Acerca de la edición en portugués de «El Marxismo y la Transición Socialista»

Hace algunas semanas fue finalmente lanzada la obra de Roberto Sáenz en portugués por la Editorial Boitempo. Este breve texto es parte de la presentación de dicha edición brasilera.

Cuando para algunos el marxismo está acabado y otros se limitan a nostalgiar historias pasadas, Roberto Sáenz nos trae la reapropiación no solo de Marx, sino de valiosos comunistas silenciados como Christian Rákovski; o incluso dialoga con el Jacek Kuron de 1970, quien entonces dirigía el ala izquierda del controversial sindicato polaco Solidaridad. Y si Sáenz convoca a estos herejes es para dejar algo claro: el marxismo no es un dogma. Incluso, las herejías de Sáenz van más allá del clásico antiestalinismo: en este libro sus conversaciones con Trotsky distan de ser complacientes.

Pero el libro de Sáenz no es solo un ajedrez de teorías marxistas, sino sobre todo, una herramienta para interpretar críticamente la realidad. Es por ello que Cuba aparece reiteradamente en este libro. Sáenz, para explicar cómo Cuba llegó a la crisis ideológica actual, plantea que en la Revolución cubana “la clase obrera no logró hacerse del poder y eso bloqueó duraderamente la transición socialista”, agregando que en consecuencia Fidel Castro no construyó el socialismo. Es por ello que Sáenz ve en Yugoslavia, Vietnam y Cuba “enormes revoluciones anticapitalistas” que no llegaron a ser socialistas. He aquí el nudo gordiano de este libro: la transición socialista planteada desde una concepción marxista donde además del capitalismo y el socialismo puede existir el anticapitalismo como estadio entre ambos sistemas que, de no ser superado, colapsa.

Como este libro es un texto antidogmático, no hace falta suscribir cada planteo para llegar a donde nos conduce Sáenz: el estalinismo fue la muerte de todo proceso socialista y solo desde el marxismo se puede liberar a la clase trabajadora; pero ese proceso emancipatorio -la transición al socialismo- sigue siendo el gran escollo hasta ahora insalvable para las revoluciones ¿Será que si colapsaron esas “enormes revoluciones” fue porque, como afirma Sáenz, no eran socialistas? La respuesta puede ser un trauma revolucionario.


Frank García Hernández, sociólogo e historiador cubano autor de los libros Cuba: una historia crítica (1959-2025) y El socialismo nacional de Rubén Cartier: el intendente de La Plata que asesinó la CNU.

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