El mes de mayo arranca con aumentos en todo. Subas en transporte, prepagas, agua y servicios, que vuelven a presionar el costo de vida. Si tenemos en cuenta los elevados niveles de inflación (que el fracaso del modelo mileísta no logra frenar), estos nuevos aumentos se perfilan como peligrosos factores de presión para los precios en general.
Así, el poder viajar al lugar de trabajo, sostener una casa, o incluso algo tan esencial como satisfacer las necesidades más básicas de cada uno, se vuelve un “lujo”. Y ni hablar de llegar a fin de mes, algo que ya parece una fantasía lejana.
Veamos cuales son los rubros que presentan aumentos y subas en esta temporada.
Agua:
El Ente Regulador de Agua y Saneamiento (ERAS), fijó mediante la Resolución 14/2026, un tope del 3% mensual para las actualizaciones de AySA en el AMBA entre mayo y agosto, tras la decisión oficial de poner un tope a los ajustes para evitar un salto brusco en las facturas. Pero, de todas formas, la medida forma parte de una estrategia para continuar con la recomposición tarifaria de manera gradual, es decir, de “dosificar” el ajuste por cuotas.
De esta manera, la factura promedio sin impuestos rondará los $29.967, con variaciones según la zona y manteniendo beneficios como la Tarifa Social para sectores de menores ingresos.
Prepagas:
Las empresas de medicina privada informaron nuevas subas en sus cuotas, que oscilarán entre el 3% y el 3,9%. La actualización abarca a Accord Salud, Avalian, Federada Salud, Medicus, Medifé, Omint, PreMedic, Prevención Salud, Sancor Salud y Swiss Medical. Galeno ya anunció que aplicará un aumento del 3,2% y OSDE, el 3,3%.
Combustibles:
Por el decreto 302, desde el 1° de mayo los combustibles suben por impuestos unos $ 11 por litro de nafta y $ 9 por litro de gasoil. Se trata de una actualización parcial: el grueso del ajuste quedó diferido para el 1 de junio. El trasfondo es el acuerdo que las petroleras mantienen vigente hasta el 16 de mayo, por el que se comprometieron a no trasladar al surtidor las variaciones del crudo internacional.
El compromiso surgió tras el salto de hasta 25% que registraron los precios en marzo, cuando la guerra que desató el imperialismo estadounidense contra Irán llevó el barril a más de U$S 110. Con el petróleo en niveles similares, en el sector calculan que los precios locales acumulan un atraso de hasta 15% frente a los valores previos a la guerra.
Alquileres:
En mayo actualizan los contratos firmados bajo dos modalidades vigentes desde la derogación de la ley de alquileres en diciembre de 2023.
Los que ajustan cada cuatro meses por IPC tendrán una suba del 12,56%, equivalente a la inflación acumulada del último cuatrimestre según el INDEC. Los firmados bajo el índice Casa Propia desde noviembre de 2023, recibirán su quinto y último ajuste semestral: 15,13%. Los contratos que pactaron libremente actualizaciones por ICL y tienen vencimiento en mayo, subirán 9,32%, por debajo de la inflación (para una visión más general del aumento de los alquileres ver esta nota).
Telecomunicaciones:
En el rubro comunicaciones, Movistar aplicará un aumento del 3,5% en los planes móviles a partir de mayo. El resto de las empresas de telecomunicaciones anticiparon subas de hasta 4,5%, con diferencias según el servicio y la operadora.
Transporte público:
La “vedette” entre los aumentos. Si ya se hacía difícil enfrentar los elevadísimos costos de vida, peor va a ser si encima no podés pagarte el boleto para ir a trabajar. Colectivos, subte y peajes ajustan 5,4% desde el 1 de mayo en la Ciudad de Buenos Aires, siguiendo el esquema de actualización mensual atado al IPC más un 2% adicional.
El boleto mínimo de colectivo con SUBE registrada pasará de $715,24 a $753,74 para recorridos de hasta 3 km. El subte irá de $1.414 a $1.490. Sin tarjeta nominalizada, el viaje costará $2.369,10. En cuanto a los peajes, las autopistas 25 de Mayo y Perito Moreno costará $4.319,63 (normal) y $6.121,62 en hora pico, mientras que la autopista Arturo Illia llegará a $1.799,66 (normal) y $2.544,99 en pleno horario de congestión.
En territorio bonaerense, el aumento se aplicará desde este lunes y alcanzará a las líneas provinciales. El boleto mínimo pasará de $871,30 a $918,35, mientras que los recorridos más largos superarán los $1.000.
Estos aumentos se producen en medio de una crisis del transporte público, que va desde la reducción de las frecuencias de los colectivos hasta el colapso de los trenes y los subtes. Tras semanas de denuncias de inconvenientes para viajar por parte de los usuarios, los empresarios del rubo de transporte, en un afán de desligarse de sus responsabilidades, amenazaron con reducir la frecuencia a la mitad de la capacidad habitual si el gobierno no cumplía con sus exigencias, tirándole la pelota a Milei.
Desde Casa Rosada, por su parte, también se lavan las manos, desconociéndose del conflicto. ¡Ninguno de los funcionarios de la mesa chica de Milei se pronunció al respecto!
Al igual que con otros servicios referidos previamente, ambos son garantes de la pésima calidad de las estructuras que administran, y no se hacen cargo de las pésimas condiciones a las que someten a los usuarios. Los empresarios y el gobierno hacen y toman decisiones, los que pagan las consecuencias son los trabajadores.
Por el momento, no se confirmaron los nuevos cuadros tarifarios para electricidad, gas e internet en el AMBA. Sin embargo, se espera que también registren ajustes en línea con la política de actualización gradual.
Y colorín colorado, el bolsillo de las familias de trabajadores queda otra vez agujereado. Con tarifas liberadas y con salarios congelados, este mes de mayo la economía de los de abajo no escapa de la “motosierra” de Milei y las ansias de los empresarios de lucrar a costa de la clase trabajadora.
Es necesario que las centrales sindicales dejen de dormir la siesta y llamen a un paro activo por tiempo indeterminado, para derrotar el plan de ajuste y los tarifazos. Basta de pasividad y de llamar a concentraciones donde no se logra absolutamente nada.




