En abril de este año (2026), el Ministerio de Capital Humano dio a conocer los datos del relevamiento de personas en situación de calle a nivel nacional. En total, participaron 19 jurisdicciones, quedando por fuera Buenos Aires, Tierra del Fuego, Santiago del Estero y Formosa. En este sentido, se trata de una aproximación al problema, pero incompleta porque dejó por fuera a varias provincias del país, incluyendo a la más poblada.
De los datos presentados en el informe, se desprende que el gobierno reconoce la existencia de 9421 personas sin hogar, de las cuales el 32% declaró que lleva más de 2 años en situación de calle, mientras que el 9% no supo o no contestó. El resto se distribuye de la siguiente manera: de 1 a 2 años, 18%; de 1 año a 6 meses, 19%; de 6 meses a 1 mes, 13%; y de 1 día a un mes, 9%. Es decir, el 59% lleva 2 años o menos en la calle, es decir, quedaron sin hogar durante el gobierno de Milei.
Además del exorbitante aumento cuantitativo, es necesario destacar que un 53% de las personas relevadas afirmaron realizar alguna actividad laboral. O sea, en la Argentina de Milei se puede ser trabajador y pobre al mismo tiempo, al extremo de vivir en la calle porque el salario no les alcanza.
Sin embargo, los datos oficiales anteriores son, como mínimo, cuestionables. Obviamente, los gobiernos siempre buscan “maquillar los datos” en su favor. Pero, en el caso de la actual Casa Rosada, la “capa” de maquillaje es extrema.
Por ejemplo, el tercer censo popular, realizado en CABA en Noviembre del 2025, registró 11892 personas que viven en la calle, es decir, 2500 personas más que las registradas por la cartera de Sandra Pettovello a nivel nacional.
El caso de CABA
En CABA, el Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat de la Ciudad, realiza sus propios relevamientos de las personas en situación de calle. Según los datos que maneja esta entidad, entre noviembre del 2024 y 2025 hubo un crecimiento del 27,8% de las personas sin hogar, arrojando un total de 5176 personas que viven en la calle.
Previamente dijimos que el número en CABA llega a casi 12.000. ¿A qué se debe esta diferencia de datos? La explicación del sub-registro en CABA es principalmente metodológica. Horacio Avila de Proyecto 7, explica que el gobierno de la ciudad hace un conteo un solo día entre las 20 y las 2 de la mañana, con poco personal, en móviles y tomando pocas calles como muestra. Por otra parte, las organizaciones sociales realizan un censo que dura 4 días en todas las franjas horarias, recorriendo los 47 barrios, con rastrillaje a pie y más de 700 voluntarios.
Habiendo hecho esta aclaración metodológica, veamos los datos oficiales de CABA. Para empezar, indiquemos que 3.563 personas se encontraban en centros de inclusión social, es decir, en un espacio donde recibían algún tipo de asistencia y contaban con un lugar para dormir. Por otra parte, 1613 se encontraron viviendo en la vía pública.
Por último hay un ranking con las comunas con más personas en situación de calle, las cuales son:
- Comuna 1: conformada por Retiro, San Nicolás, Puerto Madero, San Telmo, Montserrat y Constitución (lo que se llama microcentro), cuenta con 564 personas en situación de calle
- Comuna 3: conformada por Balvanera y San Cristóbal, contabiliza 249 personas en situación de calle.
- Comuna 4: conformada por Pompeya, Parque Patricias, Barracas y La Boca, cuenta con 142 personas en situación de calle.
El dramático empeoramiento de este problema en los últimos dos años, demuestra algo que venimos señalando desde Izquierda Web: el modelo de país que promueve el gobierno de Milei es profundamente violento contra las masas trabajadoras, pues provoca la destrucción de gran parte del tejido económico-social, no construye nuevas fuentes de trabajo y, además, aplica recortes brutales sobre los servicios de asistencia social. En suma, Milei busca construir una Argentina con pocos “ganadores” y que deja por fuera a la mitad de la población (¡esto lo reconoce Melconian en La Nación!).
Ante esto, no hay ningún paliativo que funcione. Es necesario tomar medidas de fondo, es decir, anticapitalistas, que permitan responder a las necesidades de los trabajadores, las mujeres y les jóvenes.




