La 4ta Marcha Universitaria fue masiva, a pesar de que las conducciones radicales y peronistas intervienen para mantener en la pasividad al movimiento estudiantil. La educación universitaria es un baluarte en Argentina. La sociedad aprecia la formación gratuita y de calidad, que hace que el país pueda contar con profesionales calificados para las más variadas disciplinas. El gobierno de Milei constató esta realidad una vez más el 12 de mayo, a pesar de que luego de la movilización las conducciones de los gremios y los centros de estudiantes no les dieron continuidad a las medidas en defensa de la universidad.
El CIN negoció en 2024, en medio de un Estudiantazo que recorría el país con más de 100 facultades tomadas, que el gobierno cubriera los gastos de funcionamiento de las universidades sin atender lo que constituye el 90% del presupuesto universitario: el salario. A espaldas del conjunto de la comunidad educativa, quisieron cerrar por arriba el conflicto, con la salvedad de que en realidad quedó sin resolverse. . Los salarios de docentes y nodocentes están, en su mayoría, por debajo de la línea de pobreza; algunos, por debajo de la línea de indigencia.
La situación de la universidad es de crisis, mientras que el gobierno lleva más de 200 días sin haber cumplido la ley que la sociedad contundentemente acompañó y el Congreso ratificó más de una vez. No solo eso, sino que en la mesa de negociación realizada este lunes, el punto de canje propuesto por el gobierno es que los rectores renuncien a la Ley de Financiamiento Universitario a cambio de chauchas y palitos. Es decir, el gobierno sostiene, una vez más para quienes no quieren comprenderlo, que pretende destruir la universidad pública.
En primer lugar, quien llevó adelante la negociación por parte del gobierno no fue otro que Alejandro Álvarez, el subsecretario de políticas universitarias, que hace unas semanas difundió un video para salir en una cruzada contra la Universidad Nacional de las Artes (UNA). Con datos falsos (como suele difundir este gobierno), Álvarez quiso poner a la sociedad contra los estudiantes de arte diciendo que cada graduado de la UNA le cuesta al país 400 millones de pesos. ¿Dónde está esa plata en una universidad que denuncia plagas de ratas, edificios que se caen a pedazos y una deserción rampante producto de las decadentes condiciones de cursada? Ailin Barbani, secretaria de Arte y Cultura del centro de estudiantes de la UNA Audiovisuales e integrante de la juventud anticapitalista, le respondió a Álvarez que los «estudiantes de la UNA valemos muchos» y denunció los recortes a la educación por parte de gobierno de Milei.
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La campaña contra la Universidad de las Artes es solo un ejemplo de los ataques que el gobierno nacional lleva adelante contra la universidad pública en su conjunto. La propuesta presentada en la mesa de negociación es ilustrativa de las intenciones del gobierno. Aunque los salarios de los trabajadores universitarios perdieron su poder adquisitivo un 47% desde 2023, el gobierno propone un incremento salarial cercano al 24% (un aumento del 21,33% para junio y un 3% para el mes de octubre). Además, la propuesta incluiría una partida de $800.000 millones para el sector universitario autorizado por el Ministerio de Economía, $50.000 millones para los hospitales universitarios (que se sumarían a los $80.000 millones que el gobierno aún no ha girado), un 20% de aumento para los gastos de funcionamiento y un 50% para las becas Manuel Belgrano (congeladas hace dos años en $81.685 pesos).
Podrán parecer grandes números para el trabajador que lo piensa dos veces antes de comprar carne en el supermercado, no obstante, en términos del presupuesto universitario, es la forma que encontró el gobierno de tratar de cerrar el conflicto universitario por la vía negociada. La Ley de Financiamiento Universitario contempla principalmente la recomposición de los salarios docentes y nodocentes a los niveles de 2023, es decir, que se destine un presupuesto de 7,5 billones de pesos al pago de salarios. La propuesta del gobierno, en cambio, al hacer el cálculo sobre el básico de 2025, deja por fuera lo perdido en materia salarial desde la asunción de Milei en 2023. En ese marco, los números presentados por el gobierno se quedan muy por detrás del desfinanciamiento de los últimos años y buscan ser una cifra única que no asiente en ley la defensa de la universidad.
A cambio, le piden al CIN que las universidades renuncien a la Ley de Financiamiento Universitario. Es decir, a cambio de no resolver el problema de los salarios (ya que seguirían todavía muy por detrás de igualar su valor anterior), el gobierno les pide a los rectores que renuncien a la ley que se aprobó en el Congreso gracias a la movilización de cientos de miles en todo el país. En ese sentido, el gobierno exigió que se levantaran las medidas judiciales alrededor de la aplicación de la ley.
Aunque los rectores agrupados en el CIN declararon que el gobierno pedía algo “imposible”, también salieron a celebrar la “buena voluntad” por parte de los representantes de Casa Rosada y afirmaron que estaban de acuerdo sobre los números propuestos. En la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA se escuchó la primera voz de alarma por parte de Violeta Alonso, referente del ¡Ya Basta! y la Juventud Anticapitalista, que intervino en el Consejo Directivo de la facultad para llamar a no confiar en las negociaciones que está llevando adelante el CIN con el gobierno de Milei.
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Además, desde el ¡Ya Basta! están convocando a realizar una nueva marcha federal universitaria que llene Plaza de Mayo por la aplicación plena de la Ley de Financiamiento Universitario. Así como los estudiantes secundarios del Colegio Nacional de Buenos Aires y el Carlos Pellegrini realizaron tomas que sacudieron el avispero político, desde la juventud anticapitalista llaman a desbordar a las conducciones radicales y peronistas que quieren apaciguar al movimiento estudiantil universitario. Mientras las direcciones invitan a esperar a que se expedite la Corte Suprema, el ¡Ya Basta! llama a que tomen protagonismo en la discusión quienes hacen al grueso de la universidad: el movimiento estudiantil en las calles estallando Plaza de Mayo en una 5ta Marcha Universitaria.




