Francia

Elecciones municipales: el derrumbe del macronismo y la emergencia de una creciente polarización política

Este domingo (15) se realizaron las elecciones municipales en Francia, en las cuales el "centro" oficialista de Macrón se derrumbó y aumentó la votación para los partidos de derecha y de izquierda reformista.

Los resultados de la primera vuelta de las elecciones municipales muestran un panorama político francés en plena recomposición. Es evidente que los resultados son provisionales y fragmentarios, dada la naturaleza de esta elección descentralizada, con enormes desigualdades entre las más de 35.000 circunscripciones municipales. Sin embargo, es posible extraer algunas conclusiones rápidas a partir de los primeros resultados electorales.

El primer elemento a destacar de esta elección es la abstención. Aunque la tasa de participación es más alta que en 2020 —comicios que se desarrollaron en condiciones excepcionales debido a la pandemia—, la abstención sigue siendo un rasgo central de las municipales: la participación se estima en un 56%, un retroceso significativo respecto del 63,6% de 2014. La baja participación es sintomática de la profunda crisis de representación política que afecta a Francia desde hace años.

El segundo eje de análisis es el derrumbe del campo presidencial, es decir, del proyecto “centrista” que buscaba evitar los “extremos”: «Durante mucho tiempo principal animador de la retórica del “arco republicano”, que excluía tanto a la extrema derecha como a LFI, el partido presidencial parece ahora fuera de juego en una confrontación izquierda-derecha que se desarrolla en gran medida sin él. El secretario general de Renaissance, Gabriel Attal, por más que haya comentado la “progresión inédita de la extrema derecha y de la extrema izquierda en esta elección municipal”, su partido ya no está en condiciones de arbitrar. Otra lección de las municipales que podría pesar mucho en 2027.» (Julie Carriat, Le Monde).

Las declaraciones de Attal confirman el fin de ciclo del macronismo como proyecto político. Los partidos que componen la alianza presidencial no lograron incidir ni imponer sus “candidaturas republicanas”, cuyo objetivo era evitar la polarización política. Esta polarización se expresó por fuera del campo presidencial, favoreciendo el ascenso de otras formaciones electorales. Esto se explica porque, para los partidos de la burguesía, las municipales funcionan como una especie de encuesta anticipada de las presidenciales de 2027. Los macronistas no lograron imponerse en ningún lugar, mientras Macron estará ausente de las próximas presidenciales.

La extrema derecha obtuvo resultados no despreciables en varias ciudades importantes, especialmente en Marsella, donde el Rassemblement National (RN) alcanzó el 35%. Las formaciones políticas de Le Pen-Bardella, Ciotti y Zemmour lograron importantes votaciones sobre la base de discursos de odio, racistas y reaccionarios: «En Perpiñán, Louis Aliot gana en primera vuelta con el 50,61% (…) La dinámica del RN es particularmente visible en el Sudeste. En Toulon, Laure Lavalette llega ampliamente en primer lugar con el 42,05%. En Niza, Éric Ciotti (UDR, aliado del RN) registra el 43,43% de los votos.» (Valentin Ledroit, Toute l’Europe).

De este modo, una parte del descontento con el gobierno de Macron se expresa de forma reaccionaria hacia la extrema derecha, en un contexto de creciente normalización del RN. Asimismo, Los Republicanos, con un peso electoral significativo a nivel nacional, tienden a unificar sus candidaturas reaccionarias con la extrema derecha, lo que intensifica aún más la polarización política.

En cuanto a la izquierda institucional, la novedad es el avance de La France Insoumise en varias ciudades, en particular con la victoria de Bally Bagayoko en Saint-Denis, con más del 50% de los votos en primera vuelta. Cabe recordar que esta organización estuvo casi ausente en las últimas municipales. El cambio de estrategia de los insumisos —especialmente la intención de utilizar las municipales como trampolín para la campaña de Mélenchon en 2027— ha modificado el escenario electoral. El “duelo” entre el Partido Socialista y La France Insoumise ha sido instrumentalizado para definir la preparación de la campaña presidencial, ya que ambas organizaciones aspiran a acceder a la segunda vuelta. Por su parte, Los Verdes y el PCF optaron por alinearse con los insumisos o con los socialistas, según el oportunismo electoral en cada circunscripción. En cualquier caso, las organizaciones de izquierda podrían unificar sus listas de cara a la segunda vuelta en las principales ciudades.

Desde el lado de la izquierda revolucionaria, la fragmentación del NPA y la casi disolución electoral del NPA–L’Anticapitaliste dentro de listas de la izquierda institucional han debilitado el peso electoral de la izquierda anticapitalista en comparación con elecciones anteriores.

Sin embargo, esto no implica en absoluto un debilitamiento de la combatividad de nuestra clase social. Por el contrario, mientras los políticos de derecha y los medios intentaron presentar a La France Insoumise como una fuerza de “extrema izquierda”, una gran parte de la población acudió a votar para apoyarla frente a las candidaturas de la extrema derecha. Esto da cuenta de una polarización política que también puede abrir espacio para el desarrollo de una verdadera izquierda revolucionaria, cuya reconstrucción es necesaria en Francia.

Por su parte, las candidaturas de Lutte Ouvrière, a pesar de su “rutinismo tradicional”, lograron obtener cerca de 75.000 votos y alrededor de 24 concejales municipales.

Las elecciones son siempre una imagen distorsionada de la lucha de clases. Las municipales nos ofrecen una fotografía electoral de la polarización política, entre la campaña de seguridad y “anti antifascista” de la extrema derecha y la elección de un alcalde de origen maliense en la ciudad más popular del país. La primera vuelta de las municipales muestra el balance del derrumbe del macronismo (tras diez años de intensas luchas sociales) y la emergencia de una polarización política en sintonía con una nueva era internacional de los “extremos”. En este contexto, la reconstrucción de una izquierda revolucionaria anticapitalista es una tarea urgente para preparar las luchas venideras en un clima de creciente polarización política.

Seremos directos: Te necesitamos para seguir creciendo.

Manteniendo independencia económica de cualquier empresa o gobierno, Izquierda Web se sustenta con el aporte de las y los trabajadores.
Sumate con un pequeño aporte mensual para que crezca una voz anticapitalista.

Me Quiero Suscribir

Sumate a la discusión dejando un comentario:

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí