Boulos renuncia a la pre-candidatura a gobernador de San Pablo

La dirección del PSOL da un paso más en el sentido del ingreso a la alianza Lula-Alckmin y de la liquidación política del PSOL como partido independiente de los patrones y de la burocracia.

0
136

Traducido del portugués por Luz Licht

En los últimos días fue anunciado formalmente por la ejecutiva estadual del PSOL y por las redes de Guilherme Boulos que el mismo ya no será pre-candidato al gobierno del Estado de San Pablo. Esta información no fue exactamente una novedad, pues las negociaciones para que Boulos allane el camino a la pre-candidatura del PT, con Fernando Haddad y para las negociaciones para el ingreso del PSOL al frente Lula-Alckmin ya eran bastante comentadas.

Informaciones de los bastidores dan cuenta de que, además de la suspensión de la pre-candidatura al gobierno del estado, del anuncio de la pre-candidatura para diputado federal, Boulos también participaría en un futuro de un ministerio de Lula y tendría el apoyo del PT y de Lula para disputar la jefatura de gobierno de San Pablo en 2024. Pero, además del hecho que constituye el anuncio de su renuncia – que era cantada (sic) – de Boulos a su candidatura a gobernador, lo importante a discutir es lo que ese gesto significa para la política electoral del PSOL, para la constitución de un frente amplio con Lula-Alckmin y para la lucha de clases.

En la nota, la ejecutiva estadual del PSOL afirma que Boulos va a asumir el desafío de ser pre-candidato a diputado federal porque esa “(…) decisión coloca al partido en otra condición para superar la cláusula de barrera (piso electoral) y proyectar direcciones de la izquierda y de los movimientos sociales en el Congreso Nacional, una tarea importante de nuestros tiempos.”, y que “(…) nos guiamos por la lucha para derrotar a Bolsonaro, al bolsonarismo y al tucanato (NdT: el PSDB) que domina San Pablo hace décadas. A partir de eso, nos proponemos colaborar con una alternativa de izquierda para San Pablo” y que el “(…) Directorio Estadual va a llevar un diálogo con los partidos de izquierda antes de decidir nuestra táctica sobre la disputa en SP, tomando en cuenta que la unidad de la Izquierda sólo se puede vehiculizar si viene acompañada de una base programática sólida, que permita proyectar un gobierno de izquierda sin alianzas con los partidos de derecha y del «centrão» (NdT: bloque parlamentario de partidos del régimen que se venden al mejor postor a cambio de favores políticos) para reconstruir SP de la mano de los movimientos sociales y para cumplir con las necesidades más urgentes del pueblo trabajador.”

Los argumentos de la ejecutiva estadual para suspender la pre-candidatura de Boulos son totalmente falaces. En primero lugar, porque al contrario del argumento de que ir como candidato a diputado es mejor para superar la cláusula de barrera, una candidatura con Boulos – que obtuve un 40% de los votos para la jefatura de gobierno de San Pablo, el mayor colegio electoral del país – al gobierno del estado de San Pablo tendría mucho más impacto en la realidad política. Lo que permitiría, inclusive, obtener diputados estaduales y nacionales. En el desarrollo del texto citado, el argumento de la ejecutiva se torna aún más propio de un manipulador, pues el partido estaría dispuesto a construir la “unidad de la izquierda” con una “base programática sólida” para construir la lucha para derribar a Bolsonaro, el bolsonarismo y al tucanato en San Pablo.

Las tentativas venidas de la dirección del partido – tanto estadual como nacional – de manipulación de la consciencia parecen no tener fin. Todo el mundo sabe que la alianza que está siendo constituida nacionalmente por el PT y por Lula está a años luz de ser una alianza de izquierda. Además del PT, que tiene origen obrero pero que ya devino un partido del orden hace mucho tiempo – un partido burgués-obrero que actúa en todos los niveles como los gobiernos burgueses – esa alianza va a contar muy probablemente con Alckmin, que no necesita presentación, y otros partidos directamente burgueses. O sea, tendremos una alianza electoral que abarcará al PT y representantes de varias fracciones de la clase dominante hacia la cual la dirección del PSOL está llevando al partido con la falacia de que es necesaria la “unidad de la izquierda para derrotar a Bolsonaro”.

Denunciar una maniobra consciente y luchar contra la liquidación

Esta decisión de la dirección y de Boulos de retirar su pre-candidatura al gobierno del estado es un paso decisivo para la capitulación al lulismo que si no es revertida va a costar muy caro. El mantra de la “unidad de la izquierda para derrotar a Bolsonaro” usado por la dirección mayoritaria (grupo que se denomina como PSOL de todas las luchas y está formado por la Primavera Socialista, Revolución Solidaria, Resistencia e Insurgencia),  esconde, en verdad, la política de llevar al partido a un frente electoral burgués que tendrá la participación hasta de representantes del capital financiero – totalmente al contrario de lo que dice la dirección. Se trata no de una política de lucha contra Bolsonaro, sino que significa justamente la anulación política de ese combate (de una política concreta para enfrentar a  la extrema derecha).

La lucha por la independencia de clase, que la dirección mayoritaria está tirando a la basura con el ingreso en la alianza Lula-Alckmin, no es un ejercicio de purismo político o algo que no sirve. El ingreso a frentes políticos burgueses en la historia – inclusive reciente – llevan invariablemente a la pérdida de la capacidad de las organizaciones socialistas de cumplir su papel fundamental que es el de mantener su independencia política para impulsar la lucha directa de los trabajadores y oprimidos y constituirse como una alternativa de dirección a izquierda. En el caso específico de Brasil, entrar en la fórmula Lula-Alckmin significa un crimen político de crear ilusiones de que se puede derrotar a Bolsonaro y al bolsonarismo sin duras movilizaciones en las calles y sin dejar de organizar y hacer exigencias sistemáticas para que Lula, el PT y la CUT (Central Única de Trabajadores) organicen movilizaciones durante el proceso electoral.

Evidentemente que ante un peligro de victoria de Bolsonaro en la primera vuelta, debemos llamar al voto crítico a Lula para que el neofascista no sea reelecto. Pero, eso es algo totalmente diferente a entrar en una alianza burguesa como quiere la dirección del PSOL. Por eso, además de la democracia interna que está siendo avasallada por la dirección, pues el Congreso del partido autorizo la construcción de un frente de izquierda y no de un frente con la burguesía, precisamos hablar con todas las letras que la política llevada por la dirección de ingresar en un frente burocrático-burgués es una traición de dimensiones históricas, pues es una ruptura total con la independencia de clase y con las estrategias de movilización directa de la clase trabajadora y de los oprimidos – características insustituibles de cualquier izquierda que se pretenda socialista y quiera cumplir un papel significativo en la lucha de clases.

La línea que está siendo llevada, al contrario de lo que dice la dirección, no tiene nada de “unidad de izquierda para derrotar a Bolsonaro”. La ausencia de una pre-candidatura fuerte a presidente y de fuertes pre-candidaturas a los gobiernos estaduales, como para cargos proporcionales (NdT: sistema de asignación de bancas en el Parlamento según los votos obtenidos), tiene como consecuencia práctica el desarme político del PSOL para organizar la principal tarea hoy: la movilización directa contra Bolsonaro – que está lejos de ser un perro muerto, siendo un peligro electoral y para los derechos democráticos – en las calles por el movimiento de masas.

Es preciso que esa manobra liquidacionista de la independencia de clases y de la lucha directa para derrotar a Bolsonaro en las calles llevada por la dirección del PSOL al ingresar en la alianza Lula-Alckmin – ahora facilitada por la suspensión de la  pre-candidatura de Boulos para el gobierno del estado de San Pablo con el argumento de la “unidad de la izquierda” – sea ampliamente denunciada por la izquierda del PSOL. Nosotros, desde Socialismo o Barbarie, nos ubicamos en la primera línea de esa lucha y llamamos a todos los militantes, afiliados y simpatizantes a que se sumen a ella, pues lo que está en peligro de ser liquidado es un instrumento histórico de la lucha inmediata e histórica de los trabajadores. Como parte de ese combate, llamamos a todos y todas para leer y adherir al manifiesto «El PSOL en la encrucijada» – a través del link https://bit.ly/psolnaencruzilhada – y a sumarse a la lucha contra la liquidación del carácter anticapitalista, de lucha y democrático del partido.

Sumate a la discusión dejando un comentario:

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí