La invitación de Milei a Lamelas a un gesto público de apoyo confirma la orientación de la diplomacia lamebotas. Si hay algo que define a este gobierno, además de su odio a los explotados y oprimidos del pais y ser una banda de delincuentes organizados en todos los puestos del gobierno, es su completa entrega al gobierno de Donald Trump.
Si algo faltaba para comenzar el año era una reunión, bastante apresurada, con el embajador Peter Lamelas en la Quinta de Olivos, con el objetivo de charlar el apoyo -incondicional- del país al ataque imperialista de Estados Unidos e Israel sobre Irán.
El encuentro tuvo como uno de sus ejes el alineamiento del país al presidente norteamericano, además de tratar de pedir, de rodillas, un gesto político: una visita del Secretario de Estado, Marco Rubio, al país. Milei no se siente presidente sino virrey representante de Trump.
Hace poco le habían dado también a Trump un acuerdo comercial de completa sumisión: “…El «acuerdo» incluye 133 obligaciones para Argentina, 8 deberes mutuos y 2 obligaciones para Estados Unidos. Ni más ni menos. No hay ninguna reciprocidad, Milei pone a la Argentina de rodillas frente a Trump.” Milei abrió las sesiones lamiéndole las botas a su «par” yanqui y le dio un puesto privilegiado durante la misma apertura al embajador Lamelas. Si este se lo pidiera, Milei le entregaría su madre con moño y dando las gracias al mandatario estadounidense.
Y Trump ni siquiera se gasta en darle ninguna satisfacción a Milei. En este momento no está confirmada la llegada de Rubio al país, que si iría a Chile para la asunción de Kast. Desde La Nación informaron que, según la Cancillería, “…Esto es minuto a minuto…” (“Milei recibió al embajador de Estados Unidos…”, La Nación).
Aun así, el gobierno tiene algo con que complacerse si Rubio hace un viaje corto solo a Chile: una reunión de aliados –títeres- de Trump en Miami. Pero no cualquier reunión, una reunión de “Alto Nivel”, según la definió el gobierno yanqui, con los presidentes: Peña de Paraguay, Paz de Bolivia, Bukele de El Salvador, Noboa de Ecuador y Asfura de Honduras.
Lo único “alto” es el “nivel” de alineación política con Estados Unidos, en particular con Trump. “Alto nivel” de cipayismo, con su mejor representante en Javier Milei. Pero vamos más allá, esta reunión es tan importante que se realizará en uno de los lugares de más importancia del gobierno de Estado Unidos: El hotel y campo de golf de Donald Trump…
La política de Milei es involucrar a la Argentina en una agresión unilateral a una nación soberana con la que no tiene nada para ganar y mucho para perder. Es un agente directo de intereses completamente ajenos a toda soberanía. Tal como marcó Roberto Saenz, “…Trump y Netanyahu atacan impunemente Irán. La excusa es su programa nuclear y que de esta manera ayudarían al pueblo iraní a emanciparse del régimen de los Ayatolás. Pero ningún pueblo puede ser emancipado desde arriba y desde afuera y menos que menos en manos de asesinos como Trump y Netanyahu, que tienen sus manos manchadas de sangre del pueblo palestino…” (“Frente a la agresión imperialista de Estados Unidos e Israel contra Irán”, Roberto Saenz, IzquierdaWeb)
Una vez más, nos compromete en algo que solo beneficia a Estados Unidos e Israel, en tanto potencias imperialista y colonial, pone el nombre de Argentina en la lista de cómplices de la agresión a la soberanía de otro país. Es un escarnio histórico de un gobierno que no representa deiplomáticamente otro interés que el del trumpismo. Las serpiente de la bandera «libertaria» es un gusano arrastrándose frente a la bota trumpista.




