Amenaza imperialista

«Esta noche una civilización entera morirá»: brutal provocación de Trump

Mientras profundiza la agresión contra Irán, Trump lanza amenazas de destrucción desenfrenada horas antes del vencimiento del plazo de su ultimátum.

La provocación de Trump es desesperación para intentar que Irán finalmente acepte su abritrario ultimátum. Es una manifestación de fuerza militar pero extrema debilidad política: la agresión comenzada en febrero se ha convertido en una crisis permanente para la Casa Blanca. Cuando quedó claro que Teherán iba a mantener su posición independiente, sin rendirse incondicionalmente por una sola agesión militar ni por el asesinato de Jamenei, se quedaron sin planes.

“Esta noche una civilización entera morirá, para no volver jamás. No quiero que eso suceda, pero probablemente ocurrirá” provocó en su red social Truth Social. “Sin embargo, ahora que tenemos un cambio de régimen total, donde prevalecen mentes diferentes, más inteligentes y menos radicalizadas, tal vez pueda suceder algo revolucionario maravilloso, ¿quién sabe? Lo descubriremos esta noche, en uno de los momentos más importantes de la larga y compleja historia del mundo. 47 años de extorsión, corrupción y muerte llegarán a su fin. ¡Dios bendiga al gran pueblo de Irán!“

En un mismo mensaje habla del «gran pueblo de Irán» y sobre hipotéticas «mentes diferentes» que quieran colaborar con él en el mismo mensaje en el que dice que «esta noche una civilización entera morirá». No es la invitación a colaborar más convincente del mundo.

Hablar del «gran pueblo de Irán» mientras se lo amenaza con la completa destrucción es bastante ilustrativo de la situación. Mientras usan las manifestaciones populares de diciembre y enero como una de sus excusas para la agresión, Washington (y Tel Aviv) ponen en evidencia que son su hartero enemigo.

Una crisis política para Trump y el ultimátum a Irán

La desesperación es obvia. Con la agresión de febrero, el trumpismo esperaba forzar rápidamente a Teherán a adoptar una posición de sumisión como lo habían logrado con Caracas tras el secuestro de Maduro. Trump quería resolver décadas de tensión en una de las zonas más conflictivas del planeta de manera rápida y a bajo costo, tanto para reforzar su proyecto de imperialismo territorial como para poder mostrar un triunfo fácil en la política interna. Le salió todo muy mal.

En lugar de tener un triunfo fácil, consiguió empantanarse en un conflicto largo y costoso. El régimen de Teherán no solamente respondió militarmente, también impuso un duro golpe económico con el cierre del estrecho de Ormuz. Y Trump pasó semanas con amenazas, pedidos de ayuda a sus aliados, desprecio a sus aliados, declaraciones sobre negociaciones avanzadas, nuevas amenazas, y así.

Trump sencillamente no tiene las condiciones políticas para desatar una nueva guerra en regla en Medio Oriente, con intervención de tropas sobre el terreno. Decíamos en la declaración de la Corriente Internacional Socialismo o Barbarie que «el consenso total tanto popular como entre las clases dominantes yanquis para con las guerras de Bush no existe en absoluto en las guerras de Trump. Al contrario, cada paso de agresión externa que da el trumpismo desgarra más y más internamente el tejido político estadounidense, con todos sus consensos».

Efectivamente, Trump no quiere desatar la guerra real con la que viene amenazando porque eso puede implicar la derrota definitiva todas sus aspiraciones políticas. Pero a la vez quiere poder mostrar que su movimiento ofensivo no es completamente derrotado. No puede.

El ultimátum de rendición a Irán es una respuesta de crisis a esa realidad. “Tenemos un plan, gracias al poderío de nuestro ejército, en el que cada puente en Irán será diezmado antes de las 12 de la noche mañana, y todas las centrales eléctricas de Irán quedarán fuera de servicio ardiendo, explotando y para no volver a utilizarse jamás”.

Laa respuesta del régimen iraní fue no darle a Trump una salida política fácil. “Las retóricas groseras, arrogantes y las amenazas infundadas del delirante presidente de Estados Unidos, que surgen del callejón sin salida en la que se encuentra y buscan justificar las derrotas sucesivas del ejército estadounidense, no tendrán ningún efecto en la continuidad de las operaciones ofensivas y contundentes de los combatientes contra los enemigos estadounidenses y sionistas, ni podrán reparar la deshonra y la humillación de Estados Unidos en la región de Asia Occidental”.

Trump lanza su ultimátum a Irán no por fuerza militar sino por debilidad política.

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