización de les trabajadores y la juventud.
Es por eso que desde que comenzó su gobierno, Milei lleva adelante un ataque contra la lucha por los derechos humanos, con una política de ajuste presupuestario y despidos a les trabajadores. No es solo un ataque económico: el vaciamiento de estos espacios es un ataque político e ideológico que busca ocultar la historia, borrar la memoria de los 30.000 y reivindicar el accionar de la dictadura más sangrienta de nuestra historia. Por eso, visitar la ex ESMA es defender una conquista enorme como fue la derrota de la dictadura gracias a la movilización, que continúa en la pelea por justicia para todas las víctimas y por juicio y castigo a los genocidas.
En ese marco, el sábado 18 de julio realizamos la visita a la Ex-ESMA con el ¡Ya Basta! Desde el mediodía nos organizamos en distintos puntos de encuentro con estudiantes de Ciencias Sociales, Derecho y del CBC de la UBA que se movilizaron para venir desde distintas zonas de la capital y el conurbano. Allí, realizamos una visita autoguiada por el edificio donde funcionó el Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio.

Al visitar el ex CCDTyE, vimos cómo el ataque de Milei se siente en las condiciones materiales del museo en dónde faltaban trabajadores para sostener las actividades, como las visitas guiadas que ya no se realizan por parte del Museo, además de elementos fundamentales como proyectores que antes funcionaban para mostrar un video que reflejaba el contexto histórico previo a la dictadura. Además, por decisión del gobierno de Milei se borraron las intervenciones en lenguaje inclusivo no binario que reflejaban una memoria viva, nutrida a partir de las luchas del feminismo y la juventud.
En la visita recorrimos los distintos espacios del museo, cada esquina y lugar por donde pasaron militantes políticos y sociales, trabajadores, estudiantes y artistas detenides. A través de los testimonios presentes en el lugar, vimos las condiciones terribles de detención y tortura, la forma en que nacieron niñas y niños que fueron apropiados ilegalmente por militares o familias cercanas a las Fuerzas Armadas y de Seguridad. Estos hechos aberrantes buscaban la deshumanización de quienes luchaban para transformar el mundo y contra el capitalismo, para quebrarlos y romper esas experiencias de lucha.
Sin embargo, incluso en ese lugar de horror y tortura hubo resistencia y lazos de solidaridad entre les detenides. En los testimonios expuestos en el museo pudimos leer cómo les detenides desafiaban la vigilancia para hablar entre ellos, compartir comida, decir en voz alta sus nombres. En la zona de los baños las condiciones eran de extrema falta de higiene y también eran habituales los golpes, las humillaciones y los abusos. No obstante, el lugar también es recordado por los sobrevivientes como uno de los pocos espacios donde los detenidos pudieron vincularse entre ellos e intercambiar breves conversaciones desafiando la vigilancia de los represores. También conocimos la historia de Víctor Basterra, uno de los detenidos que fue obligado por los militares a cumplir tareas dentro del mismo centro clandestino. En su caso, fue obligado a fotografíar a otras personas secuestradas, pero como forma de resistencia y corriendo un gran riesgo logró guardar muchas fotografías que fueron pruebas clave para identificar a las víctimas y fueron usadas en los juicios contra los genocidas.

Al finalizar el recorrido, realizamos una foto con un cartel en defensa de los espacios de memoria y contra el negacionismo de Milei que tuvo un gran impacto en redes para responder a los discursos negacionistas del gobierno:
ESTAMOS ACÁ PORQUE NO SE DISCUTE MÁS
SON 30.000
FUE GENOCIDIOSumate al Ya Basta La Juventud Anticapitalista ???? pic.twitter.com/vuBDtklszD
— Federico Winokur (@federicowinokur) July 18, 2026
La memoria de les 30.000 sigue viva en la lucha anticapitalista

Luego de terminar la visita, decenas de estudiantes realizamos una asamblea en el predio de la ex ESMA, donde participaron referentes del ¡Ya Basta! Federico Winokur, maestro y dirigente del Nuevo MAS, organizador de los Campamentos Anticapitalistas, y Ramiro Manini, autor del Manifiesto Anticapitalista. Todes les estudiantes de distintas facultades pudimos expresarnos y compartir impresiones de la visita. Muches destacaron la importancia de visitar estos espacios, de conocer las expresiones de resistencia y solidaridad entre compañeres detenides, la necesidad de continuar la lucha por Juicio a todos los genocidas y la pelea contra la extrema derecha en Argentina y el mundo en este Siglo XXI.

En esta asamblea pudimos revivir la historia de les 30.000 y reivindicar la lucha de esta generación que buscaba transformar el mundo, que protagonizó hechos históricos como el Cordobazo y que dio una lucha incansable para transformarlo todo y cuestionar el sistema capitalista.
Como expresaron referentes del ¡Ya Basta!: “Esta pelea sigue viva hasta el día de hoy, en un mundo polarizado en dónde existen gobiernos de extrema derecha como el de Milei y el de Trump quieren cuestionar todos nuestros derechos y las libertades democráticas conquistadas”. “Frente a los ataques de la extrema derecha hay que saber que en el mundo existen respuestas como en Estado Unidos, con la enorme movilización de NO KINGS o contra el ICE en Minneapolis, como en Argentina con la histórica movilización del 24 de marzo a 50 años del golpe, que le puso un límite al gobierno para dejar en claro que la memoria no se cuestiona. La lucha de les 30.000 sigue presente en nuestra generación, que tiene sensibilidad por los derechos humanos, que se organiza para defender la Memoria, que lucha contra toda forma de explotación y opresión y que es anticapitalista”.
Por eso, en un lugar donde ocurrieron crímenes tan atroces, hoy se vuelven a escuchar las voces de la juventud que se organiza y que levanta las banderas anticapitalistas de les 30.000 para enfrentar a la extrema derecha de Milei con la perspectiva de transformarlo todo.




