Esta semana, varios medios de comunicación informaron que el juez Ariel Lijo (excandidato a la Corte Suprema por parte del oficialismo y encargado de las causas contra Adorni), tendría definido llamar para indagatoria al jefe de Gabinete antes de las vacaciones de invierno. El motivo: la investigación abierta a raíz del viaje a Punta del Este en un avión privado.
Este viaje fue tema de debate público desde la filtración de las fotos, las cuales mostraban a la familia Adorni embarcando en un jet privado. Inicialmente, fue visto como otra muestra más de despilfarro de un miembro del gobierno, pero luego se convirtió en un escándalo de posible corrupción, al entrar en duda quien financió el vuelo.
Las sospechas no son infundadas. Una enorme cantidad de pruebas apuntan a que el productor, empresario y amigo de Adorni, Marcelo Grandío, fue quien pagó esos vuelos, con el agravante de que su empresa, Imhouse, tiene contratos millonarios con los medios en propiedad del Estado.
El juez ya determinó el cruce de llamadas, con el objetivo de detectar si hubo contacto entre Adorni y Grandío previo a la firma del acuerdo con el gobierno.
La citación a indagatoria no significa que Adorni vaya a ser procesado; pero, como indica La Nación, todo apunta que será el paso siguiente: “En Comodoro Py 2002 evalúan que el juez Lijo, si decide llamarlo a indagatoria, es porque casi seguro decidirá su procesamiento. En la justicia federal es raro pensar en otro desenlace.”
Un viaje bastante caro
Desarrollemos los hechos que son parte de la causa sobre el pago del viaje.
Durante el fin de semana largo por carnaval, el funcionario y toda su familia decidieron vacacionar en Punta del Este, viajando en un jet privado, tanto para la ida como la vuelta. En medio de las polémicas por su estilo de vida, salieron fotos y videos de Adorni abordando el jet en el aeropuerto de San Fernando.
Mientras el Jefe de Gabinete sostuvo (y sostiene) que el viaje lo pagó el mismo, rápidamente aparecieron testigos que denuncian que el pago lo realizó el productor Marcelo Grandío.
Debido a que el mismo tiene grandes contratos con el Estado, en particular con las carteras que maneja Adorni, creció la sospecha de que incurrió en un acto de enriquecimiento ilícito. Por tal motivo, la Justicia investiga si lo puede procesar por el delito de Recepción de dádivas o negociaciones incompatibles con la función pública.
El “casi hermano” de Adorni
Las sospechas, como dijimos, no son para menos. El productor define a Adorni como un “Un hermano menor” y sus vínculos vienen desde tiempo atrás. Por ejemplo, le produjo un programa de entrevistas previo a la victoria de LLA en 2023.
“Dos en Pausa” era el nombre del programa, producido por la firma Imhouse, el cual se transmitía en Canal Metro y el canal 7 de Punta del Este. En el programa de entrevistas, Adorni se veía con con figuras como Milei, en la época en que ostentaba el récord de ser el diputado con más ausencias.
Marcelo Grandío, además de ser el productor, es el empresario cofundador de Imhouse SA en 2016. A pesar de haber cedido oficialmente su puesto en 2020 a su hijo, Juan Grandío, es reconocido que tiene mucho peso en la dirección de la empresa.
Las cuentas y la operación
Tal parece que el “hermano mayor” de Adorni lo “aprecia” mucho, ya que la Justicia está convencida que pagó el viaje y, agreguemos, no fue uno barato.
El testimonio del piloto y bróker, Agustín Hansen, lo expone seriamente. Según este último, compró a la empresa Alpha Centauri un paquete de 10 viajes por una suma de $42.250 dólares. Uno de esos vuelos se lo vendió a Grandío.
El viaje de ida fue facturado directamente a través de la productora Imhouse, es decir, fue pagado por Grandío. La vuelta fue pagada por Jag Executive Aviantion y luego vendido a Grandío.
Lo más delirante es que la factura de vuelta se creó el 9 de marzo, día que estalló la denuncia pública por el pago del viaje, ¡tres semanas después de haberse realizado!
“La empresa que operó el vuelo fue Alpha Centauri. Yo soy bróker. El vuelo lo reservó y pagó Marcelo Grandio y yo le emití la factura por dicha reserva”, declaró el susodicho a La Nación.
En total, Grandío pagó $3000 dólares para el tique de vuelta y, para la ida, la “pobre” productora desembolsó $4830 dólares.
Relaciones un poco más que fraternales
Lo de pobre productora habría que ponerlo entre muchas comillas. La misma recibió, desde que Adorni asumió funciones en la Casa Rosada, muchos contratos importantes. Tiene varios programas en la TV Pública y en Radio Nacional, así como grandes contratos con los canales de streaming oficial.
Indio Cua y sus propiedades, en espera
Mientras esta causa avanza, la otra por las propiedades (también en manos del juez Ariel Lijo) están por resolverse.
Ya nos dedicamos en varias notas, previamente, a explicar la causa de las propiedades de Adorni, tanto sobre el inicio del escándalo, como la declaración por su alquiler en Indio Cua. Por lo que no es el objetivo repetir nuevamente todo, pero si aclarar que es lo que investiga la justicia en particular.
La causa, como explicamos previamente, tiene la caratula de posible enriquecimiento ilícito. En particular, se investiga la compra de la casa en Indio Cua, por la cual gastó una suma exagerada para la ubicación en la que se encuentra y, además, pagó todo en efectivo ($120.000 dólares en la compra, más $245.000 dólares en refaccionar)
Debido a esto, se presume que es un caso de lavado de dinero. Además, se le investiga por no haber declarado las propiedades.
Cada día son más las acusaciones que se acumulan en contra del Jefe de Gabinete. El gobierno, por su parte, lo respalda y lo mantiene en su cargo, al mismo tiempo que aplica recortes brutales contra las jubilaciones, la educación y la salud pública (entre otros sectores). Por todo esto, Adorni se tiene que ir.




