Exigen un piso en paritarias del 40%

En un comunicado, la Corriente sindical 18 de Diciembre exigió un salario mínimo de 60 mil pesos y pisos de aumento en las paritarias del 40%.

La declaración completa:

 

Que se reúna ya el consejo del salario mínimo

Por un salario mínimo vital y móvil de 60.000$

Por un piso en paritaria del 40% de aumento sin cuotas y con cláusula gatillo

La guita no alcanza para nada. La inflación no para, el aumento en los precios de los alimentos no va por ascensor, va por avión. La carne se ha convertido en un artículo de lujo, solo comemos “polenta Alberto”. Hasta los precios de la fruta y verdura dan miedo.

Mientras los políticos tradicionales juegan con barro y se tiran con el vacunatorio vip y los otros les tiran con “ustedes no hablen que decían que la vacuna era veneno”, los trabajadores estamos atrapados entre la pandemia del virus, la pandemia de la inflación, la pandemia de la desocupación, de la precarización laboral, de la flexibilización y los bajos salarios, realmente la estamos pasando mal. Con pandemia o sin pandemia los privilegiados son los mismos de siempre: los políticos tradicionales, empresarios y demás amigos del poder.

El gobierno: ¿“con dios y con el diablo”?

Ante esta situación el gobierno se reunió con los sectores de la producción y el trabajo. Estuvo con la mesa de enlace, con los empresarios más importantes del país y con las centrales obreras. Luego convocó y creó el consejo económico y social.

Todos salieron contentos, pero nosotros los laburantes, ¿tenemos algo para ponernos contentos?

Los del “campo” dijeron que ellos no tienen nada que ver con la inflación y se fueron con el compromiso de que no les van a subir las retenciones, ni a poner cupos para la exportación.

Los empresarios no fueron tratados como formadores de precios y reclamaron vacunas para no pagar más a los licenciados y dejar de tener costos excesivos. A los empresarios la inflación les jode, pero no tanto, ellos no tienen que esperar ninguna paritaria para remarcar los precios, cambian la lista y punto.

La CGT y las CTAs se fueron contentos porque les prometieron paritarias libres pero que no excedan un 3 % por arriba de la inflación pautada por el gobierno, que es del 29%, es decir un techo virtual del 32 % anual. Obvio, los burócratas creyeron lo que nadie cree: que la inflación este año va ser del 29 %, cuando en los tres primeros meses del año va a estar cerca al 12 % o más.

También se fueron contentos porque el chamuyo de su gobierno les sirve para la tribuna. “Vamos a recuperar salario paulatinamente” es el mensaje común del gobierno y los sindicalistas, el único problema es que, de ser cierto, cosa que dudamos, a ese ritmo tardaremos mil años en recuperar algo.

Pero como es “su” gobierno se fueron con un regalito extra para ellos: se prorrogan todos los mandatos y se suspenden todas las elecciones sindicales por 6 meses más. Es decir, ni siquiera la restringida y muchas veces fraudulenta democracia sindical nos dejaron.

El 27 de marzo se trató la ley que sube el piso del impuesto a las ganancias (4ª categoría)  a algo cercano a los $150.000 brutos el proyecto pasó al senado. En realidad hay que eliminar el impuesto al salario, pero esta medida beneficia a un sector minoritario de los trabajadores y no al conjunto como presentan los amigos del gobierno.

Por arriba el gobierno tiene frases lindas para quedar bien con todos, todos aplauden, pero por abajo….

Los que sufrimos somos los laburantes, no se puede estar bien en los hechos “con dios y con el diablo”, se está con los de arriba o se está con los de abajo.

Cada día que pasa el gobierno va dejando claro que está con los de arriba y para los de abajo tiene algunas frases lindas y algún que otro gesto y no mucho más.

Los datos de la realidad según cifras oficiales

La línea de pobreza, en febrero, para una familia tipo es de: $57.992 para no ser pobre.

La línea de la indigencia para una familia tipo es de: $24.575 solo para comer y si compras con precios cuidados.

El básico de la UOM es $36.000 por mes para el operario simple, es decir, un sector importante de los metalúrgicos cobra por debajo de la línea de pobreza.

El salario mínimo vital y móvil a partir de marzo es de $21.600, para no ser pobre tenés que ganar 2,5 salarios mínimos.

La jubilación mínima es de $19.032,19. La mayoría de nuestros viejos están en la indigencia, y si no lo están es por la ayuda de la familia.

Un plan social: es de $10.000, son doblemente indigentes.

NO hay más IFE, ni ATP. Los pobres en el país somos 46 % de la población, algo más de 20 millones personas, de trabajadores y sus familias.

La desocupación aumentó a pesar de la prohibición de los despidos, se perdieron más de 300.000 puestos de trabajo en blanco. Ni que hablar de los que se perdieron en negro.

“Las penas son de nosotros, las vaquitas son ajenas”

Todas las paritarias arrancan de años de pérdida de poder adquisitivo, el piso salarial del país es de indigencia. Siempre con distintos argumentos, somos los trabajadores los que tenemos que perder y que esperar, pero parece que la espera no tiene fin.

Y mientras las penurias nuestras crecen a diario, a otros les crecen las cuentas bancarias. Es mentira que en la pandemia todos perdimos, algunos dejaron de ganar algo y otros ganaron como nunca.

En plena pandemia los laboratorios remarcaron hasta un 1400 % los remedios y tuvieron ganancias extraordinarias. Las empresas on line, tipo Mercado Libre, Rapi, Globo, etc. se llenaron de guita, mientras los pibes y pibas en bici o en moto arriesgan la vida por moneditas.

Los del campo la están levantando con pala, la soja está cerca de su máximo histórico, además de los curros de contrabando y la subfacturación de exportaciones al Paraguay. Los frigoríficos exportadores no dejan de facturar en dólares. Las automotrices aumentaron el precio de los coches por arriba de la inflación y las unidades subieron en dólares. Los bancos siguen haciendo negociados financieros extraordinarios. Los bonistas ganaron, el FMI está en la lista para renegociar, pero mientras tanto sigue cobrando verdes cash. Todos los que fugaron tienen bien guardados los dólares en el extranjero y nosotros no llegamos al día 10.

Ponerse de pie

En estos momentos hay varios conflictos importantes como el de los trabajadores autoconvocados de la salud de Neuquén que vienen luchando contra la miseria que firmó ATE del 12%. O como el caso de los trabajadores del frigorífico ArreBeef que hace un mes que están en lucha contra la patronal y el burócrata de su sindicato, Luis Pérez, que los llevó a ganar quincenas miserables.

Pero hay muchos conflictos más, como el del Hospital Larcade de San Miguel, o el de los compañeros de Just en La Matanza, o como la clínica San Andrés de Tres de Febrero contra el cierre, etc

Ese es el camino: pelear desde abajo, organizarse en asamblea por nuestros justos derechos. Es interés de todos que estas luchas ganen por eso la enorme solidaridad que están recibiendo.

Por una gran campaña por un mínimo de $60.000

Los Cavalieri, los Caló, los Martínez, los Rodríguez, los Daer, los Pignanelli, los Baradell, los Yasky, los Peidró, los Godoy no nos representan, no son la voz de nuestras necesidades, ni menos los dirigentes que se pongan a la cabeza de la lucha.

Hay que poner la verdadera voz de los trabajadores en la calle, en las fábricas, en las oficinas, hay que hacer sentir nuestros reclamos, hay que imponer asambleas donde se pueda; impulsar delegados de los trabajadores, escrachar los baños: hay que hacer una gran campaña por un paro nacional que unifique a todos los trabajadores por un salario mínimo vital y móvil a de 60.000$, y piso de un 40% sin cuotas y con cláusula gatillo para todas las paritarias, y demás demandas obreras. Esa es la única manera de que haya paritarias verdaderamente libres, mientras el piso salarial esté en la indigencia no habrá paritarias libres.

El salario mínimo vital y móvil lo fija el Consejo del Salario que se reúne en abril, por eso es el momento de salir a exigir un plan de lucha y asambleas para imponer un paro general; para que la voz de los trabajadores sea escuchada y no la de los dirigentes tradicionales que están entre los VIP del país y no entre nosotros.

Para esto te llamamos a organizarte en la Corriente Sindical 18 de Diciembre, una corriente de los trabajadores, antiburocrática, clasista, independiente de todos los gobiernos y luchadora para poner en pie una campaña en defensa de nuestro salarios y condiciones de vida.

Exijamos a todos los gremios, a la CGT y las CTAs un paro nacional.

Asambleas en todos los lugares de trabajo.

Por un salario mínimo vital y móvil de 60.000 pesos.

Por un piso en paritaria del 40% sin cuotas y con cláusula gatillo.

Basta de despidos, que se cumpla la prohibición.

 

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