Con el 99,7% de las mesas escrutadas, de la Espriella obtuvo un 49,65% de los votos, mientras el centroizquierdista Iván Cepeda obtuvo el 48,71% de los votos. La diferencia entre ambos es de apenas 250 mil votos.
A las urnas acudió un 63% del padrón, lo cual representa una afluencia histórica a los centros de votación. La participación electoral en Colombia suele ubicarse entre el 50 y 55% por lo cual dan cuenta de la polarización que atravesó el país.
A nivel territorial, de la Espriella ganó en departamentos como Antioquia, Santander, Norte de Santander, Arauca, Casanare, Meta, Boyacá, Tolima y Huila. Por su parte, Cepeda ganó en departamentos como Bogotá, Chocó, Cauca, Valle del Cauca, Atlántico, Vaupés, Amazonas y Putumayo. Así, el candidato de extrema derecha se impuso al interior del país y el candidato centroizquierdista en Bogotá y la periferia.
Tras el anuncio preliminar de los resultados electorales, tanto Cepeda como Petro salieron a cuestionar el preconteo. El actual presidente en funciones dijo que solo aceptará el conteo definitivo y oficial. Por su parte, Cepeda dijo que impugnará 33 mil mesas de votación y que el preconteo no es ni oficial ni vinculante.
Abelardo de la Espriella, la nueva figura de la extrema derecha en la región
Abelardo de la Espriella es un abogado de grandes empresarios que vive en Florencia, Italia, y regresó a Colombia para “defender la patria”. Se posicionó como la mayor sorpresa del proceso electoral en Colombia colándose como primer lugar para el balotaje. Durante toda la campaña el candidato de extrema derecha ha causado polémica por sus provocaciones.
De la Espriella también busca acercarse a las figuras de extrema derecha en la región, como con el guiño a Milei al hacerse llamar el “tigre”, y ha buscado acercarse a Trump. Según él, éste lo habría llamado para felicitarlo por su triunfo electoral.
En un estilo similar al de Milei o Kast, de la Espriella propone reducir el tamaño del Estado al mínimo, aplicando recortes que ascenderían al 40%. Esto implicaría un ajuste brutal contra las mayorías trabajadoras colombianas. Incoherentemente, también propone incrementar el presupuesto para salud y educación, así como defiende los subsidios para madres cuidadoras y programas de formación tecnológica para jóvenes.
Además, la discusión central de la campaña fue la violencia grupos armados en Colombia. De la Espriella hace demagogia con un plan de militarización del país llamado Colombia 2.0 como respuesta al conflicto armado.
Ese plan sería una ‘remasterización 2.0’ de las políticas de seguridad al estilo del expresidente Álvaro Uribe, cuyo gobierno estuvo estrechamente vinculado a los grupos paramilitares, el narco y las masacres de civiles conocidas como «falsos positivos». Además, propone crear 10 megacárceles, y eliminar 330.000 hectáreas de coca con fumigación aérea.
Uno de los episodios polémicos ocurrió durante una entrevista con una periodista, en la que el candidato de Defensores de la Patria sugirió que había ganado muchos votos femeninos por el tamaño de sus genitales. Por si fuera poco, en el mismo programa pidió que acercaran la toma a sus genitales para mostrar lo “grandes” que eran.
Para “refutar” las críticas tras semejante expresión de misoginia, el candidato se atribuyó a sí mismo la aprobación de dos leyes para combatir la violencia de género: la Ley Natalia Ponce y la Ley Rosa Elvira Cely. Es un delirio: esas leyes fueron conquistadas por la presión del movimiento feminista.
De la Espriella se “comió” buena parte del electorado del uribismo, que perdió terreno por los cuestionamientos judiciales y el rechazo de amplios sectores de la población contra el ex presidente Álvaro Uribe.
Asimismo, el poco margen de diferencia entre de la Espriella y Cepeda (menor al 1%) da cuenta de la polarización que atraviesa el país sudamericano. Incluso, el mínimo margen del resultado (algo similar a lo ocurrido con el resultado en Perú) mantiene abierta la situación política hasta que estén los resultados definitivos.
En el discurso tras darse a conocer los resultados, de la Espriella dijo que «esta es la noche que marca el inicio de una nueva historia para la nación, la noche en la que empieza una nueva era, un cambio de norte, la patria milagro”.
¿Volverá el pulso a las calles?
Tras el pase del candidato de extrema derecha a segunda ronda, estudiantes universitarios organizaron protestas en las facultades universitarias. Sectores de la juventud volvieron a salir a protestar contra el ascenso de la extrema derecha en Colombia. Si bien estos actos aún son pequeños, varios analistas advierten que las protestas pueden volver a Bogotá.
Las protestas se extendieron por Cali y Bogotá y terminaron con represión policial con gases lacrimógenos y violencia, las personas manifestantes respondieron defendiéndose con ladrillos. También se reportó la quema de banderas de Estados Unidos, esto por el apoyo de Trump a de la Espriella.
En el 2019 Colombia fue parte del proceso de rebeliones populares que recorrió el continente, que tuvo su epicentro en Cali. Actualmente, varios analistas dicen que el plan de ajuste que de la Espriella pretende llevar adelante puede volver a desembocar en protestas, principalmente entre sectores de la juventud.
Lo cierto es que las protestas y cuestionamientos a de la Espriella y su proyecto de extrema derecha dan cuenta del interregno en la situación internacional y es una resonancia con los cuestionamientos que comienzan a acumularse hacia la extrema derecha.




