La economía doméstica al rojo

Además de la deuda, crece el pluriempleo

Con Milei, los trabajadores están cada vez más endeudados y cada vez tienen que trabajar más para poder sobrevivir.

La mora de la deuda y el pluriempleo son dramas cotidianos de cada vez más y más hogares de la clase trabajadora. Más horas de trabajo, búsqueda de trabajos extras, nuevos miembros de las unidades familiares en el mercado laboral y el crédito sin pagar: así es la Argentina de Milei.

Milei ya dijo lo que opina de la deuda de las familias trabajadoras, cada vez más en mora. Milei vive en Narnia. Ni televisores, ni especulación con las tasas de interés: la economía familiar está en un agudo momento de tensión. Por un lado, los salarios bajos presionan para buscar nuevos empleos, y la falta de trabajo e ingresos suficientes empuja a cada vez más gente al abismo de los créditos impagables.

Pluriempleo, caída salarial y crisis crónica

El primer dato, según el CETyD (Centro de Estudios del Trabajo y el Desarrollo) de la Universidad Nacional de San Martín, da un esbozo del problema: en los últimos 10 años, la cantidad de trabajadores aumento un 17%, junto a un 11% las horas trabajadas, pero la producción creció apenas un 7%.

No es solo la UNSAM. La Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), compuesta por casi todos los sectores del empresariado argentino como la SRA, UIA y la CAC entre otros, hablo Nuria Susmel, marcó que el 12% de los ocupados desearía trabajar más y 7 de cada 10 lo buscan activamente.

Otra cara de esta realidad es el creciemiento de la informalidad. Según Susmel, en el último año se crearon 350.000 empleos neto. Se perdieron 290.000 empleos formales, pero se crearon 640.000 informales.

Según el Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana, entre noviembre de 2023 y mayo pasado se perdieron unos 235.000 empleos privados registrados. Incluso en actividades en expansión, como los hidrocarburos y la intermediación financiera. Incluso en las áreas con crecimiento, el empleo cae.

Para la consultora Analytica, la informalidad escaló a 44,2% de los ocupados, con salarios en peromedio 33% más bajos. Los ingresos de los trabajadores viven una caída generalizada. Según ADM, en junio, los salarios registrados estaban 8,3% por debajo de noviembre de 2023 en términos reales. La caída era de 3,5% entre los privados y de 16,5% entre los públicos.

Aquí empieza un bucle de menor empleo, la pérdida de puestos en blanco y el crecimiento de la informalidad, salarios más bajos en consecuencia, por lo tanto búsqueda de nuevos trabajos y el ingreso al mercado laboral de más miembros de las familias. En pocas palabras, la presión en el mercado laboral no tiene fin.

El caso “afortunado” en esta dinámica es la persona que consigue 3 empleos y solo conoce su casa para dormir. Pero los salarios siguen sin alcanzar, y eso le da paso a la crisis crediticia.

Crédito, mora y los grandes ganadores: bancos y fintech usureros

“Según Cetyd, desde noviembre de 2023 el crédito bancario a las familias aumentó 77% en términos reales y el financiamiento otorgado por proveedores no financieros se duplicó” (La Nación) El crédito parece que se ha vuelto tan común para lograr sobrevivir que se podría pensar el pago de las cuotas como un servicio más. Si se paga.

En un relevamiento de Casa Tres, el 58% de los encuestados reconocen que pidieron un crédito. Además, una cuarta parte de los ingresos formales se los come el pago de deuda.

Sin embargo: “Según el último Informe de Bancos del Banco Central, la mora bancaria total bajó de 7,7% a 7,6%, con lo que interrumpió una secuencia de 19 meses consecutivos de aumento. Entre las familias, sin embargo, permaneció en 12,8% y en los préstamos personales continuó creciendo: pasó de 15,9% a 16,3%.” (La Nación)

Esto está lejos de mostrar una mejoría. Frente al aumento de la morosidad, en algunas billeteras virtuales llega al 30%, las entidades financieras están endureciendo las condiciones para nuevos préstamos. Lo que pareciera una mejora es, en realidad, un nuevo límite.

Esto abre la puerta para otro tipo de deuda: el crédito informal. Actualmente, casi el 20% de las deudas son de este tipo, con prestamistas. Hay que sumar a un 12% de las personas en mora, que tiene ambos tipos de crédito (formal e informal).

Como dijimos antes, “casi el 30% de los deudores se encuentra en mora, pero si miramos al sector más vulnerable, el que se endeuda exclusivamente con el sector no financiero, la mora asciende al 50%. […] La cantidad de deudores en mora pasó de 3.3 millones a 5.8 en dos años (un crecimiento del 75%). Pero el monto total en mora aumentó en tan solo un año en un 165% en términos reales y ya llegó a más de 6 mil millones de dólares.”

La deuda personal total ya alcanza los 55 mil millones de dólares. Al mismo tiempo que crece la mora, los bancos levantan condiciones más duras para prestar. Mientras tanto, hacen negocios increíbles con la gente que sigue intentando pagar, con tasas jugosamente altas.

La única salida es anticapitalista: “No pago soberano, una condonación generalizada de todas las deudas en manos de trabajadores con ingresos menores a $4.800.372[14] a costa de los bancos y las fintech. Los bancos mismos admiten que están previsionando las deudas justamente para esta eventualidad. Que se hagan cargo con las ganancias multimillonarias que tuvieron en estos últimos tres años.”

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