Una de las primeras medidas de gobierno de Milei fue aplicar la motosierra sobre el INCAA (Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales) y llegó rápidamente a la ENERC, que depende del él. El odio que profesa contra la cultura y arte independiente no es ningún secreto.
Una de las primeras consecuencias de los recortes fue la brutal caída en los salarios del personal y en las condiciones de cursada. Estos son los motivos del comienzo del conflicto. Además, como parte de su recorte general sobre el INCAA, no se aprobó ninguna nueva película en la actual gestión. Salieron solo las que fueron aprobadas en la anterior.
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Es importante entender este ataque, y otros, como parte de la avanzada contra los creadores de cultura argentina, sus escuelas e instituciones. El sector históricamente levanta banderas que van desde los derechos humanos, la defensa al aborto y un largo etcétera de apoyo a causas populares.
Desde “Historia Oficial”, pasando por “La crisis causó 2 nuevas muertes”, hasta más recientemente con “Belén” y “El Eternauta”, el cine inevitablente choca de frente con la “batalla cultural” del gobierno ultraderechista y oscurantista.
Para ellos, la cultura es descatable. Lo único importante son los libros de balances de cuentas. Por eso pusieron a un economista, Pirovano, al frente. No quieren ningún criterior cultural detrás de su política cultural.
La lucha en defensa del ENERC
Como dijimos, el conflicto empieza casi desde el minuto uno de la gestión mileísta. Al depender del INCAA, el ajuste golpeó muy directamente a la ENERC. En estos años, 600 profesionales del Instituto fueron echados, incluyendo a miembros de la ENERC.
Pero la situación actual se generó a comienzo de cuatrimestre, cuando se implementó un nuevo régimen de asignación de horas. Según difundió El Destape, a partir de un documento interno: “Quitó el 17% del sueldo de ayudantes, y otorgó un casi insignificante aumento, frente a la pérdida de más del 55% de poder adquisitivo para titulares y más del 62% para ayudantes en lo que va de la gestión.” Por este motivo comenzó un paro que finalizó luego de ser recibidos los trabajadores por Pirovano y que éste se comprometiera a dar soluciones.
Pasaron varios meses y no hubo ningún avance. Eso desató que, el 15 de mayo, volviera el paro por tiempo indeterminado en todas las sedes y posteriormente los alumnos tomaran la escuela en apoyo.
Este instituto dependiente del INCAA es uno de los establecimientos modelos y más prestigiosos de América Latina. Forma a realizadores, productores, técnicos, productores, montajistas, etc., desde su fundación en 1965. Parte de su importancia es que tiene sedes en el interior del país, haciendo más federal la educación en el cine.
Ajuste y más ajuste
El nuevo sistema recorta 17% del salario de los ayudantes. A esto se le suma una caída salarial del 55% para los instructores (docentes) y de 62% para los ayudantes. Las condiciones de cursada empeoraron significativamente y está latente el peligro de cierre de las sedes del interior.
Con 6 sedes en el país, la de Formosa es la que vive la situación más delicada “…luego de haber recibido una carta documento por parte del INCAA dando por rescindido el contrato particular, la provincia decidió cambiarla de órbita ministerial y este año no hubo nuevos ingresantes.” (El Destape)
En ese marco, recién este año están volviendo a tener clases, pero los trabajadores no fueron recontratados. Desde septiembre pasado no cobran sus sueldos. Básicamente, quieren cerrar la sede a como dé lugar.
El resto de las sedes no están mucho mejor. Se redujeron de 50 a 35 la cantidad de horas que se pagan a los instructores para viajar a dar clases a las provincias. También bajaron drásticamente la cantidad de clases presenciales al no garantizar las aulas.
Los reclamos del sector:
Revertir el régimen de horas cátedra.
Recomposición salarial.
Actualizar el valor catedra
Aumento del porcentaje de salario que corresponde a los ayudantes.
Rechazo a los descuentos que corresponden a errores de la secretaría académica por la aplicación del nuevo régimen.
Y asegurar que no cierren las sedes, además de la cursada.
¿Y Pirovano? Como buen provocador del gobierno, dice que no hay plata. Eso sí, para poner molinetes en las sedes, con un coste de entre U$D60.000 y U$D90.000, hay de sobra.
Esto deja claro el objetivo de este gobierno. Su política de ajuste nunca fue voluntad de “optimización”, es un ataque planificado y brutal contra la creación cultural artística. La creación cultural es una de las cosas que quiere destruir este gobierno de ocsurantistas y brutos. Aun así, desde el sector sigue habiendo resistencia, tanto con las tomas, con los paros y hatsa con la creación artística misma.




