El gobierno ratifica que profundizará los recortes de subsidios y tarifazos de la energía para los usuarios

Para tranquilizar al empresariado y confirmar que el ajuste sigue, el gobierno reforzó públicamente su objetivo de ajustar el sector para llevar al 0.5% del PBI los subsidios a la energía.

Desde la Secretaría de Energía reafirmaron su objetivo de seguir recortando subsidios a la energía durante todo el año, asegurándose que cada vez más sea el bolsillo del laburante que pague directamente las ganancias de las empresas.

El motivo de la aclaración es que esta semana hubo dudas sobre la consistencia del ajuste luego de un incremento en los envíos de fondos interanuales. Podría haber confusión y que se piense que hubo algún “aumento en los subsidios”. Pero no: el ajuste sigue en pie, y son los usuarios quienes lo están pagando. «La casta» eran los que calefaccionaban su casa con gas.

El objetivo dispuesto por la Secretaría es bajar al 0,5% del PBI el gasto del Estado en energía. Para eso, cada vez más se traslada el coste a los usuarios, expulsando a hogares de subsidios y aumentando las tarifas.

Buenas noticias para muy pocos

La razón de estas declaraciones es que, esta semana, economistas y consultoras notaron que este año se vio un gran aumento en partidas para subsidios energéticos. “Un informe de la consultora Economía y Energía estimó que los subsidios energéticos representaron el equivalente a US$1240 millones en el primer cuatrimestre, un incremento interanual de 105%.” (La Nación)

La explicación de la Secretaría de Energía es que, el año pasado, sucedió una distorsión por un pago hecho de forma extraordinaria de US$111 millones a CAMMESA en diciembre de 2024, pero destinado a cubrir gastos de enero de 2025.

De esta forma, los cálculos oficiales muestran que el gasto del primer cuatrimestre de 2025 seria US$694 millones, no los US$583 millones registrados. De esta forma, se redujeron los gastos el año anterior. Sacando esta diferencia, el interanual muestra un incremento del 76%. Para peor, hubo otros motivos para que suban las tarifas, como los aumentos internacionales por la guerra y la importación de gas estacional.

Pagan más los trabajadores y los pobres

Pero el ajuste sigue con viento en popa. Lo dejaron bien en claro, su objetivo sigue en pie y tienen un dato para probarlo: el usuario paga un porcentaje mayor del precio del servicio que años anteriores.

Los hogares financiaran este año una proporción mayor del costo de abastecimiento eléctrico, con una proyección del 64% este año. Como comparación, en 2024 el porcentaje era de 44% y, el año pasado, de 54%. Lo mismo se observa en el Mercado Eléctrico Mayorista. La evolución que se dio fue parecida: 63% en 2024, 76% en 2025 y una proyección del 79% este año.

Claro está que esta noticia solo contenta a los empresarios, que se volvieron “creyentes” en el superávit fiscal (siempre que no les toque a ellos sostenerlo), pero no los hogares más humildes que sufren cada aumento como una cachetada.

En total, más de 2,1 millones de hogares dejaron de recibir subsidios eléctricos. Del mismo modo, 900.000 dejaron de recibirlos para el servicio de gas natural por red. ¿Cómo lo hicieron? Depurando padrones y con el nuevo esquema SEF (Subsidios Energéticos Focalizados), que cambia las categorías y expulsa a beneficiarios.

Las cuentas públicas reflejan esto. Se pasó del 1,4% del PBI en subsidios energéticos en el 2024 al 0,6% en 2025. Es una reducción de US$5600 millones acumulados.

Y Milei quiere manotear todavía más el bolsillo de los trabajadores: pretenden limitar el régimen de Zona Fría con una reforma en el Congreso.

¿Cómo quedaron las tarifas?

Electricidad: los hogares sin subsidios pagan un promedio de $58.000 por mes. Quienes los conservan pagan $43.000. Con el cambio de sistema, además, se generó una distorsión. “…, lo que implica una reducción del 2% respecto de los usuarios previamente categorizados como de ingresos medios (Nivel 3) y un incremento del 15% respecto a los hogares de bajos ingresos (Nivel 2). Esto hizo que la tarifa media del sistema aumentara 13% en términos reales durante el último año.” (La Nación)

Gas: Los hogares sin subsidios pagan una factura promedio de casi $60.000 al mes. Los hogares subsidiados pagan $40.480, sucediendo lo mismo que el caso anterior, “un 11% más para quienes anteriormente integraban el Nivel 2 y un 3% más para los ex usuarios Nivel 3.” (La Nación)

Un superávit sostenido a costa de los trabajadores

El objetivo es sostener lo único con lo que puede pavonear el gobierno: el superávit fiscal. Casi todo el arco político burgués está de acuerdo, como están de acuerdo con sostenerlo a costa de los trabajadores.

Pero mientras a los trabajadores les sacan subsidios: ¿Y los patrones? Para ellos hay PBI de sobra. RIGI, quita de retenciones al agro, etc. ¿Acaso no les gusta el superávit los patrones rurales? Les encanta, pero que no salga de sus multimillonarios ingresos. No solo eso, si evaden los impuestos, ahora el gobierno les ofrece completa impunidad.

Las grandes mayorías que no pueden llegar a fin de mes y, además, padecen estos servicios destruidos pagan el ajuste. Mientras tanto, los dueños de las empresas prestadoras la levantan en pala, con o sin subsidios, mientras no reinvierten un peso. Así, el servicio colapsa cada dos por tres.

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