Declaración del ¡Ya Basta! - UBA

¡Impidamos la destrucción de la Universidad!

Estamos llegando al final del primer cuatrimestre de 2021. Tras un año y medio de pandemia, seguimos con las universidades cerradas desde el primer minuto y hasta el momento no hay novedades sobre el retorno de las clases presenciales para las facultades.



POR PRESENCIALIDAD SEGURA Y OPTATIVA EN EL SEGUNDO CUATRIMESTRE

Estamos llegando al final del primer cuatrimestre de 2021. Tras un año y medio de pandemia, seguimos con las universidades cerradas desde el primer minuto y hasta el momento no hay novedades sobre el retorno de las clases presenciales para las facultades. Mientras tanto, entre la juventud crece la incertidumbre y la preocupación por el tremendo abandono educativo que sufrimos. Desde el ¡Ya Basta! vemos imprescindible abrir la discusión sobre el retorno a la presencialidad de manera segura y optativa durante este segundo cuatrimestre, empezando por los primeros años, para poder enfrentar y revertir esta política de destrucción de la Universidad.

Abandono educativo 

Por primera vez en la historia, estamos ante la posibilidad de tener durante dos años enteros las facultades absolutamente cerradas. Desde el primer momento de la pandemia, se pasó la Universidad a la modalidad virtual y no se tomó por parte del gobierno una sola medida para garantizarla. Así, miles de estudiantes, especialmente los de menos recursos, quedaron directamente afuera de la Universidad por no contar con la conectividad o dispositivos para cursar. Sobre este problema hay un escandaloso silencio por parte del gobierno y las autoridades de las universidades, que no dicen una palabra sobre los miles que han sido expulsados de la Universidad.

La política de Alberto Fernández y todos los gobiernos es de un inmenso vaciamiento y ajuste presupuestario que amenaza con degradar y destruir la Universidad pública que debería ser de masas. Durante un año y medio mantuvieron los edificios cerrados, no destinaron un peso para conectividad, rechazaron masivamente las becas para los estudiantes y no hicieron una sola obra para adaptar las facultades para una vuelta segura: el resultado es un ahorro millonario con nuestra educación para destinarlo al pago del FMI. Y como si fuera poco, Fernández junto a autoridades universitarias hablan de que “la virtualidad llegó para quedarse”, lo que significa que piensan aprovecharla incluso después de la pandemia para seguir recortando nuestro presupuesto. Si “se puede cursar virtual”, ¿para qué haría falta invertir en infraestructura, multiplicar la planta docente o avanzar con los cientos de problemas que tiene desde hace décadas la Universidad? La política del gobierno es “que se conecte el que pueda” y desligarse de todo.

Mirá también:  Docentes: Ante la necesaria suspensión de clases presenciales en el AMBA

Pero además de todos estos problemas, hay un inmenso y explícito abandono de la juventud. Desde el primer momento la política fue un “sálvese quien pueda”: no hay ningún tipo de acompañamiento, situación que afecta especialmente a los primeros años, que entran a las facultades sin ningún tipo de contención. Es que esta política de abandono de la juventud tiene un doble propósito: por un lado, llevar adelante un inmenso recorte en los gastos de educación superior, y al mismo tiempo, sacarse de encima al “molesto” movimiento estudiantil y todas sus demandas.

Por eso nos parece un crimen que ni siquiera se discuta cómo volver a la presencialidad, dando vía libre a estos ataques contra la Universidad. Tanto entre estudiantes como entre docentes, hay un importante sector que manifiesta una gran disconformidad con la virtualidad, porque la educación es un proceso social que no puede reemplazarse por la conexión a través de una computadora. Además, crecen los reclamos: hay carreras con materias prácticas fundamentales para nuestra formación que siguen suspendidas, por los insuficientes espacios de consulta, por la necesidad de socializar con los compañeros y la incertidumbre de cuándo vamos a volver a las facultades. Mientras tanto, los problemas en la cursada se multiplican: miles han tenido inconvenientes para rendir por caídas de internet o colapso de los campus virtuales, cancelación de fechas de exámenes que impiden acreditar materias y avanzar, retrasos en la entrega de títulos para quienes lograron terminar sus carreras, entre muchos otros.

Vamos por presencialidad segura y optativa en el segundo cuatrimestre, privilegiando los primeros años y empezando por las cursadas de prácticos

En ese marco, se vuelve cada vez más necesario abrir el debate sobre la continuidad de la cursada. Desde el ¡Ya Basta! consideramos urgente disponer las medidas para habilitar y organizar una cursada presencial segura y optativa en el segundo cuatrimestre, empezando por los primeros años. Estas medidas son vitales para frenar esta política de vaciamiento y destrucción de nuestra educación; de lo contrario, vamos a encontrarnos con facultades desfinanciadas, y miles van a seguir quedándose afuera, haciendo cada vez más difícil su vuelta a la Universidad.

Mirá también:  Inmensa marcha en defensa de la educación

Para poder organizar esta cursada, es necesario que se pongan en pie una serie de medidas fundamentales para garantizarla, que empiezan con la utilización de todos los espacios de las facultades, elaborando protocolos con la participación de los 3 claustros (estudiantes, docentes y no docentes), para establecer espacios amplios con circulación de aire en donde poder desarrollar las clases de manera segura y en números reducidos. Además, es necesario llevar adelante las obras necesarias en las facultades para garantizar la circulación de aire. Por eso, consideramos que se debería comenzar por las comisiones y prácticos, que involucran a una menor cantidad de estudiantes por aula y privilegiando las materias de los primeros dos años, cuyos estudiantes manifiestan mayores complicaciones con la cursada virtual.

Al mismo tiempo, para poder garantizarla, es fundamental que la UBA lleve adelante las gestiones para garantizar la vacunación con las 2 dosis de todos los docentes, no docentes y personas de riesgo que opten por participar. A su vez, opinamos que esta modalidad debe ser optativa tanto para estudiantes como docentes y no docentes, para que quienes quieran desarrollar las clases de manera presencial puedan hacerlo, mientras el resto continúa virtual hasta finalizar la vacunación.

En ese sentido, es fundamental también poner en pie comités de seguridad e higiene independientes de las autoridades, organizados por estudiantes, docentes y no docentes, para garantizar el cumplimiento de los protocolos sanitarios y que la cursada sea realmente segura.

Desde el ¡Ya Basta! llamamos a la juventud de la UBA a poner de pie al movimiento estudiantil para pelear por esta perspectiva, contra el abandono educativo y por el derecho a la educación.

Print Friendly, PDF & Email

Colaborá con la izquierda


Nuestra actividad se mantiene con el aporte solidario de los trabajadores, las mujeres y la juventud.

Suscribite para que podamos seguirte brindando la mejor información y análisis.

Me quiero suscribir




Recomendadas

Internacional

Lectura recomendada

Este artículo es parte de un trabajo mayor publicado en Izquierda Web el 17 de mayo de 2020. La política revolucionaria como arte estratégico   Veamos para finalizar con lo que damos en llamar el “paralelogramo de fuerzas de la política revolucionaria”. Lo concebimos como la capacidad de estar en el momento justo donde hay que estar. Se puede aprovechar hasta con organizaciones pequeñas. El paralelogramo de fuerzas es algo que inicialmente se constituye de manera objetiva, un conjunto de determinaciones que condensan objetivam...

Trabajadores

Las Rojas

Últimas noticias

DEJAR UN COMENTARIO

Ingresar comentario
Ingrese su nombre