ELECCIONES EN SMATA

Un gremio unificado contra los trabajadores

Al momento de escribir estas líneas se están terminando de desarrollar las elecciones generales del SMATA. Pignanelli va a ser reelecto como Secretario General por tercer mandato consecutivo.

Izquierda Web2
Editor en Jefe del portal IzquierdaWeb - Noticias de los trabajadores, las mujeres y la juventud.
L. C.


La Lista Verde, que conduce el gremio desde su fundación en 1945, no tiene oposición a nivel nacional desde mediados de los 80 y desde hace cuatro años -cuando para las pasadas elecciones integró a la Azul y Blanca de Córdoba del fallecido burócrata Dragún- se unificó burocráticamente.

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La unificación política del gremio se dio sobre la base de las derrotas de Gestamp y Lear en 2014. Pignanelli logró alinear a todos los secretarios generales de las delegaciones y ponerle freno a las disputas interburocráticas detrás de la cruzada contra los “zurdos” e independientes. Con la gesta del puente grúa de Gestamp se encendieron todas las alarmas en el gremio. La burocracia debía parar en seco a los delegados independientes que resistían los embates de las patronales a las condiciones de trabajo y a los puestos, en palabras de ellos: “antes que los zurdos se metan en las terminales”. Fue así que, en conjunto con la empresa, el gobierno de Cristina Fernández y la policía de Scioli, derrotaron a las Comisiones Internas independientes de Gestamp y Lear. El lema que acuñó el burócrata en ese momento: “Con unidad de concepción para la unidad de acción” lo hicieron afiches, remeras, y todo el séquito de comisiones internas, delegados, subdelegados arrastrados, lo repiten hasta el día de hoy como loros.

Tras la derrota en las dos autopartistas, vino el ataque a los delegados independientes que había en VW Pacheco. Con suspensiones, patotas, movimiento de gente de sector en sector, lograron desarticular la organización de estos compañeros. Dos años antes, en 2013 habían hecho lo mismo en Ford. Casos similares ocurrieron en VW Córdoba, Iveco, GM.

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La burocracia estaba preparando el terreno para el ataque a las condiciones laborales. La “unidad de concepción” era necesaria para que pasasen los cierres de Metalpar, Brembo, Faurecia interiores, Zanella; las suspensiones-despidos en VW, Ford, GM, Honda; los ataques a los convenios y el redoblamiento de la explotación dentro de las plantas y un largo etcétera. Sin mencionar los miles de despidos silenciosos en las concesionarias y talleres. Y para los que quedaban adentro y querían seguir conservando el trabajo organizó dos misas en regla, movilizando miles de mecánicos a Luján y a San Nicolás.

A fuerza de persecución, despidos y patotas, Pignanelli y sus secuaces lograron desarticular lo que había de organización “pública” independiente y de vida sindical dentro de las plantas, atando a los trabajadores de pies y manos. Y en un movimiento simultáneo hicieron pasar un ataque brutal sobre las condiciones, los puestos y el salario.

De amigo de Macri a Fernandista

Apenas asumido Macri, Pignanelli acordó con el gobierno la presentación de la Ley de Autopartes (una Ley propatronal redactada por el SMATA) a cambio de la paz social. Invitó a Macri a la inauguración de un sanatorio y les prohibió a los trabajadores que le “griten cosas”. Incluso hasta no hace mucho, Pignanelli era el candidato del gobierno para la conducción de la CGT.

Pero viendo cómo soplaban los vientos y ante el brutal ataque que sufrió el sector, Pignanelli se pasó a la oposición y fue uno de los principales artífices sindicales del armado del PJ para las elecciones. A fines de junio, al Congreso del SMATA, que se hizo en un estadio en zona norte, fueron invitados Fernández, Magario, Máximo Kirchner, entre otros.

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Pignanelli quiere al gremio unificado detrás del gobierno de turno. Los ataques van a continuar con Fernández y con una burocracia que no quiere que vuele una mosca. Pero hasta las más feroces dictaduras cayeron y entre los trabajadores no hay sentimiento de derrota; hay bronca e impotencia. Por eso más que nunca es necesario organizar la bronca, clandestinamente, por abajo y con paciencia, para mostrarle a los compañeros que hay alternativa, que hay una perspectiva y que sólo con organización y lucha vamos a recuperar lo que nos quitaron y nos pertenece.

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