“El relato oficialista, incluidos los datos estadísticos que esgrimen las principales figuras del gobierno libertario, encontró ya hace meses una pared que no logra trasponer y cada día se le está haciendo más alta. Ese muro es la percepción negativa de su experiencia vital que tiene en este momento una amplia mayoría de los argentinos, en virtud de su capacidad de consumo, la situación del empleo y las expectativas a futuro para sí y para el país. Es la economía. Sin adjetivos.” (Claudio Jaquelin, La Nación, 21/8)
“Cuando le tocó subir al escenario para cerrar el evento (Council of the Americas), Milei ensayó un largo y efusivo discurso en el que buscó defender el rumbo económico de su gobierno ante las críticas de la oposición y los incipientes estudios de opinión que advierten sobre el crecimiento de un malestar social con la gestión libertaria. Con el salón de la planta baja sin alcanzar su capacidad total, su auditorio combinó moderados aplausos y algunos gestos de incomodidad, sin euforia a la vista más allá de las primeras filas, repletas de miembros del oficialismo.” (Jaime Rosemberg, La Nacion, 21/8)
Luego de semanas recluido en Olivos, Javier Milei se hizo público el lunes y el jueves pasados. En el Council Of America reafirmó la desconexión sideral de su gobierno con la sociedad: negó la caída de los salarios y por el contrario dijo que los salarios crecen, negó la caída del consumo, el cierre de empresas, y dijo que no se pierden empleos sino que se crean refiriendose a los trabajos informales. No faltaron pasajes dedicados a los empresarios sobre que “La realidad es que cuando ustedes vean a un sorete, a una mierda humana, criticándolo a Federico (Sturzenegger, protagonista de los últimos fracasos políticos del gobierno), es porque le está tocando un negocio a un prebendario, a un chorro y a un corrupto(…) “¿Es justo defender un sistema corrupto para que se beneficie un empresario prebendario y su contraparte política?. Los hijos de puta prebendarios tienen que quebrar”. E Interpeló a los empresarios presentes sobre los beneficios de las quiebras ajenas “¿Qué es lo que quieren ustedes con su competencia? Que desaparezcan». Y agregó que “estamos pagando muy cara la locura de los pañuelitos verdes. Hoy la Argentina no llega a una tasa de crecimiento de la población y la natalidad que permita la reposición. Por lo tanto esa pasión por asesinar niños en el vientre de la madre también nos cuesta caro en términos de crecimiento, y ni les cuento en términos de sistema previsional”. Demasiados rivales juntos para un gobierno que ha perdido simpatía social y cuyo público propio mostró incomodidad frente a la continuidad de los desplantes. Un verdadero “bombero loco” que polariza y polariza frente a una sociedad que en una jornada de movilización colocó en el centro de las preocupaciones políticas la crisis social, le rompió los esquemas semestrales al gobierno, y mostró que el horno no está para bollos.
La jornada independiente del 6 de agosto tuvo tal contundencia que le descalabró todo el plan del segundo semestre del año, y lo dejó sin iniciativas claras. Un gobierno sin agenda definida, que parece moverse a tientas respecto de qué medidas legislativas impulsar de aquí en adelante, y que refuerza su desconección de la vivencia cotidiana de la mayoría de la sociedad. La movilización a Congreso no sólo volvió a poner como protagonista la crisis social y los problemas de las y los trabajadores. Abrió además un balance global sobre el rumbo del país dos años y medio después de la asunción de la extrema derecha en el país y cuando falta un año para las elecciones presidenciales. Los medios presentan a diario un festival de números de una economía fragmentada cuyos sectores que motorizan el empleo aparecen en retroceso y empiezan a esbozar críticas al “modelo mileísta”: “La economía en su punto de inflexión” tituló José del Río en La Nación. Afloran dudas también en los inversores afines al gobierno: ¿avanzar en los negocios bajo el supuesto de la continuidad de Milei, o congelar las apuestas a la espera de qué pasa en lo que queda del 2026 e incluso los resultados electorales del 2027?
Cambio de la coyuntura: el quiebre de la sociedad con el gobierno
El impacto de la fuerza social modificó la coyuntura, cuya principal resultante es la ruptura de la sociedad con el gobierno. Junto con esto, la jornada masiva e independiente dejó al gobierno a la defensiva y puso en primer plano la crisis social que se ha cocinado a fuego rápido bajo el mandato libertario. El 6 quedó planteado como un canal de expresión de las problemáticas que aquejan diariamente a las mayorías sociales, luego de meses de agobio de una agenda política marcada por las iniciativas superestructurales del gobierno que ocultaban los dramas de la sociedad. Si esa jornada no ha abierto mecánicamente un ascenso de la lucha de clases, si ha dejada planteada la eventualidad de que otros eventos sean visualizados como oportunidades para plasmar el descontento social en las calles o de estallidos sociales.
La característica provocadora del grupo gobernante, un rasgo permanente que sólo puede terminar con el fin del gobierno, desafía el ánimo social sobre el trasfondo de una situación de crisis que no para. Pero aún así, son provocaciones de un grupo que ha quedado a la defensiva y con enormes dificultades para retomar la iniciativa política. En palabras de Patricia Bullrich, una de las principales espadas políticas oficialistas, que pretendió llevarse puesta a la sociedad que ya había condenado la ley de extranjerización de la tierra antes de ser tratada en el Senado, dijo esta semana: “Vamos a ir al ritmo que podamos ir. No hay mala voluntad [de los aliados], pero hay una realidad política distinta”. Recalculando.
La realidad política del país aparece compuesta por los problemas de la vida diaria de las y los trabajadores. La situación de una economía en crisis reflejada en la caída de consumo masivo durante 7 meses seguidos, con el consumo de carne más bajo de los últimos 20 años; los salarios que pierden contra la inflación ya no sólo en el ámbito estatal sino también privado (textiles, metalúrgicos, comercio y calzado acumularon pérdidas interanuales superiores al 10%); la destrucción de cerca de 90 mil puestos de trabajo formales en lo que va del mandato de Milei con fuerte énfasis en la industria (textil, metalmecánica, automotores, neumáticos, madera, según un informe difundido por la UIA esta semana), el hecho que más del 60% no llega al 20 de cada mes y un 24% que lleva con lo justo, y la morosidad histórica frente a las tasas usurarias fruto de la desregulación que impuso el gobierno reflejada en una nota de lectura imprescindible. Una realidad social elevada al plano político y al centro de las preocupaciones por la relación de fuerzas que volvió a expresarse semanas atrás y que parecen una verdadera bomba de tiempo.
A tal punto que referentes de la burguesía local como Roberto Urquía, dueño de Aceitera General Deheza se hizo eco de que “a la gente no les alcanza, no para llegar a fin de mes, no les alcanza para llegar a 15 de cada mes» y que “hay fintech o estas financieras nuevas que están cobrando hasta el 1.300% de interés anual. El 1.300 es una cosa de locos». A esto se sumó el grupo Techint de Paolo Rocca que difundió un informe sobre la “extrema fragilidad del sector industrial”, que lo señalan como un problema que se arrastra desde el 2011 a la fecha pero agravado en los últimos dos años. Son sectores que giraron hacia Milei en el 2023 a la espera que solucionara los problemas de una país dependiente que arrastra una crisis capitalista hace décadas, y se aliaron al gobierno en su plan de guerra contra los trabajadores, pero que ahora le sacan punta al lápiz sobre el balance del “modelo mileísta”.
El carácter lumpen del grupo al frente del ejecutivo queda expuesto cada día más. En las últimas semanas se puso de relieve que el fenómeno climático de “el Super Niño” podría cobrar ribetes graves en un 90% de probabilidades según el propio Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos de la Provincia de Buenos Aires, generando inundaciones y eventos complejos entre la primavera y el verano. Las mismas alertas están señaladas para Misiones, Corrientes, Chaco, Santa Fe, Entre Ríos y zonas de la Patagonia. Sin embargo, el gobierno se ha dedicado a recortar áreas claves del Servicio Meteorológico Nacional y paralizó las obras de infraestructura hídrica que permite prevenir que los eventos climáticos exacerbados por la producción capitalista y su calentamiento global se transformen en catástrofes. La semana pasada se conoció que más de la mitad de los fondos fiduciarios destinados a rutas son retenidos por el Ministerio de Economía Nacional para la compra y venta de bonos y para mantener el déficit fiscal en 0. Esta semana salió a la luz que la misma suerte corren los fondos destinados a la prevención, mantenimiento y construcción de obras hídricas claves (ver la investigación desarrollada por izquierda web al respecto acá y acá). Obras que si no las desarrolla el Estado, ya que su carácter preventivo no genera ganancias directas, no las desarrolla ningún sector capitalista. Lo cual muestra el carácter reaccionario del anarco capitalismo que se desentiende de los asuntos de interés público (precautorios en este caso) a costa del bienestar de vastos sectores sociales, e incluso del cuidado del funcionamiento del propio país y su economía.
Sumemos a este ejemplo sobre el grupo de lúmpenes que constituyen al gobierno el caso de Fernando Cerimedo, quien fue parte del equipo de Milei en sus inicios presidenciales, dueño de la derecha diario, y asesor presidencial de Rodrigo Paz en Bolivia, acusado de intento de femicidio de Nadia Beller (que pasó de estar vinculada a Evo Morales, a aliarse con el golpista Camacho en el 2019, y ahora parte del staff de asesores del presidente actual). Un caso oscuro, que da cuenta de personajes turbios que, en el caso de Cerimedo, fueron parte del gobierno argentino hasta hace pocos meses, cuando su ex mujer Natalia Vasil al frente de ANDIS renunció por los casos de corrupción respecto del presupuesto destinado a discapacidades. Demasiada anormalidad para un país como Argentina en que, a pesar del grado de deterioro que han impuesto los gobiernos, no se naturaliza semejante grado de morbo.
La izquierda en su laberinto y el desafío de los anticapitalistas
La situación política, social y económica del país se exacerba día a día y ponen de relieve la necesidad urgente de dar una respuesta ante la falta de alternativas. El peronismo no logra recoger la simpatía de la sociedad, harta de décadas de retórica de “justicia social” sin contenido que llevaron a una parte del país a volcarse hacia Milei.
Lamentablemente, esta situación contrasta con una mirada microscópica electoralista sobre las posibilidades para la izquierda, que supone aparentemente que los problemas de las y los trabajadores se resolverá con los votos a tal o cual figura de la izquierda. O por el contrario que desprecia la necesidad de construir una alternativa de masas para las y los trabajadores, en pos de algunos votitos.
El crecimiento de la imagen positiva de Myriam Bregman ha desatado la crisis abierta y pública del FITU. Una disputa anticipada por los dividendos internos, en la cual los debates sobre “principios” y desafíos son instrumentos al servicio de la repartija de cara al 2027. Esta es nuestra conclusión, luego de haber enviado una carta a los partidos del FITU en julio, sobre la necesidad de unificar a la izquierda y construir juntos un canal de organización (que bien podría ser un Frente Único Anticapitalista) para miles de simpatizantes de la izquierda que buscan un lugar donde organizarse en lo inmediato para enfrentar al gobierno de Milei. La carta no tuvo ninguna respuesta al día de hoy. El fratricidio interno del FITU es hoy el ordenador de sus partidos en lo que respecta a las tareas de la izquierda, a la vez que van aclarado frente a la vanguardia su lógica divisionista dando a conocer que “el PTS se juramentó no tener actividad alguna con el Nuevo MAS” (nota del PO). Parte de los “trapitos al sol” de la rencilla interna.
Por su parte, el PTS acompañado por el MST ha hecho pública una convocatoria de Bregman a una “marcha de la bronca”. Hacemos público que tampoco fuimos convocados a la reunión de organización de tal acto, como sí se hizo con el resto de las organizaciones participantes. Así y todo decidimos participar para anoticiarnos sobre el contenido de la propuesta que circuló por grupos de wasap. Como no podía ser de otra manera, la movilización fue convocada para el día sábado (algo de por sí inusual en las organizaciones de izquierda) y la fecha 19 de septiembre, exacta fecha en la que la juventud de nuestro partido, el ¡Ya Basta!, convocó a un Plenario Nacional en filosofía y letras. Plenario que fue votado con la fecha del 19 de septiembre en la Convención Nacional de nuestro partido en Julio, y que fue publicado con afiches y en redes sociales.
Nuestra organización ratifica la fecha del evento nacional para organizar las fuerzas de la juventud anticapitalista en todo el país. Y participará con una delegación en una movilización a la cual no fuimos invitados formalmente, para profundizar nuestro llamado a la unidad de la izquierda, no para tal o cual fecha de una marcha, ni para las elecciones cada 2 años, sino como paso necesario para construcción frente que contenga organizativamente a miles y millones.
Nuestro partido junto a Manuela Castañeira y el ¡Ya Basta! impulsaremos el evento organizativo más importante del año para la juventud de todo el país contra Milei y los fachos, en la vía de la lucha para conquistar el presupuesto universitario, y a conciencia que la clave del momento es construir organización, organización y más organización. No hay movilización que suplante la enorme tarea organizativa que tenemos por delante las corrientes revolucionarias, frente a la enorme crisis del capitalismo local, los ataques permanentes del gobierno y la impotencia del peronismo. Adelante ¡Ya Basta!, a construir el plenario nacional para organizar a cientos y miles en cada estructura universitaria, secundaria, y en cada lugar de trabajo.




