El empobrecimiento de los trabajadores bajo Milei nunca tiene descanso. La política mileísta es aplanar sistemáticamente los salarios para que siempre pierdan contra la inflación. Y lo hacen con la intervención directa del Estado para que así sea.
La mayoría lo confirma si miramos las últimas encuestas. Un relevamiento realizador por el Programa de Capacitación y Estudios sobre Trabajo y Desarrollo (CETyD) de la Universidad de San Martín pone en evidencia la situación de los salarios.
Paritarias (muy) por detrás de la inflación
Este relevamiento, que se realiza todos los meses, demuestra la constante caída del salario. El paneo toma una franja de referencia que comienza en septiembre pasado y termina con febrero del presente año.
En este marco de tiempo, en solo 2 meses las paritarias superaron a la inflación mensual: octubre y diciembre.
En octubre, la paritarias fueron de 2,7% y la inflación de 2,3%, mientras que en diciembre la situación fue de 3,2% y 2,8% respectivamente. En ambos casos la diferencia fue de 0,4% a favor de las paritarias.
Esta mísera ventaja se dio en un marco desolador: En septiembre, la paritarias quedaron 0,9% abajo, noviembre 1,3%, enero 1,2% y, en febrero, llegamos a la escandalosa diferencia de 2,1% debajo de la inflación.
Mientras la inflación sigue sin perforar el piso del 2,5% promedio de aumento mensual, incluso ignorando que el gobierno viene dibujando los números para mostrarlos a la baja, las paritarias están pisadas.
Desempleo y “Desempleo blue”
Por otro lado, está el desempleo. El último trimestre del año pasado, terminó en 6,6% según el INDEC. A ese número, se le puede agregar el “Desempleo Blue”, que alcanza al 13,8% de la población activa.
¿Qué es el “desempleo blue”? Es un concepto nuevo, impulsado por el Instituto Argentina Grande, que agrega otro tamiz al análisis del desempleo: “…Basándose en los microdatos de la EPH, el IAG identifica en lo que resulta un desempleo ampliado a quienes (1) buscan trabajar más horas; (2) han trabajado ninguna o muy pocas horas la última semana (son desocupados o subocupados); (3) las horas que trabajaron fueron en una actividad desprotegida y de alta precariedad. Queda expuesto que aquellas personas que trabajan pocas horas en empleos precarios (“changas”, trabajos en aplicaciones, etc.) mientras buscan otros trabajos son cada vez más…” (“Desempleo Blue”, Instituto Argentina Grande)
De esta manera, se logra agregar a una parte importante de la población que está en una situación de desempleo real y, lo más importante, muestra más cabalmente la realidad del mercado laboral, que el gobierno quiere ocultar.
¿Y dónde está la CGT? (¿Y las CTAs?)
Luego de ver –y sentir- los números que demuestran la caída del salario y alto desempleo, esas son las preguntas que nos viene a la mente.
La respuesta es simple: dejando pasar el ajuste, adaptándose a todo el plan del gobierno y cuidando sus kiosquitos (como durante el tratamiento de la reforma laboral), dejando tirados a los laburantes que sufren la llegada del fin de mes, que llega el día 15.
“…A la pregunta de ‘¿Cómo fue su situación económica el último mes?’, el sondeo muestra que un 39% respondió que no llegó a fin de mes, un aumento de 7 puntos porcentuales en comparación al mes anterior. A esto se le suma un 40% que llegó, una reducción de 5 puntos menos con respecto a enero.
Asimismo, el grupo de las personas que ahorraron representó el 20% de los encuestados, una contracción del 1% con respecto al mes anterior…” (“Las encuestas confirman que la crisis impacta a los hogares trabajadores”, IzquierdaWeb.)
FATE como catalizador de la bronca
Hay un hartazgo generalizado de los trabajadores respecto a su situación económica, de no llegar a fin de mes, estar precarizados o no saber si tendrán trabajo el mes siguiente. La lucha de FATE se convierte así en emblema de la resistencia a todo lo que vive la clase trabajadora argentina.
Es una lucha rodeada de solidaridad, no solo de los vecinos de la zona que tienen un vínculo histórico con la planta, sino de toda la sociedad que se ve reflejada en los trabajadores que resisten. “No quiero ser un muerto social” dijo el referente de la Lista Marrón, Jorge Ayala. La mayoría de los trabajadores tambien se siente identificada cuando escucha que, antes del cierre, estuvieron 15 meses sin aumento de sueldo.
Viendo los números de esta nota queda claro, no solo que es mentira que en Argentina haya alguna mejora económica, sino que desde la cúpula del gobierno se viene implementando un plan de guerra contra los trabajadores.




