El pasado 17 de septiembre, el INDEC publicó sus datos sobre la desocupación y empleo, correspondientes al segundo trimestre del año. Las estadísticas oficiales, a pesar de estar amañadas con metodologías tramposas, ya no consiguen esconder la realidad que de la crisis social que afecta a gran parte de la población trabajadora.
Desocupación
El primer dato a revisar es el desempleo. Desde el trimestre anterior, pasó de 7,8% a 7,9%. Para tomar mayor dimensión de este aumento hay que compararlo con el mismo trimestre del 2025. En ese caso, siendo 7,6%, subió 3 décimas. Para ponerlo en números, 1,2 millones de personas están desempleadas. Este resultado está empatado con el primer trimestre de 2025 en ser el peor registro desde la pos pandemia de finales de 2021.
Claramente, este dato no es igual en cada provincia, como se desprende al analizar la siguiente tabla.

La informalidad
Lo que “compensa” el aumento en los índices de desempleo es la informalidad. Pero es un proceso que se realiza a costa de la calidad de vida de los trabajadores y trabajadoras, sometidas a pésimas condiciones laborales.
Volviendo a la comparación anual, en el lapso de un año la informalidad escaló del 43,2% al 45%. Es decir, 350.000 ocupados más engrosaron las filas de la informalidad. Mientras tanto, la formalidad retrocedió en 100.000 puestos menos, pasando del 56,6% al 54,9%. Visto estos números, se concluye que la informalidad “atajó” a 200.000 personas.
¿Cómo se explica lo anterior? Simple, aumentó la cantidad de demandantes de empleo del 44,5% hace un año al 45% (300.000 personas más). Esto se vincula con la caída de ingresos, el aumento de la pobreza y las distintas crisis, por lo cual más miembros del hogar tienen que salir a buscar trabajo para “llegar a fin de mes”.
¿Qué ofrece el mercado laboral? Malos salarios y precarización. Un buen ejemplo de esto es el aumento del cuentapropismo, que pasó del 86% al 86,5%. Por otra parte, los “no asalariados patrones” cayeron de 12,7% a 11,8%.
Por último, otro dato importante es la sobreocupación. En este grupo entran las personas que trabajan más de 45 horas semanales y que probablemente hacen parte del pluriempleo al tener más de un trabajo: pasaron del 27,2% al 27,6%.
Los datos anteriores son una muestra de la realidad económico-social del país, producto del plan de miseria y destrucción de las condiciones de vida de los trabajadores por parte del gobierno de Milei. Por esto (y muchas cosas más), es muy pertinente la frase que expresó Manuela Castañeira en el cierre del Segundo Plenario Nacional de la juventud anticapitalista del ¡Ya Basta!: ¡Milei no se aguanta más!
Milei no se aguanta más. El peronismo cuida la gobernabilidad y se encierra en su interna.
Vamos con el anticapitalismo para construir una alternativa para amplios sectores de la sociedad que ofrezca una salida a los problemas de fondo. En ese camino, es necesaria la unidad de… pic.twitter.com/tUKIQXtMXy
— Manuela Castañeira (@ManuelaC22) September 22, 2026




