Recientemente, la consultora Randstad publicó un informe que explica los motivos de las renuncias de los trabajadores y trabajadoras, entre las que la insatisfacción salarial lidera el top.
Esto no causa sorpresa, considerando la crisis económica que atraviesa el país y los pésimos salarios. Como expusimos en otra nota, el salario del 80% de los trabajadores no supera el $1.500.000, a lo cual se suma el sofocante costo de la vida cotidiana. Por ejemplo, los servicios consumen hasta el 20% del ingreso de un hogar; en el caso de los alquileres pueden representar hasta el 50% de un salario en el área metropolitana.
En el reporte se puede apreciar la brecha que hay entre la pretensión salarial cuando se postula a un trabajo y lo que efectivamente se percibe como remuneración por parte de las empresas. Dicho en otras palabras, queda expuesta la divergencia entre las expectativas laborales y la realidad de la explotación capitalista.
El 70% de los trabajadores aspira a un salario y beneficios atractivos, a lo cual se suma un ambiente laboral agradable (67%) y la posibilidad de crecimiento (63%). Pero estas expectativas no se cumplen, en primer lugar porque los salarios son bajísimos, lo cual explica que la insatisfacción remunerativa figure entre las principales causas de renuncia (50%).
Junto con esto, se expresaron los siguientes motivos que llevan a tomar la decisión de terminar la relación laboral:
- Imposibilidad de desarrollarse: el 36% se queja de la falta de oportunidad para el desarrollo profesional.
- Sobrecarga de tareas: el 27% dice que no logra conseguir un equilibrio entre la vida laboral y la personal. En términos coloquiales, ¡además de pagarte poco te recontra explotan!
- Mal ambiente laboral: el 26% declara sufrir cotidianamente de un clima de trabajo negativo.
- Temor y desinterés: La falta de interés en las tareas diarias y el temor a perder el puesto igualan con un 18% como causales de salida.
También, el estudio tomó en cuenta el factor de género, revelando que el malestar por la cuestión remunerativa fue el principal motivo de renuncia para las mujeres (52%) con relación a los hombres (48%).
En términos generacionales, las “Generación X” y los “Baby boomers” se muestran más propensos a cortar la relación laboral, mientras que los más jóvenes buscan cambios laborales a corto plazo, pero priorizan otros factores como la flexibilidad y la salud mental.
El gobierno de Milei se encargó de garantizar acuerdos salariales a la baja para aumentar la ganancia de los empresarios a costa del salario de los trabajadores y trabajadoras. Hoy es necesario cambiar la mirada y, como se planteó en el Manifiesto Anticapitalista, es necesario afectar las ganancias de los grandes capitalistas para garantizar un salario mínimo de $2.000.000 y recomponer el poder adquisitivo de los trabajadores.




