Desde hace unas semanas se discute sobre los enormes problemas de endeudamiento en el país. Al respecto, Milei afirmó que “nadie les puso una pistola en la cabeza para que [las familias] se endeuden”.
Pero la realidad de los trabajadores y trabajadoras del país indica lo contrario, pues la mayoría afirma que apenas llega al día 20 del mes y, ante esto, el endeudamiento es una “estrategia” para afrontar los gastos de los diez u once días restantes. “Me sobra mes al final del salario”, un refrán popular que en la Argentina de Milei describe con precisión la vida cotidiana de millones de laburantes.
Así lo establece una encuesta realizada por el grupo Zentrix, que realizó un estudio a partir de la pregunta “¿Hasta cuándo te alcanza el salario?”. Un 61% respondió que sus ingresos le alcanzan, como máximo, para cubrir sus gastos hasta el vigésimo día del mes. En tanto, un 24% afirmó que logra llegar a fin de mes, mientras que solo un 13% aseguró que consigue ahorrar.
También, en el estudio se consultó sobre la percepción del ingreso frente a la inflación y los resultados son ilustrativos. Por ejemplo, el 86,1% de los encuestados sostiene que el salario no le gana a la inflación y un 68,8% considera como falso el índice de inflación que publica el INDEC, pues no refleja la variación de precios que se percibe cotidianamente en sus consumos (sobre las limitaciones del IPC ver esta nota en Izquierda Web).
A su vez, es interesante detenernos en ver la percepción de la economía. El 64% de las personas califican como mala o muy mala la situación económica del país, mientras que un 41,7% opinó lo mismo pero con respecto a la economía personal. En términos de expectativas, el 55,1% de los consultados opinaron que “lo peor está por venir”, contra un 24% que considera que “lo peor ya pasó”.
Por su parte, la consultora Equilibra sostiene que, en abril de 2026, el ingreso disponible —es decir, el dinero que queda luego de cubrir los gastos fijos de un hogar— registró una mejora del 0,8%. Se trata del primer incremento después de siete meses consecutivos de caídas. Sin embargo, el indicador todavía se encuentra un 1% por debajo del nivel registrado en abril del año anterior y un 14,5% por debajo del valor previo al inicio del gobierno de Javier Milei.
La mejora se concentró exclusivamente entre los asalariados privados formales, mientras que el resto de los sectores continuó mostrando retrocesos. En el caso de los empleados públicos, el ingreso disponible cayó un 1,1% en abril y acumuló una baja del 6,6% interanual. Por su parte, las jubilaciones mínimas disminuyeron un 0,7%, mientras que las jubilaciones no mínimas retrocedieron un 0,2% y acumularon una caída del 3,5% respecto del mismo mes del año pasado.
Una explicación para entender esta situación es que las políticas económicas del Gobierno han deteriorado el poder adquisitivo de los salarios, debido al aumento de los gastos fijos combinado con salarios bajísimos por debajo del costo de la vida.
Los salarios bajo el gobierno de Milei son completamente miserables. Como denunciamos anteriormente en otra nota, el 80% de los trabajadores no llega a cobrar $1.500.000 mensuales, mientras que los gastos fijos se dispararon. Desde que asumió Milei hasta la actualidad, el alquiler de la vivienda aumentó un 738%; la electricidad, el gas y los combustibles, un 840%; las prepagas, un 475%; el transporte público, un 686%; y la telefonía e internet, un 469%.

Esto se relaciona con la investigación que realizó Ramiro Manini para Izquierda Web. En su trabajo, el economista anticapitalista explica que el enorme aumento de los precios, sumado a los bajos salarios, devino en un proceso de endeudamiento masivo de los trabajadores y un alto porcentaje de mora.
Además, en la nota denuncia que “…hoy el gobierno de Milei está privatizando la deuda pública, a manos de los trabajadores. Todos aquellos gastos sociales, de salario indirecto, que estaban a cargo del estado, Milei los puso sobre las espaldas de los trabajadores.” Es importante tomar en cuenta que lo hace sobre la base de haber desregulado el sector financiero, permitiendo que los bancos, pero especialmente las fintech, aprovechen esta situación para ofrecer tasas usurarias contra la población trabajadora asfixiada por no poder llegar a fin de mes.
El resultado es evidente: la mayoría no llega a fin de mes, hay más de 22 millones de personas endeudadas, de las cuales seis millones se encuentran en situación de mora (esto representa un 30% de las personas endeudadas). Lo anterior genera un cóctel explosivo en el marco de una enorme fragilidad social.




