Ni Una Menos

¡Es femicidio! y Milei es el responsable ideológico

El gobierno de Milei niega la violencia de género y quiere hacernos creer que no existen los femicidios. La campaña por englobar como homicidio a los asesinatos de mujeres por ser mujeres, se complementa con los discursos que insisten en que habrían bajado las cifras de los femicidios. La realidad es que en Argentina una mujer es víctima de femicidio cada 31 horas. A pocas horas de un nuevo Ni Una Menos, el movimiento feminista se prepara para estallar las calles por Agostina, Dulce, Noelia y por todas.

Esta movilización de Ni Una Menos promete estallar las calles de todo el país. Se trata de un 3J donde la sociedad está al rojo vivo por Agostina Vega, la joven cordobesea de 14 años que fue víctima de femicidio. Todo el desarrollo del caso solo colabora a reafirmar lo que el gobierno oscurantista de Milei se esforzó en negar desde el primer momento: el patriarcado existe y mata a las mujeres. El femicidio de Agostina es un ejemplo palmario de cómo el Estado patriarcal abandona a las mujeres y niñeces. Las nuevas noticias así lo confirman: la autopsia reveló que el femicida abusó sexualmente de ella, la asfixió y descuartizó.

Mencionamos esto porque el ensañamiento contra las mujeres tiene nombre y apellido: es el patriarcado. No fue cosa sencilla en la historia de las mujeres ponerle nombre a la opresión que sufrían todos los días. Las distintas olas del movimiento feminista aportaron a la comprensión de nuestra opresión para poder combatirla. De esta manera, se consiguieron victorias históricas que hoy los gobiernos oscurantistas de la ultraderecha quieren barrer por tierra.

La ministra de seguridad Alejandra Monteoliva, en conferencia de prensa calificó el femicidio de Agostina, como un homicidio (refiriéndose a los femicidios en general como “homicidios de víctimas mujeres”) y pidió “conocer la verdad completa” del caso, una clara alusión a poner la lupa sobre la víctima.  ¡El gobierno de Milei es un gobierno misógino que odia a las mujeres, nos considera ciudadanas de segunda y naturaliza que nos maten solo por el hecho de ser mujeres!

Uno de sus objetivos es destruir la concepción de femicidio que el movimiento feminista conquistó en Argentina. Hace once años, conquistamos que la violencia contra las mujeres no fuera considerada un tema “pasional” o de “celos”, sino un problema social y político. Con la movilización de cientos de miles, el movimiento feminista logró sacar el problema de la violencia hacia las mujeres de la esfera privada y personal hacia la esfera pública, en la cual se discuten los asuntos de la sociedad. A su vez, el Estado patriarcal y los gobiernos fueron denunciados como responsables y, por tanto, exigidos a dar respuesta.

El gobierno de Milei es responsable ideológico de los femicidios al propagar los discursos de odio que envalentonan a los violentos. Por un lado, hay un ataque ideológico sobre los consensos sociales conquistados en los últimos años por el Ni Una Menos y la Marea Verde, por lo cual el gobierno reproduce todo tipo de discursos machistas y misóginos.

En ese sentido, el discurso de Milei en Davos, en el cual vinculó la homosexualidad con la pedofilia, y dijo que las mujeres somos privilegiadas por tener una categoría propia que nombre nuestros asesinatos, va de la mano con los ataques contra el lenguaje inclusivo y la identidad de género, o el argumento de que la baja de la natalidad es culpa de las mujeres; los ejemplos abundan en la batalla que el gobierno libra contra la “ideología de género”.

Por otro lado, el ataque ideológico tiene como correlato un ataque que se traduce materialmente en el desmantelamiento y desguarecimiento de todo tipo de programa o política pública que tienda a intervenir contra la violencia hacia las mujeres. Tiene sentido desde el punto de vista del gobierno, es decir, ¿por qué destinarle fondos a algo que no existe? Así se vienen desmantelando todos los programas para prevenir la violencia, los refugios o subsidios para las víctimas, los observatorios y los registros estadísticos. Por supuesto, esto conlleva todo tipo de consecuencias barbáricas que el gobierno quiere invisibilizar.

En este contexto, ante el caso de Agostina Vega, el mismo gobierno negacionista del patriarcado y los femicidios salió a decir que “con Milei hay menos femicidios”. Por su lado, Milei y sus funcionarios difundieron en redes un gráfico en el que, aunque hay más crisis y menos organismos de contención en Argentina, hoy habría menos femicidios.

En realidad, lo que bajó en la Argentina de Milei es el registro de los femicidios. En primer lugar, los registros siempre fueron pobres, nunca acordes a las cifras denunciadas por las organizaciones sociales. A eso se suma que los organismos (ya rudimentarios) destinados a atender la violencia hacia las mujeres vienen sufriendo un grave vaciamiento bajo este gobierno. Por ejemplo, antes el Ministerio de la Mujer relevaba los casos de violencia y ahora ya no existe. De más está decir que la claridad numérica por parte del gobierno que dibuja los datos de inflación es cuestionable.

Además, hay una cuestión fundamental que es política. Milei es negacionista del patriarcado, y esto se traduce también en el ámbito judicial (el Poder más permeable a los vaivenes políticos) que no caratula como femicidios casos que claramente lo son. El fiscal Garzón tardó casi una semana en caratular correctamente la causa de Agostina, y fue solo por la presión social de familiares, amigues, y el movimiento feminista.

Los ejemplos abundan cuando se trata de no llamar a la violencia contra las mujeres por su nombre. Baste recordar el triple femicidio de La Matanza que el gobierno quiso instalar como “crimen narco” para negar que se trataba de tres pibas jóvenes en situación de explotación sexual, violadas y torturadas por sus proxenetas. Lo que más pone en jaque al gobierno es que el femicidio de Agostina demuestra que todas las ideas negacionistas del patriarcado son falsas. Existe el patriarcado. Existe la violencia hacia las mujeres. Existen los femicidios.

Pero también existe la lucha del Ni Una Menos, un movimiento feminista y una sociedad que se sigue indignando frente a cada de horror y que sale a las calles para exigir justicia y basta de violencia. La convocatoria para esta tarde va a ser una nueva demostración que no hay retroceso en nuestras conquistas, que vamos a seguir denunciando a este gobierno misógino, y luchando contra toda forma de violencia.

#NiUnaMenos

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