Con la prohibición del ingreso de periodistas a la Casa Rosada, las amenazas e insultos lanzados a los medios de prensa y sus trabajadores ya son censura e intimidación explícitas.
Si en su relato la «libertad» era solamente para los empresarios, ahora lo es solamente para los afines. El gobierno de encargó de dejar en claro que las noticias y opiniones que contradicen o discuten con sus actos u opiniones son objeto de escarmiento o censura.
La excusa es insólita: la denuncia hecha ante la Justicia presentada por la Casa Militar, que tiene a su cargo la custodia del presidente, declara que los trabajadores de prensa fueron encontrados realizando un “despliegue de actividades subrepticias e ilegales dentro de la Casa de Gobierno”. La excusa es la realización de una grabación en Casa Rosada.
No sabemos cuáles fueron esas “actividades” que molestaron tanto al Presidente, pero sí en qué fuentes se puede haber basado para sostener su acusación.
“La investigación realizada por la organización de medios de comunicación openDemocracy afirma que Rusia pagó miles de dólares a medios argentinos para publicar contenido contra la gestión de Milei. El artículo publicado la semana pasada sostiene que un grupo de tareas ruso, identificado como “La Compañía”, supuestamente desembolsó al menos 283 mil dólares por más de 250 notas y artículos de opinión publicados en 23 medios digitales.” (Democracia Abierta, 2 de abril 2026).
La excusa oficial habla de la actividad «ilegal» de los periodistas en Casa Rosada. Si es ilegal es que hay alguna ley que explícitamente lo prohibe. Nadie sabe cuál es esa ley, ni cuál fue la infracción, ni si hay una denuncia en curso.
«Repudiamos que se haya quitado la acreditación a las y los periodistas que trabajan en Casa Rosada. Ningún manotazo reaccionario va a tapar los fracasos de este gobierno» denunció Manuela Castañeira, referente nacional del Nuevo MAS. «Nuestra total solidaridad con las y los trabajadores de la prensa afectados! Defendemos incondicionalmente la libertad de prensa y el derecho a la información. Nos sumamos a la exigencia del restablecimiento inmediato de las acreditaciones a la prensa.»
Repudiamos que se haya quitado la acreditación a las y los periodistas que trabajan en Casa Rosada. Ningún manotazo reaccionario va a tapar los fracasos de este gobierno.
Nuestra total solidaridad con las y los trabajadores de la prensa afectados! Defendemos incondicionalmente…— Manuela Castañeira (@ManuelaC22) April 23, 2026




