Reproducimos el segundo encuentro del taller sobre Hegel y Marx realizado en 2010. Como ya señalamos, podamos lo que consideramos reiteraciones pero mantenemos el habla coloquial que el mismo tuvo

Pero, en su fluir (N de R: los sistemas filosóficos), constituyen al mismo tiempo otros tantos momentos de una unidad orgánica, en la que, lejos de contradecirse, son todos igualmente necesarios, y esta igual necesidad es cabalmente la que constituye la vida del todo.

Hegel

“Se vislumbra cierto regodeo por la maldad que viene”(asistente al curso)

GP: Bueno, vamos a recomenzar. Muchos de ustedes me pidieron antes de entrar que repasara brevemente Kant antes de meternos de lleno en Hegel (de esta manera el tiempo nunca va a alcanzar). A ver entonces…. acuérdense que Kant se va a declarar agnóstico y además reivindica a la Ilustración pues con ella “llegamos a la mayoría de edad”, ¿se entiende un poco la idea? Hay un juicio de valor ahí, si se quiere, no sé si antipático o no, pero el tipo dice, bueh, mientras tengamos un tutor estamos mal, entonces la Ilustración da un paso fenomenal ahí. Es Voltaire, es Diderot y voy a tratar de tomar toda la corriente inglesa, que ponía mucho peso también en la experiencia, y toda la corriente racionalista, es un ida y vuelta eso, ¿se ve? Al unir eso, una de las conclusiones que va a sacar Kant, que la hemos dicho ya, es que el conocimiento es una construcción del sujeto. Por eso va a haber juicios a priori y juicios sintéticos o analíticos. Hoy no importa eso, lo que quiero que vean es que esto es una construcción del sujeto. Cuando uno dice que el conocimiento es una construcción del sujeto, eso está en contra de la teoría del reflejo, que el hombre ve y conoce en forma inmediata; el hombre no conoce inmediatamente porque las cosas no se muestran tal como son. También podría decir que existe filosofía porque las cosas no se muestran tal cual son.Existen la materia y la forma, la sustancia y los accidentes, la apariencia y la esencia, porque existe todo eso, hace falta la filosofía. Ahora dice, entender eso es una construcción del sujeto, y por eso se envalentona tanto. Y esto es lo que le cae muy bien a Hegel, porque no hay Hegel sin Kant. La reivindicación del sujeto ahí, ahora, es un trabajo del sujeto, perfecto, ahora, el paso siguiente es ver cómo conoce el sujeto. Alguien que diga: me convenciste, Kant, no es un acto reflejo, hay una mediación entre sujeto y objeto, y la parte activa la cumple el sujeto.

Kant diría: hay tres facultades para conocer y Hegel, que era un tipo jodidísimo, hay tres momentos, no tres facultades, lo corregiría hacia 1802 en un texto, Fe y saber. Por lo cual pareciera una discusión filológica, pero no lo es. Porque al hablar de tres facultades hablaría como de que son tres cosas separadas, cuando Hegel dice tres momentos, son tres momentos del sujeto, están todos contenidos dentro del sujeto. Y dice, vamos a tomar la jerga hegeliana, el primer momento es la sensibilidad, porque acuérdense que la pregunta es cómo conoce, es una construcción, al conocimiento se llega, es un resultado, no se parte del conocimiento, y a veces, vieron, en las relaciones humanas todos somos kantianos o hegelianos, porque uno dice “después que lo traté al fulano recién ahí lo conocí bien”. No fue inmediato el conocimiento. Lo que pasa es que la mera intuición también debe formar parte del mismo. A veces me cruzo con gente que con sólo verle las caras, ya está. Ya sé, o intuyo, qué clase de bichos son. Kant plantea la sensibilidad, los sentidos, algo que Platón tiraba a la basura, no le daba ningún lugar. Vamos a darle otra vuelta de tuerca, Kant dice: por acá se empieza, con lo cual podemos ver filosofías que dijeron esto no sirve para nada, y filosofías que se quedaron acá, que no avanzaron. A esto lo puedo descartar, esto ni lo nombro, los sentidos te engañan, y hay otros que se quedan acá, es lo que Piaget decía, hay filósofos que se quedaron en los 8 años, porque el recorrido del conocimiento del niño es el recorrido de la humanidad. O sea, está bien, cuando vos tenés sólo los sentidos, todavía no tenés la lógica hipotética deductiva, todavía no, bueno, pero el problema es quedarse acá. O sea, hay dos problemas, el problema es omitir esto, y el otro es quedarse acá. Son dos problemas, que son similares, pero por razones inversas, ¿se entiende? Y lo podemos tomar cuando estudiemos la Fenomenología, la percepción es el segundo momento en Hegel, el tercero es el entendimiento… pero vamos a tomarnos una licencia acá. La distinción precisa la va a hacer Hegel. Pero está bien la observación que hizo él, el problema es que hay que distinguir esos momentos. Lo digo rápido, Hegel va a ser tan maldito que va a decir “si vos te quedás con la cosa sensible vas a tener un vocabulario de ocho palabras, nada más”. Porque podés decir “aquí, ahora, esto o aquello”, en cuanto dijiste “aquí Mar del Plata”, ya saliste de la certeza sensible y te fuiste a la percepción. Saliste de lo indeterminado y fuiste a lo determinado, a lo que tiene límites precisos. Por eso Hegel era re jodido, pero vamos a volver a Kant, que nos dice “vamos a empezar por acá, porque hay una representación caótica del todo”.

Y saben que el propio Kant, en Crítica de la razón pura, dice: imagínense que tuvieron un vahído, y ahí tenemos que ver al traductor español, o sea, tuvimos un desmayo o salimos de una borrachera, y luego volvió en sí. Cuando vuelve en sí, lo primero que vuelve es esto, o sea, uno tiene que acomodar todo cuando sale de la anestesia, tiene que acomodar todo, es la representación caótica del todo, y lo hace a través de la sensibilidad. Y entonces dice “cuando uno recompone todo, una vez que salió del vahído, cuando volvió en sí, porque estaba fuera de sí, tiene que reconstruir todo, la sensibilidad te va a dar, ahora voy a decir las nociones, porque todavía no voy a decir la palabra categoría; te va a dar nociones de espacio y tiempo”.

Es lo primero, saliste del desmayo, ah, vas a decir, estoy en el Hospital Fernández y estamos en abril, eso es ubicarte en espacio y tiempo. Es el primer momento del conocimiento. Algunos van a ver una relación entre Kant y Einstein, ¿por qué? Porque espacio y tiempo serían una construcción del sujeto. ¿Alguno ve la relación ahí, no? O sea, depende del observador. Vamos a hacer una cosita, lo dejo presentado, nada más. Kant diría, pero con esto no alcanza, lo invitás al museo y te preguntaría “¿dónde termina el cuadro y empieza el marco?” A partir de ahí, tenés que empezar a tener capacidades intelectivas, no solamente sensoriales, tenés que poner a trabajar el intelecto, que es lo que le va a poner límites a las cosas. Entonces el segundo momento que va a ser importante para Kant va a ser el momento del entendimiento, con eso voy a arrancar la clase que viene. Y el entendimiento se va a manejar con categorías y juicios. Vamos a detenernos ahí, vamos a ver qué son las categorías y los juicios, que tampoco Kant los saca de ninguna galera, Kant es lector de Aristóteles. Pero insisto, acá hay un paso en relación con lo anterior, acá empieza a trabajar el intelecto. Otra vez es el sujeto, es una usina permanente el sujeto, vamos a ver qué son las categorías, qué son los juicios, y, lo adelanto, el tercer momento va a ser la razón. Entonces la razón va a tener cosas prohibitivas y cosas que no. Se va a poder conocer algo y otras cosas no se van a poder conocer.

Eso es lo que le va permitir decir a Hegel, que si pudiera hablar con Kant le diría “yo te quiero mucho, porque vos pusiste en pie al sujeto, ahora te empecé a querer menos cuando le pusiste límites al conocimiento del sujeto, hubo cosas que vos tuviste miedo de conocer, retrocediste ante eso”. Porque, de última, Kant siguió atado a la lógica formal. Creo que ya lo anuncié antes, por eso, cuando vos estás atado a la lógica formal, cualquier cosa que esté presentando una antinomia o contradicción se paraliza, se torna incognoscible. Cuando vos tenés un sistema de estructura dado, todo lo que mueva esa estructura te hace temblar. O sea, es embromado vivir diez o quince o veinte años con una estructura de pensamiento o creencias y que se te tambaleen, lo que vos tenías como fijo e inmutable, nunca se te ocurrió que pudiera ser falso o mutar. Pero eso se puede dar en cualquier nivel, yo he conocido muchas personas que estaban estructuradas de esta manera, y cuando vos le tocás un poco el engranaje, todo el edificio se desmorona. El tema es no tenerle miedo a eso.

Bueno, terminé con el “repaso”. Hegel entonces. No lo voy a escribir acá, pero la matriz general, ¿se acuerdan cuál era? (un silencio recorre el aula, es el silencio de no saber qué responder). En toda la filosofía hegeliana, primer momento, segundo momento… ¿Cuáles son? (Ya tuvimos tiempo de leer los apuntes) Muy bien, 10 puntos. Vos, Miguel, sé que no estuviste la anterior, con lo cual si algún compañero te lo alcanza… hay algunas tríadas que hicimos, pero igual voy a continuar. Entonces, una vez que tenemos esta matriz, que acompaña toda la filosofía hegeliana, hay un momento de la mera positividad, el momento de la inmediatez, éste sale para afuera, se particulariza, niega lo anterior, y por último, el tercer momento reúne, superando a ambos, anula y conserva: es el universal concreto. Y a su vez, ese universal concreto va a ser el universo abstracto de un nuevo círculo, etcétera También dije que esto llevaba a ciertos autores a decir que en Hegel hay cierto esquematismo; a Hegel, cuando se trata de criticarlo, es recurrente escuchar decir que todo lleva a un a priori lógico, todo, la naturaleza, el mundo de lo social, todo tendría que pasar por estos tres momentos, ¿se entiende la crítica? Lo que le han endilgado al tipo es que vos “armas” esto y todo tiene que ser así. La Fenomenología, cuyo subtítulo es “Ciencia de la experiencia de la conciencia”; el espíritu sería el tercer momento, o sea fenomenología del recorrido de la conciencia. Ésta surge no sabiendo que es espíritu, a espíritu se llega, se ignora que se es, se va a llegar, es una odisea, es un tránsito. Hay una serie de figuras para llegar a ese momento, que es el más rico, el más pleno. Habíamos dicho… ¿y por qué lo voy a decir yo, si lo pueden decir ustedes? Habíamos dicho que la primera matriz de la Fenomenología era… ¿cuál era la primera?

Espíritu subjetivo (A)

Cap. I al V

Espíritu objetivo (B)

Cap. VI

Espíritu absoluto (C)

Cap. VII y VIII

 

¿Estamos de acuerdo? Por lo menos, ya tenemos la estructura de la obra, ¿no? Un prólogo que fue escrito después, una introducción y 8 capítulos. O sea, la conciencia (como primer momento del sujeto que aún no se ha desplegado) sale hacia afuera y luego se va a objetivar, a corporizar en determinadas instituciones. Voy a dar un ejemplo que lo tengo fresco porque se lo acabo de dar en otro lado. (Acá empieza la novela de los libros). Vos tenés una conciencia gremial, porque estábamos dando una clase sobre los orígenes del movimiento obrero en la Argentina. O sea que sos consciente de que tu interés es contrario al del patrón, en el plano gremial (economicista, dirían los bolcheviques); ahora, cuando esa conciencia se materializó en un sindicato, se corporizó, sería el equivalente al espíritu objetivo, porque se corporizó en algo, en una institución. Porque si bien todos podemos tener conciencia, charlamos en un bar, está todo bien, sí, pero la conciencia se evapora si no se materializa en algo. Entonces el espíritu subjetivo, de alguna manera, tiene su carnalidad acá, por eso cuando Hegel habla de momentos históricos se refiere a esto. Hasta aquí habíamos llegado. Vamos a ver el machete para no volver a meter la pata. Por lo menos dejo las matrices, ahí tienen lo que me decían ustedes, ¿no?, porque la verdad es que le vamos a tener que meter pata, porque estaba mirando el calendario, y el tiempo nos empieza a apremiar. Entonces, cuando hago la matriz A, quiere decir la del espíritu subjetivo. ¿Quién se acuerda?, conciencia, que sería el momento (Aa), luego autoconciencia, es el momento (Ab), y la razón que sería el momento (Ac).

Conciencia (Aa)

Autoconciencia (Ab)

Razón (Ac)

Cosa que ya se vayan asustando, porque si ustedes dicen, hay una Aa, quiere decir que éste también tiene su círculo, la conciencia comprende del I al III, la autoconciencia el capítulo IV, este capítulo es famoso, y la razón el capítulo V. Vieron que así como hemos visto que el A es del I al V, acá lo descompusimos, ¿no? Y si se quiere ahora hacemos el Aa, nada más, que es la conciencia, ¿estamos ahí? Esto, según la edición que uno tenga, se maneja esto de Aa, Bb, porque es el árbol que se va bifurcando, son las figuras de la conciencia que van desfilando, como el jardín de los senderos que se bifurcan.

A: Esta forma de gráficos, ¿es original de Hegel?

GP: Sí, yo estoy respetando, fijate que es medio lineal, estamos hablando de los capítulos… está bien la pregunta de Eduardo, como diciendo si esto podría ser una especie de esquema, pero no, es esto, como dijo Daniel recién, del 1 al 3, cuando yo ponga ahora, a ver, la conciencia, y ponga tres momentos, vas a ver que es el título de los capítulos. O sea, la conciencia tiene:

Certeza Sensible         Cap. I

Percepción                 Cap. II

Entendimiento                       Cap. III

Con lo cual desmenuzamos todo ¿estamos ahí?

A: No, lo primero, ¿cómo es?

GP: Certeza sensible, mi letra, también… tenés razón, Marta… no, María, qué digo Marta, ya mi lógica formal trastabilla: le digo Marta a María, con lo cual con todo derecho no me responde ¿vieron la importancia de tener la matriz general, que no está escrita ahí, la dijimos? La matriz general, entonces uno diría (y aquí faltaría el video), éste (certeza sensible) es el momento más abstracto; como dice Hegel, parece el más rico pero no lo es. Vieron que en la vida cotidiana uno dice: qué opinás de París, tal cosa, no, no, yo opino mejor que vos, porque estuve ahí, o sea que estuve con los sentidos, pero a lo mejor, justamente, el que parece el conocimiento más rico, porque él estuvo ahí, no es el más rico.Eso lo vamos a ver, parece el más rico y termina siendo el más pobre. Porque la percepción supera a la certeza sensible. Como decimos siempre, todo en Hegel es una superación, cuando vos percibís no es que tiraste los sentidos a la basura, y después el entendimiento, en esta primera tríada es la forma más alta, el entendimiento, lo que pasa es que todavía no es la razón. Por eso, para el sentido común son totalmente sinónimos entendimiento y razón, vieron que acá hay una distinción. A la razón se va a llegar después de pasar por la autoconciencia, pero todavía no vamos a ver eso, hoy sólo lo presentamos, y cuando digo presentamos está bien, porque Hegel en un momento va a decir detrás del telón, cuando corramos el telón, vamos a ver con qué nos encontramos ¿no? La conciencia va haciendo su experiencia, si hay algo detrás del telón. Esto no lo voy a desarrollar ahora; igual, los que hicieron Fundamentos algo vimos, acá está lo del amo y el esclavo, porque acá también hay que sacar tríadas, pero digo, ¿hasta acá por lo menos estamos? Yo tenía pensado hacerle dos más, se ríen, vamos al momento B, vamos al espíritu objetivo, ¿estamos de acuerdo?, que también tiene tríadas, hasta acá, ¿todos siguen como viene la cosa? (Coro de ángeles: Síííí…)

Estamos en el capítulo VI. Lo adelanto, cuando uno quiere desarrollar el capítulo VI, el espíritu objetivo, en Hegel, uno dice lo puedo encontrar en el capítulo VI de la Fenomenología, pero también Hegel lo desarrolla en la Filosofía del derecho, o sea, yo dije al comienzo que Hegel también tiene un texto, el último texto publicado de él en vida, porque las lecciones sobre historia no son textos publicados por él en vida, al contrario, son los apuntes de sus alumnos es la Filosofía del derecho. O sea, cuando el tipo escribe la Filosofía del Derecho, está tomando este elemento, no más. Es como que mete la lupa y se mete acá, ¿me siguen?

El espíritu objetivo, che, empecemos por el final, está mal, ustedes lo saben. ¿Qué pongo acá? ¿Cuál es la forma más alta del espíritu objetivo? ¿No lo saben? (silencio total) No, la razón ya está, nos hallamos en el marco de las instituciones, se acuerdan que todo esto se corporiza en las instituciones… el Estado, muy bien (¿quién lo dijo?)El universal concreto, te estoy dando la espalda Carlos, disculpame. ¿Se ve, chicos? La forma más alta, para Hegel, es el Estado, la verdad de la idea ética, dice el alemán

Espíritu objetivo:

Familia                       Sociedad civil             Estado

Yo les pasé a alguno el texto de Borges, “Nuestro pobre individualismo”, que vos (o sea yo), creo que lo mandaste, lo pasé, no, que Borges con mucha ironía dice para los argentinos eso suena gracioso, el Estado igual a la idea ética, bueno, Borges de la época peronista…. Decime, decime, Marta… ¿nada? Bien, entonces en el espíritu objetivo el primer momento, el más pobre, es la familia, después viene la sociedad civil, y por último el Estado. La sociedad civil niega a la familia, pero a la vez la integra, y la forma más alta es el Estado. El otro día, justamente, se imaginan lo que voy a decir ahora, no cité a Hegel en un secundario porque es medio pedante, se imaginan, pero estábamos hablando, como les cuento siempre, hay algunas alumnas que son mamás y no sé cómo salió el tema de la droga, y obviamente, con buen criterio, me decía una de ellas: “Es clave la familia y el diálogo allí”. Y seguramente es el caso tuyo, y del profesor también que uno habla con los hijos en la familia, y por supuesto que yo lo hablo también y el diálogo es clave. Sí, pero la familia está inserta en una sociedad, no se halla dentro de una horma de queso. O sea, es un primer momento, es como decir la familia habla y habla, eso lo tenemos garantizado, es bueno que la familia hable y hay menos probabilidades de que ocurra, pero garantía absoluta… no hay ninguna. Vos cerrás la puerta de tu casa y afuera está la sociedad. Eso es lo que Hobbes llamaba el estado de naturaleza, la lucha de todos contra todos, ¿se acuerdan?, es el particular, es la negación. Esta tríada, el desarrollo del niño, éste es el vientre materno, y vos acá rompiste, siempre el segundo momento, es el momento de la negación, de salir hacia afuera, y toda negación genera dolor, rompiste el vientre materno, saliste de la familia, saliste del universal abstracto. Yo me acuerdo que mi hija, dos o tres años atrás, me decía “papá, acompañame hasta el subte”, ahora ya no me lo dice más porque creció; por suerte todavía sigue diciendo “bueno, si es de noche, sí, acompañame”, ¿se entiende? Primero no quiere romper, es una cuadra, por ahí vos la mirás del balconcito, es una cuadra, llegó al subte, todo preocupado, después ya ni me mires más, yo voy sola, es una ruptura, que tampoco es romper del todo.

 

GP: A ver, acuérdense, primero una cuestión metodológica, lo que trataron de responderte los compañeros, María, es que no estoy negando lo que vos decís, o sea, en la filosofía hegeliana no hay negaciones absolutas, hay negaciones determinadas, pero creo, y corríjanme si estoy equivocado, que todos nos expresamos en el mismo sentido, quiere decir que todos partimos de tu idea de que el diálogo, los buenos ejemplos, decirle a nuestro hijo “che, vamos a charlar un ratito, me parece que la droga dura es una porquería, etcétera”, es correctísimo y necesario. Ahora, lo que trataron de decirte los compañeros, y yo también opino igual, es que eso no es garantía absoluta de que cuando vos cerrás la puerta de tu casa puede quedar estar expuesta, si bien es cierto que hay más probabilidades de que no ocurra, por el diálogo al que nos referíamos, como hay más probabilidades de que un pibe que está naciendo en Estocolmo en este momento, con cierto estado de bienestar, termine una carrera universitaria, que un pibe que nació en Fiorito, ¿se entiende?Pero acá todo es un momento, porque en la filosofía hegeliana la familia es el universal abstracto, y de ahí hay que salir, y miren lo que podría llegar a decir, es la mera animalidad, es la familia, una necesidad biológica, sí, pero hay que salir, o sea, tenés que romper con eso, y romper genera dolor, en ambos casos. Yo he conocido padres muy obsesivos también, yo le señalo a mi esposa: media hora que no llega y ya estás preocupada, bueno, no pensés que vino un tsunami y la arrastró, le digo. A veces uno exagera el ejemplo para tranquilizar, porque uno por ahí también está preocupado, es la tortura del hijo y también del padre, que tiene miedo. Y bueno, acá, en este particular, en la sociedad civil, uno se pone como estudiante, se pone como novio, se pone como trabajador, y en esta concepción hegeliana, la plenitud la logra acá, en el ámbito del Estado. Marx va a decir: te quiero, Hegel, pero esto no te lo acepto, ¿eh? Y ahí tenemos otro hermoso tema, cuando llegue el momento de ver a Marx lo trabajaremos. El barbado diría “él es mi maestro, pero yo rompo acá porque el Estado y la religión son fetiches, mantienen alienado al ser humano”.

A: El opio de los pueblos…

GP: Sí, pero dice otras cosas más, ¿se entiende, estamos hasta acá? Pero vieron lo importante que es ser metódico, porque no negamos lo que vos decís, no se está negando esto; ahora, justamente, ¿cuáles son los dos extremos? Los dos extremos serían aquel que dice tengo la certeza absoluta de que por medio de la familia mi hijo no entrará en la droga, y aquel que niega y dice no, por más que le hablés no sirve de nada, ¿cómo decirlo?, la plasticidad que tiene esto es tratar de no ser unilateral. ¿Alguno más quiere decir algo?

GP: Muy bien, ¿estamos ahí? Pero está bueno esto, que nosotros charlemos esto quiere decir que estamos siguiendo y estamos atentos. Y fíjense, para que alguno diga: me voy de vacaciones un año y me llevo la Fenomenología. ¿Qué estoy poniendo acá? Que éste también tiene sus momentos internos, ¿no?, vean que puse “Ba”, la sociedad civil también, y el Estado también los tiene, hay distintos tipos de estados, y por eso la forma más alta para él va a ser la monarquía constitucional británica, ésa es la forma más alta. Para criticar a Hegel, Popper dice el estado prusiano, sí, ése que adoraba Hegel que es precursor del estado de Hitler, por supuesto ni vio eso Hegel. Él diría que lo mejor para Prusia es tener una monarquía constitucional, el tipo escribe en 1821. Unos años antes San Martín proponía aquí una monarquía, en el Congreso de Tucumán. Vieron lo que dijimos la vez pasada entre lo abstracto y lo concreto, ¿no? Si vos decís viva la monarquía parece desatinado, sí, pero ¿en qué momento lo dijiste, y qué tipo de monarquía? La verdad siempre es concreta (nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio; Joan Manuel Serrat), otra vez entre lo abstracto y lo concreto.

A: En los orígenes de la Argentina pedían una monarquía constitucional.

GP: San Martín y Belgrano, incluso, la historia había enseñado que la unificación nacional se había logrado con un poder centralizado fuerte, ésa es un poco la idea. Y también, y terminamos, si no nos vamos a historia argentina…

Sí, todo muy lindo, pero tratemos de no desviarnos mucho y también hay un poco de conveniencia política, porque en 1816, en 1819, decir república era medio mala palabra, hay una conveniencia política en no decirlo, porque es el mundo del Congreso de Viena, es el mundo de la Santa Alianza, todo lo que huele a república, la Revolución Francesa, va a ser repudiado. Porque la Santa Alianza dijo nos juntamos para que no haya más revoluciones en Europa, y pafff, en el 30 revolución nuevamente, en el 48 revolución (Hugo parece un eco, repite y repite lo que dice Guillermo). ¿Se ve, estamos ahí? Entonces, como verán, hay distintos momentos, que por supuesto, en otra década, miren lo que estoy diciendo, lo desarrollaremos. Y la verdad es que si ustedes quieren profundizar, acá tendría más que ver con conocimiento erudito si quieren, imagínense, nos metemos en  formas de Estado, partimos de la China y no terminamos más. Vamos a tratar de volver a nuestro tema.

Lo de la familia sí es interesante, porque hay un momento en la familia que dice el tema de la propiedad, eso solo digo, para no ampliar, uno de los momentos es el tema de la propiedad. ¿Por qué? Porque, justamente, cuando uno ubica acá a la propiedad, él dice qué pobre debe ser el ser humano, la propiedad es el elemento más pobre; un momento de afirmación del ser humano es el tema de la propiedad. Que después algún filósofo de Buenos Aires dirá “uno se valora por lo que tiene y no por lo que es”, por el tema de la propiedad, por lo cual en esta filosofía hegeliana, que es bien concreta, no es el momento de la propiedad el momento más rico, no, tenés propiedad estás acá; éste es el universal abstracto. Por lo cual alguien le tendría que decir “sí, está bien, Hegel, vos porque sos europeo y tenés propiedad ¿y los que no tienen propiedad?” Hegel lo ve también acá en la sociedad civil el problema: ésta ha engendrado miseria, pobreza, ahí, digámoslo, hay un pequeño error de Marx, porque cuando Marx critica a Hegel, lo critica cuando mira “esto” (el Estado) y la crítica es  correctísima, sí, pero Hegel ve además una cosa injusta “acá” (la sociedad), y él pierde de vista esto, es un joven Marx ahí, lo peor es que Hegel dice cosas muy interesantes que asombrarían a más de un liberal. El tipo dice: llegan las máquinas, sí, pero tener a las máquinas es trabajo embrutecedor, es desocupación, eso está escrito por Hegel, ese pensador tan abstruso, que parece que habla de cosas que andan por las nubes, ¿no?, el tipo en ese sentido es bastante materialista, realista. Obviamente defiende la monarquía constitucional, no es ni socialista, ni comunista, ve las falencias, ve los grises que tiene el mundo que él saludó alborozadamente, pero no atina aún a soluciones claras. Y quizás esas soluciones no estaban aún en 1830.

Él dijo: viva la revolución burguesa, pero ve los grises, los liberales no ven ningún gris, es todo blanco, y su destino es la felicidad, después es la Belle Époque, cuando estalló la Primera Guerra Mundial, algunos incautamente se preguntaban, ¿qué pasó, no era que estábamos en el mejor de los mundos posibles y de repente la guerra? La guerra mundial es un momento necesario, diría Hegel, es duro decir necesario, pero necesario quiere decir que hay una coherencia interna ahí. Si hago una línea de tiempo y al final de la línea ubico la guerra mundial, debe ser vista como la culminación de un proceso. Claro, si no uno dice la historia es totalmente azarosa, hubo una guerra, vaya uno a saber por qué, se levantó un general alunado y declaró la guerra. Es burdísimo eso. Estalla una guerra mundial por los imperialismos, por los repartos coloniales, por los monopolios, porque hay capital financiero, todo eso va a llevar a que si no lo resolvemos por las buenas, lo resolvemos por las malas. Ya lo decía Clausewitz, la guerra no es otra cosa que la continuación de la política por otros medios, ¿otra frase dura, no? (un montón de comentarios… y no se entiende nada)

¿Dónde estábamos?. Vamos a ver si llegamos, por lo menos, a la materia del final. El “C”, ¿Qué era?, el Espíritu Absoluto, la “C” mayúscula, capítulos VII y VIII.

¿Vieron, más o menos, la descomposición? El que pasa distraído por los pasillos y observa esto desde afuera (además mi letra lo hace más difícil), pensará que estamos locos. Entonces el Espíritu Absoluto tiene tres momentos:

CC Espíritu absoluto

Arte                 Religión                      Filosofía

El primer momento, que como siempre es el más pobre, el arte, que sería Ca, porque también hay un desarrollo ahí, el desarrollo del arte, los alumnos que recogieron todo de Hegel transformaron eso en Lecciones sobre Estética, aquí está traducida la Introducción por Alfredo Llanos, que yo siempre lo nombro. Alfredo fue uno de mis maestros de Hegel, siempre lo dije y de verdad tengo un recuerdo imborrable porque Alfredo, por cuestiones políticas, fue raleado de la universidad. Él había sido maestro mayor de obras, y terminó estudiando alemán para traducir a Hegel. Vivía, pobre, justo frente a la morgue, en la calle Viamonte, y daba clase particulares sobre Hegel en su casa; yo tuve la suerte de asistir a ellas. Bueno, él tradujo la Estética de Hegel, es uno de los grandes hermeneutas (los que no sólo traducen sino interpretan los textos, son mucho más que simples traductores) de Hegel en la Argentina. Si alguien quiere profundizar el Ca, va a encontrar en esas lecciones un material riquísimo. La gran división de Hegel allí es el arte simbólico, el clásico y el romántico, como último momento. Ahí también eso hoy queda un poco desactualizado, el arte, como el mundo, ha seguido andando. Yo le diría a Hegel, con una sonrisa, vos no tuviste oportunidad de presenciar el gran arte de la humanidad que es el cine. Se puede compartir este juicio o no… dale, Eduardo.

A: (Algo dice del arte y la representación).

GP: Sí, está bien, es la expresión sensible de las ideas, acordate que es el primer momento, puede ser el oído, la vista, ya la literatura requiere de un proceso intelectual. No, lo de Hegel es enciclopédico, es una cosa de no creer… dale…

A: (Algo dice sobre lo que es hermenéutica).

GP: Hegel, como Borges, es un escritor del cual se habla mucho pero se lee poco, en el caso de estas dos personas que nombro (Llanos y Dri), con el esfuerzo intelectual de haber aprendido un idioma para leerlo, en su idioma original ¡en alemán!, con lo cual, yo por eso lo aclaro, ya que lo que sé de Hegel lo sé a través de traducciones, entonces, ya ahí, hay una mediación en el conocimiento. Miren que hay peleas, yo les conté lo de El capital de Marx acá en la Argentina, voy a tratar de ser breve porque ya veo que no llegamos. La edición canónica de El capital es la del FCE, edición de 3 volúmenes traducida por un tipo que se llamaba Roces. Llegó un momento en que muchos conocedores del idioma alemán dijeron esta traducción es mala, hay errores groseros ahí. Por ejemplo, en una traducción, poner bello donde tendría que ir hermoso, puede tolerarse; ahora poner abstracto, donde tendría que ir concreto, cambia todo. Aparentemente la mejor, que tiene un prólogo que explica eso, es la edición de Siglo XXI, en los 70, la gente de Aricó y Portantiero que terminan editándolo en 8 volúmenes, pero en el primer volumen hay 50 páginas donde el traductor te va a explicar por qué hubo que hacer nuevas traducciones, ¿ven cuán groseros pueden ser los errores?, más con el idioma alemán, que es muy arduo. Hay que relacionar ahí. A la palabra hay que meterla dentro de la frase, dentro de un contexto… Pedro Scaron, era el tipo dice estuve quince años de mi vida, y te pone en el prólogo, cotejen la página 40 de éste con la mía, o sea, el tipo te quiere convencer de que no es un problema erudito, de que queremos romper un poco la paciencia ya que no tenemos nada que hacer. No, no, hay que traducir de nuevo El capital. También como decía Borges, la traducción es la re-escritura de un texto, él que era un gran traductor ya se iba para el otro lado, cuando tradujo Las palmeras salvajes de Faulkner podó algunos párrafos porque decía que así quedaba mejor la novela ja ja

Entonces, chicos, volvamos al arte, que del espíritu absoluto es el primer momento, acuérdense que todos toman algo, recobran, y el segundo momento es la religión, para llegar al espíritu absoluto, y la religión también va a ser Cb. O sea, si alguien quiere ahondar en este tema, tiene Lecciones sobre la filosofía de la religión, donde Hegel dirá que la religión más pobre puede ser la egipcia y la religión más rica es el cristianismo, en la visión, siempre, del autor que estamos tratando, incluso el cristianismo en su versión protestante. Bien, Cc, ¿estamos ahí?, dije que ésta iba a ser la última tríada, pero hago una más, acá se terminó el texto, los 8 capítulos, llegamos a la filosofía que se maneja con el concepto, lo que no quiere decir que el concepto reniegue de los sentidos, de la representación, utiliza imágenes y utiliza representaciones, y es la forma más alta. Entonces, Hegel dice, llegamos acá y CC, la filosofía, el momento más alto, el tipo dice, para desarrollar CC, escribo la Ciencia de la Lógica. Siempre, recuerdan que les dije, la traducción de Mondolfo, en dos volúmenes, editorial Hachette, ¿estamos ahí todos? Y la única tríada que voy a hacer de la lógica, o sea de la consumación del saber absoluto, los tres momentos son:

Ser       Esencia                       Concepto

Éstos son los tres momentos…

A: ¿Y ahí se acaba?

GP: Nooo, en Hegel nunca se acaba nada, el ser también tiene momentos, o sea… si sigo haciendo tríadas no vamos a terminar más, porque la primera tríada del ser es:

Ser                 Nada               Devenir

Eso lo que va a permitir que algunos autores escriban libros como El ser y la nada, Ser y tiempo, Sartre y Heidegger, ¿no?, el primer momento es ser, nada y devenir, bueno esto ya es la culminación de la filosofía hegeliana, ser y nada, son iguales y diferentes, con lo cual la lógica formal huye despavorida.Ser y nada todavía son términos abstractos y el último sí es concreto, por eso la tríada es ser, nada y devenir. Igual Hegel supo decir que no habría podido construir esto sin Heráclito, se acuerdan que lo vimos en Fundamentos, el ser parmenídeo y el ser heracliteano (¿de dónde sacás estas palabras? Que lo parió, diría Mendieta). ¿Estamos hasta acá? ¿Todos sobrevivieron?

Éste es un Hegel de entrecasa, diríamos, ahora, si vamos al texto ya no es el Hegel de entrecasa, vamos a tratar de que el mediador, que vengo a ser yo, se haga a un lado y nos metamos en el texto, despacito. Chicos, si alguien me quiere preguntar alguna palabrita o letra que no entienda, no duden de hacerlo, yo soy consciente de que mi letra a veces, no, dice Angélica, muy bien, mi caligrafía no es de las mejores. Este texto, el  famoso Prefacio, hace rato que lo tienen,  yo mirando la hora me había dado un objetivo que por ahí puede sonar medio descabellado, era ver si logramos tomar algunos fragmentos, por lo menos hasta la página 15, no sé si va a ser posible, por lo menos nos fijamos ese pretencioso objetivo. O sea, vamos a tratar de leer de la 7 a la 15. A ver, chicos, acá por ahí cambiamos un poco la forma de laburar, ¿no?, en el sentido de que vamos a ceñirnos al texto. Si vamos a varias intervenciones, mi voz cantante es fuerte, lo va a seguir siendo, pero vamos a meternos en el texto, será para mí transmitir un poco lo que me ha pasado, mi experiencia, para mí fue una felicidad después llegar a Hegel: tanto me lo anunciaron, tantas tríadas me hicieron, tanta presentación, tantas fotocopias previas, que el personaje va adquiriendo grandeza ¿no? O te defrauda o te enamorás de él, entonces, digo, tratando de sacar alguna maleza que hay ahí, alguna oscuridad de expresión, vamos a encontrarnos con un tipo que escribe bien y que además es profundo, con lo cual ya si combinás esas dos cosas sos Gardel, entonces, miren: “Las tareas científicas del presente”, es el título que él le da, la verdad como sistema científico.

Como verán, ahí está el término ciencia, estamos en el mundo de 1807, el siglo XIX, la palabra ciencia y la palabra progreso se escribían con mayúsculas, ¿estamos de acuerdo? Así como en el siglo XIII la palabra fe se escribía con mayúsculas, en ese siglo ciencia se escribiría con mayúscula, tanto es así que algunos para ganar alguna discusión le decían al otro “lo mío es científico y lo tuyo es ideología”, ¿nunca escucharon eso?La ideología es como el mal aliento, siempre la tiene el otro. O sea, lo mío es una afirmación científica y lo tuyo es ideología, pero ocurre, y eso nos va a llevar, y ni me voy a meter, por supuesto, a tratar de explicar qué es la ideología. Lo que quiero decir es que Hegel dice que la filosofía se tiene que presentar como la madre de la ciencia, es decir, la filosofía no es un arte, no es una oratoria vacía, no es retórica, no es sofistería, la filosofía es la máxima expresión del espíritu absoluto, pero ¿cómo se logra eso, cuál es la herramienta, cuál es el camino? Acuérdense que éste es el prólogo, o sea que él nos está contando un poco su propósito, generalmente los escritores lo escriben después del libro, ya hicimos todo el libro, los ocho capítulos, y vamos al prólogo. A ver, vamos a… y creo que Eduardo… disculpá que no me acordaba que Eduardo, cuando leamos vos habías planteado algo en algún momento… a ver (ficha Nº 5, página 7), desde donde dice: “Además, por existir la filosofía…”, leés para todos:

“Además, por existir la filosofía, esencialmente, en el elemento de lo universal, que lleva dentro de sí lo particular, suscita más que otra ciencia cualquiera la apariencia de que en el fin o en los resultados últimos se expresa la cosa misma, e incluso se expresa en su esencia perfecta, frente a lo cual el desarrollo parece representar, propiamente, lo no esencial”

Bueno, vamos a parar ahí, y esto pasa con Hegel, hay que leerlo más de una vez, hay ahí todo un manojo de términos filosóficos: universal, apariencia, esencia. A ver, en esto voy a llevar la voz cantante yo, igual me interrumpen las veces que haga falta. Eso es así, o lo amamos o lo dejamos, el tema es meterse en un texto para estrujarlo bien. Entonces dice, a ver, “por existir la filosofía esencialmente en el elemento de lo universal”, está diciendo ahí no lo que otros dicen y está mal, él cree eso, ¿qué quiere decir en lo universal?, que la filosofía se ocupa de la totalidad, universal es sinónimo de totalidad, ahí, ¿está? Porque un médico tiene derecho a decir yo no me ocupo de la totalidad, y ahora, madre mía, con todas las especialidades que existen, menos aún, entonces, el elemento de la filosofía es: nada de lo humano y de lo natural me es ajeno, ése es su elemento, ¿estamos de acuerdo, estamos ahí? “…que lleva dentro de sí lo particular”.

A ver, la única manera que tiene de expresarse el universal es a través del particular, porque la humanidad, la única manera que tiene de expresarse es a través de los hombres concretos, es un hombre concreto que tiene el universal abstracto metido adentro, pero la única manera de manifestarse es mediante el individuo, las clases. Apariencia y esencia no son lo mismo, Hegel en la filosofía va a insistir mucho con esto, apariencia y esencia. Sí, pero la única manera de manifestarse la esencia es a través de la apariencia, la única manera de manifestarse el noúmeno es a través del fenómeno, con lo cual, justamente, la de Hegel no es otra filosofía dualista, que la esencia está allá en un rinconcito y la apariencia está acá, ¿se ve, todos me siguen? Entonces, insisto, otra vez, la filosofía se ocupa de la totalidad, de lo universal, pero el universal se expresa con el particular, contiene al particular, hasta ahí, no se está peleando con nadie, diríamos, hasta ahí está planteando lo que él supone es un terreno común, que puede compartir con Kant, incluso. Ahora, y ahí viene, dice: “suscita más que otras ciencias”, y van a ver que ahí viene lo que decía Eduardo (¿Qué decía Eduardo?), otra ciencia cualquiera puede ser la anatomía, si quieren. ¿Qué es lo que suscita?, la apariencia de que “en el fin o en los resultados últimos se expresa la cosa misma” (Una niña dice algo que no se capta, si no fue Irene, pega en el poste).

GP: Bueno, pero todavía no llegamos ahí, vamos a tratar de desmenuzarlo ahí. Entonces, genera la apariencia, el resultado es lo importante, pero también va a ser importante el proceso, el camino que llevó acá. Hay una dialéctica, justamente, entre el universal y el particular, entre medios y fines, entre camino y resultado. El resultado nunca se da inmediatamente, al resultado se llega, es un proceso, ¿esto se entiende? (el coro de ángeles dice: “Síííí….”)pero vamos a leerlo con las palabras de él: “La apariencia de que en el fin, en los resultados últimos se expresa la cosa misma, e incluso se expresa en su esencia perfecta”, o no solamente que se expresa acá, es la cosa más perfecta, con lo cual podés obviar lo anterior.

A: (adivinen quién habla) Como que algunos descubren la verdad al final, sin el antes…

GP: Sí, exactamente, no importa cómo llegaste ahí, no, ya está… lo voy a mirar a Hugo, ¿no Hugo?, el filósofo Bilardo, ¿qué diría? Lo que importa es el resultado: con un gol en el último minuto, dio en el palo, le pegó en la espalda al otro y entró, lo que importa es el resultado. A Hegel, contrariamente le interesa el desarrollo, y ya te dejo Eduardo, y también le interesa el resultado, que quede claro (en el fóbal y en la filosofía), a mí también me interesa el resultado, sí, pero justamente, el resultado se puede explicar por el desarrollo. En el fútbol es más azaroso, acá no (golpes en el pizarrón), sí, porque en el fútbol podés tener un desarrollo bárbaro y en el tiro del final te abrochan, bueno, ¿se entiende?, ahora sí, Eduardo, dale (no se capta lo que dice pero provoca risas), no, está bien, Cappa (entrenador de fútbol) también te reconocería que en el fútbol existe una cuota de azar, yo te digo que en la historia existe el azar, pero en el fútbol aún más…

A: Pero Guillermo ¿el resultado no es una elaboración? (no, se equivocaron, esta vez no es Irene)

GP: Sí, bueno, en eso estarías coincidiendo con Hegel.

A: (Con aire de triunfadora) Claro…

GP: Pero vamos a… ¿estamos hasta ahí? Fíjense que ya ahí se empieza a pelear con algunas corrientes, ¿todos entienden eso? Bien, “frente a lo cual el desarrollo parece representar, propiamente, lo no esencial”, o sea para estas corrientes que dicen eso, “el desarrollo parece representar propiamente lo no esencial” ¿estamos de acuerdo? A ver, no lo voy a leer todo, por eso el ejemplo que pone es que en la anatomía puede ocurrir esto. Vos podés estudiar una parte, pero la anatomía no es la filosofía. Vos tomás un hueso como totalidad, bueno se podría dar esto, uno puede ir al dentista, y el dentista, sin tener la totalidad de todo tu cuerpo como objeto de estudio, te puede curar la muela. Pero, justamente, el dentista, como la anatomía, pertenece a una ciencia aplicada a algo, pero acá estamos hablando de la cosmovisión de todo, y la cosmovisión de todo es el resultado y es el desarrollo. Hasta ahí, es una petición de principios todo esto, con lo cual, otra vez, la paginita que les di la vez pasada, con el primer ejemplo del asesino, ¿se acuerdan?, el asesino es el resultado, pero puede haber un desarrollo que lo explica, lo que no quiere decir que no le demos 45 años de cárcel, pero lo explica. Dale, dale.

A: La explicación de este ejemplo es algo que se quería demostrar, ¿así era?

GP: Puede ser, yo lo tomo, por ahí, en forma más genérica, hay un principio de la filosofía, tiene un principio cardinal. Sí, Hegel te diría que se puede demostrar, pero en la filosofía hegeliana hay un principio: es tan importante el resultado como el desarrollo, algunos pensarán que esto no se puede demostrar jamás, los empiristas británicos dirían que no. La filosofía marxista también tiene un principio, para que se vea. La filosofía marxista puede decir: una humanidad mejor y más plena se lograría si la clase trabajadora toma el poder del Estado, y eso no se pudo demostrar todavía. Pero eso es un principio, alguno podrá decir que es un principio que no fue validado. Acá hay algunos que dirán no, esto no es un principio, tendrán disidencia conmigo, dirán es un principio pero es errado. Los filósofos pragmáticos de hoy dicen que Hegel es una cosa abstracta, es metafísico, Hegel te lleva a la metafísica, que si lo seguimos a él para estudiar el mundo actual tenemos que remontarnos al principio de todo, un relato inmenso. Vieron que a veces también la gente es mala para discutir, la filosofía hegeliana, uff, qué pesada, dicen, empezamos hablando del capullo y terminamos hablando de no sé qué cosa, ¿se entiende? Lo cual no quiere decir que parte del pensamiento hegeliano habilite a esa interpretación de tipo metafísica, siempre puede haber cosas que habiliten esa interpretación, y cuando se lo lee con mala fe, más todavía. Cuando se lee con un a priori, vos decís, voy a leer a tal autor para reventarlo, podés llegar a entender lo que quieras:

-Te presento a un autor, José.

-Yo le tengo bronca a José, dame el texto de José…

¿Se entiende? Le vas a encontrar, lo vas a desfigurar tanto que le vas hacer decir al texto lo que quieras, y si José está muerto y no se puede defender, bueno, ni hablemos… Bueno, al penúltimo rengloncito, yo le agradezco enormemente a Irene que me dio una mano (justo Irene, que no le gusta hablar), ¿quién se ofrece? El último rengloncito en un punto seguido dice: “Cuando arraiga la opinión…” ¿vos tenés el texto, Carlos? hay quienes gustan seguirlo con la mirada, hay otros que gustan de escuchar, eso a gusto y piacere. ¿Quién lee, chicos?, estoy en el último rengloncito de la página 7 (ficha 5), esperá que te escuchen todos, dale:

“Cuando arraiga la opinión del antagonismo entre lo verdadero y lo falso, dicha opinión suele esperar también, ante un sistema filosófico dado, o el asentimiento o la contradicción, viendo en cualquier declaración ante dicho sistema solamente lo uno o lo otro”

Bien, fíjense, acá ya… digo esto solo y lo otro lo responden ustedes, acá también obviamente está todo el vocabulario filosófico metido ahí, porque para Hegel, opinión es la doxa y no la episteme, el pensamiento científico, hay una diferencia entre opinión y pensamiento científico, ¿me siguen?, con lo cual, obviamente, la opinión está un escalón más abajo. Entonces, ¿qué es lo que dice la opinión, qué es lo que ve la opinión? Lo ve como un antagonismo.

A: (¿Adivinen quién habla? Sí, señores… Irene) O es una cosa o es las otras…

GP: Eso, a ver Irene, dale…

A: Esto es una defensa de lo que hemos estado viendo, la tríada… él dice que o se toma partido por lo verdadero o por lo falso…

GP: Eso, y dice, lo mismo la opinión, ahí opinión, por eso digo, la opinión es la doxa, es el sentido común, insisto, doxa sería el término griego, los griegos dirían una cosa es la doxa y otra cosa es la episteme), doxa es opinión, episteme es lo que está avalado por la ciencia. Bueno, entonces lo ve como antagónico, es antagónico, o es verdadero o es falso ¿Qué es Angélica, una buena persona o una mala persona? O una u otra. Y dice, “lo mismo pasa en los sistemas filosóficos”, los ven como antagónicos, irreductibles uno con el otro. O sea, o es verdadero el cartesianismo y es falso el empirismo, o a la inversa. Son como el agua y el aceite, uno toma uno o toma el otro, pero leámoslo con palabras de Hegel…

A: Pero uno, por ejemplo, tiene que ubicarse en la posición de A o de B y sacar un resultado de eso…

GP: Está muy bien lo que decís, pero vamos, por ahí las palabras de Hegel confirman lo que vos decís, ¿quedó claro? Y con los rengloncitos que siguen van a ver cómo ilustra lo que acaba de decir. ¿Quién estaba leyendo?, dale.

“No concibe la diversidad de los sistemas filosóficos como el desarrollo progresivo de la verdad, sino que sólo ve en la diversidad la contradicción. El capullo desaparece al abrirse la flor, y podría decirse que aquél es refutado por ésta; del mismo modo, que el fruto hace aparecer la flor como un falso ser allí de la planta, mostrándose como la verdad de ésta en vez de aquélla. Estas formas no sólo se distinguen entre sí, sino que se eliminan las unas a las otras como incompatibles”

Estos tres renglones son claves, acuérdense, éste es otro juego que tiene el texto, no está hablando de lo que dice él, está hablando de lo que dice otro y lo está descalificando en el buen sentido. Dice, la opinión ¿cómo concibe? La opinión concibe los sistemas filosóficos, la diversidad, como un antagonismo entre lo verdadero y lo falso. Bueno, ésta es otra categoría de la lógica, porque en la lógica está la unidad, que no es lo mismo que la identidad, está lo diferente, está lo diverso, está lo opuesto y está lo contradictorio. Como verán, es un árbol que tiene sus vericuetos después, no, no voy a ahondar más en eso, lo que pasa es que cuando él escribe, eso lo tiene en la cabeza; lo que está diciendo ahí es: que sea diverso no quiere decir que sea contradictorio. Lo que pasa es que él tiene ya esa batería conceptual en la cabeza. Porque eso además, si quieren, va a tener una importancia política o en la historia. ¿Por qué? Porque vas a tener que distinguir quién es el diferente, quién es el diverso, quién es el opuesto y quién es el contradictorio, ¿estamos de acuerdo?Esto, que parece tan abstracto, en política después adquiere una centralidad total. Con el diverso podés hacer un acuerdo, pero ¿con el opuesto, con el contradictorio? O sea, ahí está, disculpen que me vaya para otro lado, pero corporizo: Marx diría, el obrero y el campesino son diversos, pero ¿el obrero y el burgués?, no solamente que son opuestos, son contradictorios, de alguna manera la matriz de la filosofía marxista tiene ese fundamento acá en la lógica hegeliana; después puede estar todo equivocado, como decimos siempre, por ahí está equivocado eso de que obrero y capitalista son contradictorios. Pero digo, no hay uno sin el otro, y no hay Heidegger sin Nietzsche, les cuento, también, después, cuando veamos a Nietzsche y Heidegger (¿llegaremos a verlos?), van a ver que lo que el tipo está diciendo, y bueno, tampoco se entenderían sin Hegel, Hegel es el padre de todos, ¿está entonces, se entiende esto? Sigue y dice: “la opinión vulgar”, donde hay diversidad, ve contradicciones, es uno o lo otro. Me pongo la remera de Descartes y tiro la remera de Locke, ¿se entiende?, para decirlo vulgarmente… ¿Vos querías decir algo, Carlos?

A: (Para ser un simple comentario, es algo demasiado largo; si todos opinamos así…)

GP: Iba a decir un chiste malo. Vos hablás y unos compañeros se retiran a hacer trabajos forzados acá, en el pasillo, lo prefieren a permanecer aquí… (pues habían salido dos compañeros, risas generalizadas). Una cosita breve, que trataremos de que sea breve, y de un señor que se llama Marx, y está todo perfecto lo que dijo Carlos, pero no todos vieron la continuidad Hegel-Marx; Marx también tiene sus exégetas, sus intérpretes y justamente, hay mucha gente que niega esa vinculación; es otro problema que tenemos ahí. En la Argentina estuvo muy de moda un francés llamado Althusser. Althusser escucharía a Carlos, ¿qué dice Carlos, que Hegel-Marx? No, Marx estuvo influenciado por Hegel cuando era joven, es el joven Marx, y a ese joven Marx hay que tirarlo a la basura, el otro Marx es otra cosa. Digo, y después hay otros que no, Lenin tiene una frase que es lapidaria, dice que no se puede entender El capital sin comprender la Lógica de Hegel, por ende, ninguno de los marxistas entendió El capital. También Lenin es medio fanfarrón, pues no dice “no entendimos”, dice “no entendieron”, y lo dice después de que estuvo tres años en Suiza, ¿leyendo qué?, la Lógica de Hegel, y lo afirma Lenin, un tipo genial, que le interesa la política práctica, el mundo se estaba dinamitando en la guerra mundial, y él estaba en Suiza leyendo a Hegel. Qué paradoja ésa: el mundo estaba en guerra y en Suiza estaban Lenin leyendo El capital y Joyce escribiendo el Ulises, Piglia en esa gran novela que es Respiración artificial hace notar ese hecho (“el mundo estaba en guerra”, eso es lo que le dice Ilsa a Rick en Casablanca, “el mundo estaba en guerra y nosotros nos enamoramos”, en un oscuro aeropuerto marroquí, antes de que ella partiera rumbo a EE.UU. con su esposo Laszlo), en Ginebra confluían, y por ahí visitaban los mismos bares, tipos que tenían preocupaciones, si se quiere, diversas. Pero, bueno, como vieron, todos estos autores son un mundo, hay un Nietzsche, mirado de una manera, y hay un Hegel y un Marx mirado de otra manera. Igual es muy rico lo que dijo Carlos y viene bárbaro, así que bueno, esto es lo lindo del curso, que la cabeza le estalle de a poco a todos, les estalle de ganas de aprender, de leer o visitar a un autor, que sé yo, eso trato de transmitir, lo que me ha pasado a mí (¿qué edad tenías cuando eso te pasó?), mi cariño por la filosofía, el estudio, también tiene un poco que ver con eso. Son autores que te abren la cabeza, todo autor que te abre la cabeza te trae preocupaciones, pero también te da la alegría de que como seres humanos hallamos un placer al leerlos y comprenderlos.

A: Por ahí te deja una herida abierta…

GP: Sí, pero yo prefiero una herida abierta y no la sapiencia zonza de que uno tiene todo aprendido y agarrado en un puño y entonces va por la vida sabiendo que ya tiene respuestas para todo. También la felicidad es la búsqueda y la posibilidad de corregir cosas. Yo puedo decir que sigo defendiendo las mismas cosas que defendía hace veinte o veintipico años atrás; ahora quizá las defienda de otra forma, por ahí soy el mismo pero soy diferente, en ese sentido debo admitirlo y parte de ello es por cómo fui incorporando cosas, corrigiendo otras, hoy hablé mucho de mí mismo, cosa que no suelo hacer, agrego lo último: por esto puedo rebatir lo que me decía mi vieja. ¿Qué decía ella? Con el dedo de esta manera me lo decía (apuntando), vos pensás así porque tenés 20 años, cuando tengas 40 no vas a pensar más así, bueno, ahora sigo pensando lo mismo, pero por ahí lo defiendo de otra manera, o lo puedo justificar de otra manera o me he dado cuenta de que había muchas ingenuidades y flancos débiles cuando lo defendía a los 20. Bueno, me parece que eso también te lo da la filosofía, en cualquier área, historia, física, deportes, uno piensa que éste es el más grande y después se da cuenta de que no era tan así, va incorporando cosas, ¿se entiende?, es el desarrollo y el resultado. Me gusta tal expresión del arte, pero tuve que llegar ahí, hice un recorrido. Para llegar al tango di una vuelta increíble, como todo joven empecé con Piazzola, para terminar con Troilo, cuando la lógica sería al revés, y algunos no terminan ahí, porque algunos rompen antes, me parece que otra vez la filosofía nos da herramientas. Son y 43, el tiempo, como en la televisión, es tirano, ¿eso lo dijo Pipo Mancera en “Sábados circulares”? Cómo va, Eduardo. ¿No?Pero vamos a leer:

“Pero, en su fluir, constituyen al mismo tiempo otros tantos momentos de una unidad orgánica, en la que lejos de contradecirse, son todos igualmente necesarios, y esta igual necesidad es cabalmente la que constituye la vida del todo”

 

El capullo para la primaria, ahora estamos… Si son tan amables, chicos, quién me da una mano (la que lee confunde y vez de decir en, dice de), de, te aclaran acá, acá somos todos hegelianos ortodoxos (alguno hace un comentario jocoso, pero no se capta), “constituye la vida del todo”, te interrumpo ahí, ¿vieron la fatiga cuando terminó de leer?, gracias por interrumpirme, me dijo la compañera (seguimos con las risas más generalizadas), a ver, entonces, confío en ustedes (pobre Guille), también saltear el capullo, con el capullo Hegel trató de ilustrar… lo que pasa es que después todos los que leyeron a Hegel de ojito se quedaron con el capullo, ése es el tema. En realidad, sacando el capullo, cuando acaba de leer Susy, dice “ellos constituyen” ¿de quién habla, quién es el sujeto tácito de la oración”

A: El capullo…

GP: El capullo no, no (otra ola de risas y un no unánime, menos el que dijo “el capullo”), tenemos que recursar todos, ¿quién es el sujeto tácito?, quiénes constituyen, de dónde viene la oración, pues el capullo es la ilustración, ¿de dónde viene la oración?

A: Los sistemas filosóficos…

GP: …que impusieron los hombres. Sí, chicos, sistemas filosóficos, fíjense, dice, ¿qué constituyen los sistemas filosóficos?, momentos de una unidad orgánica, o sea, la humanidad y la filosofía de la humanidad tuvieron que pasar por el aristotelismo, el platonismo, ¿se entiende?, son momentos de una unidad, es desarrollo y resultado, lo que pasa es que Hegel, pedantemente, diría el resultado último soy yo, el que está al final de la estación soy yo. ¿Y qué más dice? “En la que, lejos de contradecirse, son todos igualmente necesarios, y esta igual necesidad es cabalmente la que constituye la vida del todo” ¿A quién le está enmendando la plana ahí? Se acuerdan que decía: a la opinión vulgar.Bien, bien por Daniel y por vos… algunos aprobaron y otros se verán condenados a traer caramelos la próxima clase. Bueno, a ver, lejos de contradecirse, chicos… acá viene una palabra que ha causado muchos problemas en la filosofía hegeliana y ni que hablar de la filosofía marxista, porque dice, fíjense, esta forma es propia de toda corriente filosófica. Porque vos, para llevarle la contraria al otro, le apuntás al flanco, vieron como a los boxeadores, el que está en el ring, le dice, che, éste tiene la mandíbula floja, ¿dónde le vas a pegar?, y, ahí le va a pegar.Porque el tipo dice, lejos de contradecirse, son necesarios, con toda la fuerza que tiene la palabra “necesario”, porque el otro lo veía totalmente azaroso, éste dice, no, no, le redobla la apuesta, son necesarios, ahí es un término que en filosofía tiene sus problemas. Me quiero quedar con este término, porque estoy de acuerdo en que son necesarios, pero vieron que algo que es necesario, si uno no matiza la afirmación, cae en cierto determinismo grosero. Entonces uno podría decir, vamos a decir una maldad de aquellas.

A: Dale, dale (se vislumbra cierto regodeo por la maldad que viene)

GP: De espaldas la voy a decir: si estuviera José Stalin dando la clase, ¿qué diría? Es necesario que después del esclavismo, venga el feudalismo, y luego venga el capitalismo, y es necesario que después, ya sabemos lo que sigue ¿se entiende? Pero necesario ahí, no como una expresión de deseo, sino como algo que está predeterminado de antemano, ¿se entiende? O sea que hay una carga objetiva ahí, ¿se ve? Pero digo, también tenemos que ser… a ver, pobre Hegel, tratar de compararlo con Stalin, que por supuesto ni lo leía. Hegel, teórico del estado prusiano, a otra cosa, decía el georgiano, y encima pertenecía a la burguesía. Listo, tiene todos los males, lástima que no era judío, no le pudieron encontrar ni una veta judía. No pasó lo mismo con el pobre Trotsky, tenía todo en contra, era judío también, listo, enemigo, agente del imperialismo, etcétera, ya está, al paredón.

Entonces chicos, en la polémica con la opinión, que no veía eso, él refuerza eso, aunque a veces puede haber momentos que no son necesarios, vamos a tomar cualquier área, vuelvo a citar el movimiento obrero, hoy estoy con ese tema fresquito por la clase de esta mañana, la historia me ilustra, el texto decía que la clase obrera argentina no pasó por todos los momentos de su formación, como sí los había recorrido la clase obrera británica. Salteó etapas. Por ejemplo, acá no se conoce un ejemplo de que se haya roto una máquina, o sea, no hay rastros de luddismo en la Argentina, hasta donde uno sabe. A ver, si uno se atiene a lo anterior, entonces dice: “es un proceso necesario, tiene que pasar por eso”, no pasó por ahí, porque se ve que los que vinieron acá dijeron che, hermano, venimos de Europa, eso de romper máquinas no sirve de nada, no hagamos más eso, rompimos 225 máquinas, caímos presos, y el problema sigue igual ¿se entiende? Acá, de alguna manera, justamente por su origen inmigratorio, la clase obrera ya empieza con la creación de sociedades de asistencia, mutuales, sindicatos, hay una etapa de su formación. O sea, la salita de 5 no la tuvo, fue a la primaria directamente, con lo cual ahí podemos decir que no fue un momento necesario, se pueden saltear etapas, para tomarlo filosóficamente (Irene y sus comentarios), pero acá al pobre Hegel, lo comprendemos, y está bien que ponga necesario. O sea, Kant es necesario, en relación al empirismo y el racionalismo, y yo soy necesario en relación a Kant, o sea, ahí viene la necesidad.

Lo que pasa, me gusta hacer esa aclaración, es que existe mucha deshonestidad. Porque nosotros nos ceñimos tanto al texto, además de que podamos estar locos y queramos estudiar, es un sinónimo de honestidad. Claro, porque si vos das un seminario en Oxford y decís que Hegel era un autor que creía que todo es necesario, y lo despachás así, aparte de que sos un bruto, hay mala fe, vos lo querés desprestigiar al tipo, vos tomaste una cosa y dale, lo querés matar; eso a mí me basta para afirmar que es una deshonestidad intelectual, vos sabés que el tipo no dijo eso, vos sabés que la frase no se corta ahí, pero vos tomás eso y el otro no se puede defender y a los alumnos que están en Oxford les podés decir cualquier cosa, que Hegel era gay, y te van a tomar nota, no, no está mal ser gay, yo por las dudas lo aclaro (grandes risas), Hegel diría que no está mal serlo, pero yo no lo era.

A: Nosotros lo tomábamos de otra manera, eso de necesario, era como una referencia condicional (y se hace muy largo).

GP: Vamos a ver después, yo creo que… yo no lo llamaría evolucionista. Pero igual lo vamos a tomar sobre el final después que leamos el prólogo y podamos hacer esa pregunta, ¿es evolucionista Hegel, de qué clase de evolución hablamos? Vamos a ver si podemos llegar, pero igual, bueno, yo lo disfruto porque está bien. “Constituye la vida del todo”, y esa la vida del todo, ¿qué lo constituye? Sistemas que son diversos, que no son contradictorios y que son necesarios el uno con el otro y constituyen la vida del todo, de toda la filosofía.La filosofía de alguna manera es la culminación, es el resultado de un desarrollo anterior. O sea, hay Hegel porque hubo todos los que le precedieron, ¿se entiende esto? ¿Quién estaba leyendo? Dany se había ofrecido.

“Pero la contradicción ante un sistema filosófico o bien, en parte, no suele concebirse a sí misma de ese modo, o bien, en parte, la conciencia del que la aprehende no sabe, generalmente, liberarla o mantenerla libre de su unilateralidad, para ver bajo la figura de lo polémico y de lo aparentemente contradictorio momentos mutuamente necesarios

A ver, bien, veamos despacito, no por casualidad la frase empieza con un “Pero”, porque el tipo, esto es un ir y venir permanentemente, este juego hay que hacerlo siempre, hay que ir y venir siempre, porque el tipo te acaba de decir que lejos de contradecirse, pero ahora te dice “pero…”, quiere decir que algunos se contradicen, y algunos se contradicen tajantemente, había filósofos que eran terriblemente ateos y Santo Tomás de Aquino no, entonces, sí son contradictorios… ¿Qué le vamos a hacer? No se puede falsear la realidad. Pero también, son necesarios, uno con el otro. Ahora, es muy importante esto, porque dice “no suele concebirse a sí misma de este modo”. ¿Qué es lo que no suele concebirse de este modo? No suele concebirse la contradicción como algo inherente a un sistema filosófico y a la vida misma. O sea, la contradicción asusta, repele, uno la elimina, es mala palabra, es lo que decía Kant, ¿se entiende? Rebate Hegel: no !! la contradicción es necesaria, después, si leen todo el libro, otra que necesaria, hay un término de Hegel que es clave y es fundamento, la contradicción es el fundamento. Sin contradicción no hay avances, y ahí, por eso, no sé hasta qué punto es evolucionista, porque el evolucionista no ve la contradicción, la contradicción es lineal, la contradicción es un círculo espiralado, avanza pero retrocede también. Y eso tiene que ver, a ver… ¿qué ejemplo poner?

A: La guerra…

GP: Bien, la guerra es consecuencia de lo que le precedió, pero, obviamente, no es un adelanto, no es que evolucionamos para la guerra. Es una regresión, pero también se empieza por lo que le precede. Es una regresión, y el término de la guerra, supónganse para egipcios, argelinos, que se independizaron después de la Segunda Guerra Mundial, fue una regresión, y después sirvió para acumular fuerzas y poder independizarse ¿se ve esto? Entonces dice, la opinión común no aprehende… aprehende, esa “h” quiere decir que es como que agarra, agarra conocimiento, lo tengo agarrado, porque lo comprendí, dice, no aprehende, no sabe, generalmente, liberarla o mantenerla libre de su unilateralidad. Típico en Hegel, si vos repelés las contradicciones, caés en la unilateralidad. Es esto o es aquello, otra vez la lógica formal, y se vislumbra un nuevo tipo de lógica. Es muy importante, y a ver si lo dice él acá, sí, dice: “para ver bajo la figura de lo polémico y de lo aparentemente contradictorio momentos mutuamente necesarios”. Porque vamos a decirlo con palabras históricas, ahí se mete Hegel y se mete Marx también, el desarrollo de las fuerzas productivas, término bien recurrente en la economía política clásica. Pasamos del telar manual al telar mecánico, en el barrio decimos qué bueno, eso lo decimos en el barrio; en la economía política decimos ¡qué desarrollo de las fuerzas productivas! Ahora, ese desarrollo, que algunos van a saludar y está bien, obviamente, la burguesía inglesa que impulsó eso, va a decir muy bien, ahora uno ve en este momento contradicciones, porque puede ser unilateral, viendo solamente felicidad y bien esto, y otro puede ver y acentuar el aspecto en que el desarrollo de las fuerzas productivas fue contaminación del medio ambiente, ¿se entiende? O sea, los dos son momentos de una totalidad, y los dos tienen parte de verdad: el que puede ser feliz porque ahorró tiempo y “viva el productivismo” y que contamina el medio ambiente también, ¿acá me siguen? No sé si fue el ejemplo más feliz….

GP: Sí, pero son momentos de una totalidad, a ver, ser unilateral significa que vos renegás de esto, por estar acá y no ves lo otro. ¿Por qué se peleaba Marx con los anarquistas o con los socialistas que lo precedieron? Y, hay que ver quién tiene razón, yo adelanto mi respuesta, para mí tiene razón Marx, pero no me crean a mí. ¿Por qué se peleaba? Porque les decía ustedes quieren volver a la época artesanal, está bien, yo estoy protestando con vos, que la máquina trajo problemas, sí, pero yo (Marx decía) opino que el desarrollo de las fuerzas productivas son el presupuesto, nada más que el presupuesto, de un mundo mejor.Un mundo mejor tiene que ser por intermedio de la industria, ahora eso no quita que voy a luchar por la conservación del medio ambiente, pero no es la máquina, es el sistema social quien lo daña ¿me siguen hasta ahí? Bueno, y hay otros que dicen en aras de las fuerzas productivas nos vamos a inmolar y sacrificar, vieron, el otro quería volver a la etapa artesanal, Heidegger quiere que todos vayamos a vivir a El Bolsón.

A: De cualquier elemento de progreso podemos sacar algo malo y algo bueno…

GP: Esto es unilateral, un aspecto, ¿no?, el otro aspecto también unilateral es decir que el ser humano tiene que inmolarse por el desarrollo de las fuerzas productivas. O sea, a ver… ¿vos cómo estás viviendo?, y, la verdad es que estoy viviendo para el diablo, estoy trabajando mucho, sí, pero el país tiene 14 millones de tractores nuevos, ¿se entiende? Y eso en gran parte fue la URSS.Yo me acuerdo de una película polaca, “El hombre de mármol”, ya con el título te asustabas. Porque ésa es la felicidad para el director del film: el hombre estaba en la industria pesada, 14 horas, y obviamente no le vayas a llevar la contra a lo que dice el capataz. Si el capataz te dice: el secretario general del Partido dijo que de acá al 20 de julio hay que producir 10.000 tractores, tenés que producirlos. Y cuando después te das cuenta de que el secretario del Partido Comunista, tiene dos casas, dos autos y vos laburante, no decidís nada, saben cómo boicoteás los tractores. Sabés la bronca que te da. Tomamos ejemplos concretos, pero teniendo la matriz filosófica, vieron qué importante es la matriz filosófica, evitamos caer en unilateralismos o reduccionismos. Lo que pasa es que a veces es lo más difícil de lograr. Y Hegel dice eso, cuando uno lo lee y saca esa maleza de redacción y lo lee más de una vez, tiene todo el tiempo del mundo, está diciendo eso. Son momentos mutuamente necesarios, porque puede ser la máquina, pero también la máquina es expulsión de empleo. ¿Cómo resolvemos eso? Hay una contradicción que se tiene que resolver; es tan importante la contradicción, pero de la contradicción hay que salir, no es contradictorio lo que digo, valga la redundancia. El motor de la vida es la contradicción, pero si vos estás toda la vida contradiciéndote, qué hago, le hablo o no le hablo, la invito a no la invito a salir, terminás en la esquizofrenia, de ahí hay que salir. Una vez que te decidiste, entrás en una nueva contradicción, porque le hablaste y descubriste que detrás de su apariencia de damisela linda tiene un carácter de porquería, o si no le hablaste te vas a lamentar toda la vida porque viste a tu amigo que sale con ella ahora, ¿no? El problema es que la contradicción es necesaria, pero de ahí hay que salir, no hay que estacionarse ahí. Bien, son las 15.01, yo voy a terminar acá, pero íbamos a llegar a la página 15 y llegamos a la 8, somos como los tractores en la ex URSS, íbamos a hacer 1.000 e hicimos la mitad, ja ja. Hasta la próxima.

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