Daniel Rafecas archivó la causa por el espionaje ilegal contra familiares de Santiago Maldonado

El juez federal Daniel Rafecas dictaminó que la causa que investigaba el espionaje ilegal sufrido bajo el gobierno macrista por familiares y organizaciones ante la desaparición forzada y asesinato de Santiago Maldonado sea archivada. Patricia Bullrich y la Gendarmería Nacional celebran este fallo.

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Santiago Maldonado

Este jueves, el juez federal Daniel Rafecas, titular del Juzgado Federal n°3, dictaminó que la causa que investigaba el espionaje ilegal sufrido bajo el gobierno macrista por Sergio Maldonado junto a miembros de su familia, organizaciones de DDHH y referentes de la comunidad mapuche, sea archivada. Rafecas también determinó el sobreseimiento de los dos únicos imputados. Se trata del ex número 3 del Ministerio de Seguridad a cargo de Patricia Bullrich, Gonzalo Cané (hoy Secretario Letrado en la Corte Suprema) y Fabián Méndez, ex jefe del Escuadrón 35 de Gendarmería Nacional de El Bolsón. Según la querella la sentencia será apelada.

El juez dice que no hay pruebas contundentes que permitan sostener las denuncias. Incluso va más allá y, entre las 90 páginas de su escrito, llega a justificar las evidencias del espionaje diciendo que se trataba de información «pública» que fue utilizada por miembros de las fuerzas represivas a fin de «prevenir posibles alteraciones al orden público». Con la sentencia favorable al «espionaje preventivo» los responsables de la desaparición forzada y asesinato de Santiago Maldonado festejan. Así, Patricia Bullrich, funcionarios del Ministerio de Seguridad macrista y los miembros de Gendarmería Nacional se anotan un triunfo en relación a salir impunes de su accionar perpetrado en plena democracia.

La causa fue iniciada por Sergio Maldonado junto a abogados del CeProDH en octubre del año 2017. En marzo del 2018 recayó en el juzgado a cargo de Rafecas. La denuncia fue presentada en los días posteriores al hallazgo del cuerpo de Santiago en el río Chubut aquel 17 de octubre de ese año. Recordamos que el joven se encontraba desaparecido desde el 1ro de agosto, tras la represión ilegal ordenada por Bullrich al Pu Lof en resistencia de Cushamen, en la provincia de Chubut.

El espionaje y la intimidación son parte del operativo para lograr impunidad

“Hola Juan, perdón que te moleste, mi nombre es Andrea Antico, soy de Bariloche estamos pidiendo información sobre Santiago Maldonado”. Este es un mensaje de texto enviado por la cuñada de Santiago mientras comenzaba su búsqueda luego de tres días de no recibir noticias suyas tras la represión. Este mensaje, enviado a un conocido, fue encontrado en el teléfono celular de dos funcionarios involucrados en la desaparición forzada y asesinato. Se trata del comandante de Gendarmería Fabián Méndez, quien lo reenvió al entonces Jefe de Gabinete del Ministerio de Seguridad, Pablo Noceti.

Sergio, sus familiares, organizaciones de derechos humanos – como la propia Nora Cortiñas – y los miembros de la comunidad mapuche, entre otros, empezaron a sufrir el espionaje y persecución desde el primer momento. Hay pruebas de esto, inclusive, en una causa de mayo del 2019 donde fueron condenados el jefe de inteligencia, Patricio Marín Lazo, junto a otros miembros de Carabineros de Chile, por la llamada Operación Huracán.

Esta Operación era parte del trabajo de inteligencia para montar pruebas contra comuneros mapuche de la región de la Araucanía del vecino país. Pero también se recabaron intercambios e informes compartidos con el comandante mayor Jorge Domínguez, director de Inteligencia Criminal y el comandante Rafael Antonio Benz, jefe del Centro de Análisis de Inteligencia. Ambos eran parte de la GNA y fueron enviados por Patricia Bullrich a Esquel y Temuco –corazón de la Araucanía– para llevar a cabo las tareas de espionaje ilegal coordinadas con Carabineros. Chats, minutas sobre el caso de Santiago Maldonado y, hasta un informe de título «Huala-Maldonado» formaron parte de las pruebas de esa causa.

Otra pieza clave del trabajo de intimidación y espionaje a quienes impulsaban la búsqueda de Santiago fue el Centro de Reunión de Información de GNA (CRI) de Neuquén. El 4 de agosto a las 17.30 el CRI de Gendarmería en Neuquén informa sobre una “concentración en plaza Pagano en El Bolsón. Y detalla que los manifestantes marchan a la Escuela 35, pero que por orden de Maldonado se reorganizan y se dirigen a la casa del jefe del Escuadrón 35. Encima mienten, no ordené nada y eso se puede comprobar”, declaraba Sergio Maldonado en un artículo sobre los detalles del espionaje publicado en Página 12.

Sergio agregaba también que, «en los audios entre las 10 y las 12 de ese día, los gendarmes hablan sobre los “palos del galpón para ir a garrotear y tirar piedras y molotov”, quienes iban a estar afuera del Escuadrón, lo cual se reflejó en la siguiente marcha donde efectivamente aparecieron infiltrados que fueron identificados por los manifestantes».

Fabián Méndez, el ex jefe del Escuadrón 35, recibe el 7 de agosto un mensaje recibido en su celular que decía “Andrea Antico y Sergio Maldonado van al Centro Cívico (de Bariloche). Son matrimonio (sic). Hay 150 personas, entre ellos unos 30 mapuches”. Hay un hecho denunciado por Sergio ocurrido el 12 de agosto, tras una de las manifestaciones multitudinarias convocadas en Plaza de Mayo exigiendo la aparición con vida de Santiago. Mientras estaba hospedado en un hotel de la capital, él escuchaba desde la habitación aledaña a alguien repetir el voz alta las palabras que durante el acto pronunció Andrea, su compañera.

La apuesta a retomar la más amplia movilización es el camino para lograr justicia por Santiago

Como hemos dicho en otras ocasiones, la cadena de impunidad sobre el caso de Santiago es enorme y atraviesa a todo el aparato del Estado y sus funcionarios. Es un mecanismo que se activa ante cada violación a los derechos humanos que las fuerzas represivas comenten, incluyendo las desapariciones forzadas en democracia. Hablamos de un caso donde el juez que fue recusado por la familia de Santiago, Gustavo Lleral, justificó la hipótesis de que Santiago se ahogó en el río, afirmación de que el joven «ingresó por propia voluntad a las heladas aguas del río Chubut sabiendo que la muerte lo esperaba».

Las voces que reclaman justicia por Santiago siguen – seguimos – pie contra viento y marea. La sentencia de Daniel Rafecas no significa que esté dicha la última palabra. Aún si los intentos de impunidad para la represión, la persecución e intento de amedrentamiento que los funcionarios, medios y gobiernos como el de Mauricio Macri llevaron a cabo sea algo que el gobierno del Frente de Todos garantiza. La derrota de la impunidad de ayer y hoy es algo que se conquistará en las calles. Por eso estamos seguras/os de la lucha de los familiares, organizaciones de DDHH y políticas de izquierda junto con amplios sectores de las masas trabajadoras será la que logre conquistar verdad y justicia por Santiago.

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