Yo me ajusto, tú te ajustas… la Corte se prepara para ajustarnos a todos

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Editor en Jefe del portal IzquierdaWeb - Noticias de los trabajadores, las mujeres y la juventud.

Por Ana Vázquez

La reforma jubilatoria desató jornadas de lucha históricas en diciembre pasado. Nuevos recortes se avecinan. Mientras “deshojan la margarita” entre gobierno y jefes del Poder Judicial, lo que discuten es cómo disfrazan un supuesto (o tibio) ajuste sobre los haberes de los más altos funcionarios para la tribuna y dan un golpe en regla contra los ingresos del conjunto de los  trabajadores/as jubilados/as. Parte de las negociaciones no es sólo “cuánto” sino “quién” es el que carga el costo político: el saliente Carlos Lorenzetti o el recientemente nombrado titular de la Corte Suprema de Justicia, Carlos Rosenkrantz.

Un tema de la agenda prioritario: los alcances del cobro del Impuesto a las Ganancias. Otro fundamental para el bolsillo del conjunto de los jubilados y pensionados: cuál va a continuar siendo el índice de actualización: el Ripte, que se impuso en el actual gobierno que es desfavorable para los ingresos previsionales o el Isbic, que era más favorable. Así como si se va a mantener la movilidad resuelta en diciembre pasado.

Pero los temas urticantes entre los de arriba son los que afectan el bolsillo de los altos magistrados: el cobro de Impuesto a las Ganancias y la reducción del 82% sobre sus haberes para computar las jubilaciones. El gobierno les sugirió que bajen al 75%… cuestión que pasó por los pasillos judiciales sin pena ni gloria. Porque ni tienen en cuenta considerarla.

El fantasma de la renuncia inmediata de 300 jueces ante los posibles recortes, fue uno de los argumentos de la Asociación de Magistrados para hacer retroceder al gobierno. Y también del dirigente Julio Piumato, sensible, como le es habitual, a las necesidades de los magistrados y no de los trabajadores judiciales “de a pie”. Para ellos nunca lo escuchamos que pusiera el grito en el cielo por no tener el 82%, la recuperación de la ley de enganche (que actualizaba los salarios de los trabajadores de acuerdo a los aumentos que eran otorgados a los jueces), ni mejores condiciones de trabajo, ni… nada más que declamaciones generales.

Gobierno y Corte Suprema a paso de tortuga

Ni el gobierno ni la máxima jerarquía judicial tienen apuro en resolver los temas en agenda. Por esa razón el Poder Ejecutivo no incluyó este ítem y sus consecuencias en la propuesta de presupuesto enviada al Congreso. Tampoco la Suprema Corte fijó fecha para resolverlo.

 

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